La restauración de la talla del Santísimo Cristo de Burgos sería sencilla y la Hermandad estudia esta solución

El brazo del cristo y la cruz se rompieron en la caída. / APM

Luis Isasi, prior de la hermandad, confirma que «la imagen tiene menos daños que los que se pensaba» | «Aún con lo ocurrido, también fue un milagro que nadie resultara herido», reflexiona el prior

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

La Real Hermandad de la Sangre de Cristo y de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores ha realizado un primer análisis rápido de la talla que ayer, durante la procesión, se vino abajo cuando se intentaba poner en vertical. No les ha dado mucho tiempo a los miembros de la hermandd a realizar una valoración exhaustiva pero, en principio, «la imagen tiene menos daños que los que se pensaba y la reparación no sería costosa», asegura Luis Isasi, prior de la hermandad.

La talla del Santísimo Cristo de Burgos, o el Cristo de las Santas Gotas, siempre ha procesionado en horizontal pero, para celebrar el 75º aniversario de la hermandad, la asociación quiso que esta Semana Santa saliera en vertical. «Durante los ensayos y las comprobaciones previas todo salió perfecto, excepto ayer», apunta Isasi. En el momento de colocarlo en posición vertical sobre el trono en andas la imagen venció hacia delante y se cayó. Así, se partió el mástil de la cruz, se rompió el brazo izquierdo de esta y del cristo y la corona de espinas quedó dividida en dos.

La talla rota es una réplica realizada en madera en 2007. Antes de este año esta imagen no se sacaba en procesión. En 2007 se recuperó la procesión del Domingo de Ramos, en la que ayer la réplica se rompió. La original se encuentra en el interior de la iglesia de San Gil Abad y es del siglo XIII.

A lo largo del día, los cofrades se reunirán para valorar qué medidas toman. Isai asegura que la talla no tiene grandes daños si no «un par de rasguños de fácil solución» y añade que «el arreglo del mástil de la cruz partido es lo menos grave».

Esta es la valoración inicial a la espera de una opinión más profesional y exhaustiva. Aún así, el prior explica que la restauración no sería muy costosa y es una de las soluciones que se plantearán durante la reunión de hoy.

El prior también apunta que, «pese a lo que pueda parecer, fue un milagro que no hubiera que lamentar daños personales». Eso sí, el disgusto y el miedo fueron auténticos protagonistas.

En el momento en el que la imagen cayó hacia delante, se pudieron escuchar muchos gritos entre los presentes. Rápidamente, los cofrades cogieron la imagen y regresaron con ella a la iglesia. Tras minutos de incertidumbre y lloros entre los feligreses que esperaban fuera, regresaron por el arco San Gil con la imagen, rota, y entre aplausos comenzó de nuevo la procesión con el cristo en horizontaly dos cofrades portando el brazo desmembrado. «Hicimos lo que había que hacer, procesionar. Ahora toca remontar y decidir qué hacer», afirma Isasi.

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