Frío empate

Adrián Hernández controlando un balón/CLR
Adrián Hernández controlando un balón / CLR

El Burgos CF no pude pasar del empate ante el Barakaldo y pierde la ocasión de abrir brecha con sus rivales directos

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

No pudo ser. El Burgos CF no fue capaz de pasar hoy del empate a cero frente al Barakaldo en un partido marcado por el frío, en el que unos y otros se vieron lastrados por la falta de pegada.

0 Burgos CF

Saizar; Andrés, Julio Rico, Ayoze, Eneko; Blázquez (Carlos Álvarez, mibn.76), Adrián Cruz, Abel Suárez (Youssef, min.61), David Martín; Iker Hernandez (Beobide, min.61) y Adrián Hernández.

0 Barakaldo

Irastuzabarrena; Picón, Olartua, Álex Pérez, Galán; Baba, Cerrajería; Alberto Martínez (Rubén González, min.82), Cuerva, Jurgui (Alain, min.89); e Ito (Buenacasa, min.68)

goles
Sin goles,
árbitro
Irurtzun Artola (Colegio Navarro). Mostró tarjeta amarilla a Adrián Cruz por el Burgos CF y a Picón por el Barakaldo.
incidencias
Partido correspondiente a la décimo séptima jornada del Grupo II de la Segunda División B disputado en El Plantío ante unos 3.000 espectadores. El encuentro tuvo que retrasar su horario respecto a la previsión inicial ante la presencia de nieve y hielo sobre el césped.

El Burgos, que venía de dar un golpe de autoridad ante el CD Vitoria, recibía a un Barakaldo demasiado irregular lejos de Lasesarre, pero siempre peligroso. Y lo hacía, además, en un ambiente gélido. De los de mantas y caldo en las gradas. De hecho, la nevada del viernes y las heladas de las últimas jornadas hicieron temer que el encuentro no se disputara. Al final, y tras retrasar el horario respecto a la idea inicial, los árbitros y los representantes de ambos clubes decidían disputar el partido, aunque para ello, hasta Patxi Salinas tuvo que coger la pala para retirar la capa de hielo del césped de El Plantío.

Y como quiera que el ambiente era casi glaciar, ambos conjuntos parecieron contagiarse del mismo. Mucho frío y poco fútbol en los primeros compases, en los que ni Burgos ni Barakaldo acertaron a generar peligro sobre la portería rival. Tan solo Ito, con un cabezazo desviado a centro de Galán en el minuto 4, pareció romper la dinámica en la que se instalaron ambos equipos, enzarzados en una pelea infructuosa en el centro del campo.

Eso sí, en ese escenario, era el Barakaldo quien marcaba la iniciativa. Los hombres de Larrazabal querían asumir el protagonismo, pero no eran capaces de romper las líneas del Burgos, bien plantado como casi siempre en defensa. A partir de esa solvencia defensiva, el conjunto blanquinegro fue creciendo poco a poco y discutiendo la posesión hasta hacerse dueño del balón.

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Sin embargo, a los de Patxi Salinas les seguía costando un mundo acercarse al área rival. De hecho, no fue hasta el minuto 25 cuando los blanquinegros probaron los reflejos de Irastu con un libre directo botado por Adrián Cruz que, tras tocar tímidamente en la barrera, se fue alto. Ya en el 28, Iker enganchaba en boca de gol un remate que se marchaba desviado.

Apenas cinco minutos después, Galán probaba fortuna para el Barakaldo con un duro lanzamiento desde la frontal que se fue a las nubes y que fue respondido en la siguiente jugada por Adrián Hernández, que obtuvo el mismo premio en una buena contra. Con todo, la mejor para el Burgos llegaría en el 39, cuando Julio Rico se encontraba un balón muerto en el segundo palo tras un libre indirecto e intentaba batir a Irastu sin encontrar portería.

El partido estaba falto de ritmo, pero era el Burgos el que dominaba cuando el árbitro señaló la bocana de vestuarios. Una dinámica que se mantuvo tras el descanso. Y es que, el Burgos regresó al césped mejor plantado y con las ideas más claras, pero de nuevo sin la profundidad necesaria. David Martín lo intentaba por la banda derecha, mientras Adrián se peleaba en la punta de ataque contra la defensa, pero nadie era capaz de encontrar el camino.

Fueron ellos los protagonistas de una magnífica ocasión en el 56. David probaba con un disparo desde la frontal tras conducir un buen contragolpe y romper las líneas rivales, pero un defensor metía la pierna para desviar el lanzamiento. El rechace moría en el interior del área, donde Adrián llegaba con todo. Sin embargo, el delantero canario no acertaba a rematar con claridad ante la salida de Irastu y desaprovechaba la oportunidad para inaugurar el marcador.

El Burgos dominaba en líneas generales, pero no era capaz de rentabilizar la posesión ante un Barakaldo que también conseguía acercarse tímidamente. De hecho, Ito dio un susto a la parroquia local con un cabezazo en el 60 que aparentemente no llevaba peligro, pero que acabó envenenándose, obligando a Saizar a meter la manopla.

Sin pegada

Salinas decidió dar entrada a Beobide y Youssef y, apenas unos minuntos después, el jugador marroquí estuvo a punto de marcar el primero tras romper la cadera a su par, meterse en el área y probar con un disparo seco al primer palo bien atajado por Irastu.

Parecía que el Burgos estaba más cerca del gol, pero el Barakaldo no se daba por vencido y en el último tercio del choque dio un paso al frente, convirtiendo el encuentro en un correcalles en el que pudo pasar de todo. De hecho, los hombres de Larrazabal apretaron por momentos al Burgos y dispusieron de varios acercamientos de peligro, pero el gol seguía resistiéndose, también en el área rival. Y en esas se llegó a la recta final del choque, en la que ambos lo intentaron con más corazón que acierto, aunque al Burgos le tocó sufrir más de lo necesario.

Al final, un empate que impide al Burgos aprovechar el tropiezo del Tudelano y del Gernika para abrir brecha y que le cuesta el cuarto puesto en detrimento de la Real B. El próximo fin de semana, los de Salinas intentarán volver a la senda de la victoria en el campo del Amorebieta

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