Ocupan una casa en el barrio vallisoletano de Girón y la convierten en un laboratorio de marihuana

Intervención de la Policía Nacional en una vivienda de la calle Oriental./ L. P.-ICAL
Intervención de la Policía Nacional en una vivienda de la calle Oriental. / L. P.-ICAL

Los autores, que tenían diez kilos de plantas y cogollos, engancharon la luz y colocaron extractores en la cochera

J. Sanz
J. SANZVALLADOLID

«No hemos visto las patrullas, pero si es cosa de marihuana la redada ha sido allí abajo, en una casa que está ocupada desde hace un par de años», coincidían en apuntar un grupo de vecinos en la plaza Porticada de Girón. No se equivocaban. La vivienda en cuestión se encuentra situada en la esquina de las calles Oriental (con entrada por el número 1) y Meridiano. Allí tuvo lugar una redada a primera hora de la mañana de ayer en la que los agentes desmantelaron un completo laboratorio 'indoor' de cultivo de marihuana. Y no es que fuera precisamente un secreto su existencia: «Estos chicos se metieron hace un par de años, al poco tiempo de morir el dueño, y desde entonces había días que pasabas por allí y te colocabas del olor que salía de la cochera», confirmaron varios testigos. Los autores están ahora en busca y captura.

La intervención policial, en la que participaron cuatro patrullas y efectivos de los antidisturbios, tuvo lugar al filo de las nueve de la mañana en la casa molinera del número 21 de la calle Oriental, en cuya fachada encalada lucen hasta tres llamativos carteles advirtiendo de la presencia de cámaras (presumiblemente ficticias) y en la que se aprecia a simple vista que las dos cerraduras de las puerta han sido sustituidas recientemente. Eso además de contar con cables que, hasta ayer, daban fe de que la luz estaba enganchada ilegalmente. «No sabemos si han venido primero los técnicos de Iberdrola a cortar la luz o han sido los agentes y les han llamado después al ver el enganche», apuntaron después algunos testigos de un «aparatoso» despliegue policial en torno a una vivienda en cuyo buzón aún figura el nombre de su último propietario, un hombre que murió el 20 de febrero de 2016 y que vivía solo desde que fallecieron «su madre y una hermana» tiempo antes.

Zona videovigilada

El caso es que la casa quedó vacía por poco tiempo. «Estos chicos tienen familia en el barrio, se metieron en la casa unos meses después y, aunque no tenemos claro sí vivían alguien allí de forma permanente, lo cierto es que se veía bastante movimiento y que en más de una ocasión vinieron policías a hablar con ellos», relatan los testigos. Los okupas tampoco es que intentaran ocultar demasiado su presencia si se tiene en cuenta que sustituyeron las cerraduras, colocaron los carteles de 'zona videovigilada' (sin cámaras a la vista), engancharon la luz y, sobre todo, llevaron a cabo una llamativa reforma de la cochera que da al lateral de la calle Meridiano y a un patio interior. Allí abrieron dos boquetes en la pared para sacar dos llamativos extractores y, en el interior, según pudieron comprobar ayer los policías nacionales que registraron la vivienda, montaron un completo laboratorio de cultivo y procesamiento de marihuana. «Se han llevado tres sacos enormes que olían muchísimo a 'maría' y no debía haber nadie dentro cuando han estado los policías», añaden los testigos.

Patio interior de la casa, repleto de sacos de tierra y con extractores en la pared que da a la cochera donde cultivaban la marihuana.
Patio interior de la casa, repleto de sacos de tierra y con extractores en la pared que da a la cochera donde cultivaban la marihuana. / J. S.

Fuentes policiales confirmaron que, en efecto, los agentes intervinieron ayer diez kilos de plantas de marihuana y cogollos ya procesados para su venta, además de la parafernalia habitual para su cultivo. En el propio patio interior de la vivienda, de hecho, había aún un sinfín de sacos de tierra y una suerte de enorme extractor metálico. Y todo ello a la vista de cualquiera que quisiera asomarse al interior de una casa que literalmente «olía a marihuana».

La operación policial continúa abierta con la búsqueda de los sospechoso de montar este singular punto de cultivo y, a tenor de lo relatado por los testigos, puede que también de venta de marihuana en Girón. La casa, además, se encuentra situada al lado de los campos de fútbol del barrio (complejo deportivo Los Cerros), cuya entrada se encuentra justo enfrente, en la misma calle Oriental, una vía perpendicular a la avenida de los Cerros y paralela a Mieses