El PP concede libertad a los presidentes provinciales para negociar los pactos locales

Francisco Vázquez, secretario autonómico, sale de la reunión con los presidentes provinciales para dirigirse a la rueda de prensa. /Gabriel Villamil
Francisco Vázquez, secretario autonómico, sale de la reunión con los presidentes provinciales para dirigirse a la rueda de prensa. / Gabriel Villamil

«El Comité Ejecutivo Nacional no ha designado a ningún presidente en ninguna Diputación», advierte, tras eludir mostrar un apoyo explícito a Jesús Julio Carnero en Valladolid

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

En época de pactos poselectorales, la prudencia se agudiza tanto que los discursos políticos se convierten en retahílas indescifrables. A Francisco Vázquez, secretario autonómico del Partido Popular, le preguntaron en tres ocasiones consecutivas si Jesús Julio Carnero iba a ser designado candidato a presidir la Diputación de Valladolid, como le pidió Alfonso Fernández Mañueco en campaña. «Vamos a comenzar las negociaciones [con Ciudadanos], Valladolid es una provincia sin mayoría absoluta en la Diputación y estaremos pendientes de las negociaciones», dijo. ¿Y Carnero? «Es el presidente provincial y presidente de la Diputación». Teodoro García Egea puso en duda que eso estuviera decidido. «Esas declaraciones no las he visto», respondió. Las hizo en su caseta durante al campaña. «Jesús Julio es el presidente provincial y de la Diputación». Y vuelta a insistir. «Podemos estar así todo el día», dijo Vázquez. Y vaya si podía. Lo único que mostró como apoyo fue un «eso lo veo difícil» cuando le interpelaron por si podría haber otro presidente de la Diputación que no fuera Jesús Julio Carnero.

Eso sí, justo a continuación explicó que «el Comité Ejecutivo Nacional no ha designado a ningún presidente en ninguna Diputación, son ellos quienes tienen que decir quiénes van a ser».

Entre lo poco que quedó claro en una rueda de prensa convocada por el propio PP tras su reunión con los presidentes provinciales de la formación fue que no estarán vinculados los pactos autonómicos con los provinciales. «En las provincias hay libertad para que los municipios pacten», señaló Francisco Vázquez. Y esa libertad, en principio, sería extensiva a las diputaciones provinciales. En Valladolid, Segovia, León, Ávila, Zamora y Burgos se dependerá de pactos para gobernar, y en casi todos ellos juega un papel clave Ciudadanos.

El PP insiste en pedirles a los de Rivera que tracen la línea roja al sanchismo por su «radicalidad», según Vázquez. «Están tomando algunas decisiones bastante radicales y está claro que otros partidos políticos, como Ciudadanos, les han pedido que renieguen del sanchismo y esta comunidad es la que tiene más sanchistas por metro cuadrado, lo que podría dificultar algún pacto. El PSOE ha mostrado su radicalidad en la falta de defensa de la Transición y de los símbolos del Estado y eso le puede pasar factura», argumentaba el secretario autonómico popular.

Eso sí, cuestionado por si ese adjetivo de «radical» se lo aplicaba también a Vox -Ciudadanos advirtió de que no quiere gobiernos tripartitos con los de Abascal-, Vázquez eludió responder. Lo hizo en un primer momento. «Me remito a las palabras de Ciudadanos a nivel regional y nacional en cuanto a poner líneas rojas al PSOE y también en Castilla y León». ¿Y Vox?, preguntan por segunda vez. «Tiene que ser a nivel provincial los que hablen con Vox porque hayan conseguido representación en los ayuntamientos y hay más cuestiones que nos acercan a Ciudadanos que a otras formaciones».

Vázquez tampoco cree que ahora el PP tenga que ser coherente con su iniciativa legislativa para que gobierne la lista más votada, ni debe ser «más papista que el Papa» a la hora de intentar formar «gobiernos de perdedores», expresión que utilizaron para debilitar al Gobierno de Pedro Sánchez, por ejemplo. «En septiembre el PP presentó una iniciativa legislativa en el Congreso y fue rechazada por los demás grupos», defendió. Y añadió que «el PP lo único que quiere es atenerse a las mismas reglas del juego. No han querido reformar la ley y no vamos a ser nosotros más papistas que el Papa».

El discurso del PP autonómico trata de hacer ver a Ciudadanos que decir Tudanca equivale a decir Sánchez. Y que si la línea roja de los de Rivera es el sanchismo, en Castilla y León el sanchismo es tendencia. Por lo tanto, nada de pacto Cs-PSOE, lo que dejaría las cosas en manos de un PP-Cs. Y, ahí sí, recuperan el discurso de la lista más votada: «Pensamos que el presidente de la Junta de Castilla y León tiene que ser Alfonso Fernández Mañueco».