El cura 'okupa' de Palencia debe 10.000 euros a otro arrendador

El cura 'okupa' de Palencia debe 10.000 euros a otro arrendador

Fue desahuciado del piso tras lograr el dueño un segundo lanzamiento del juzgado, después de que estuviera catorce meses sin pagar el alquiler

Ricardo Sánchez Rico
RICARDO SÁNCHEZ RICO

José Pérez Vergara, el párroco apartado por el obispo de Santander en 2011 de la tutela de sus parroquias en Cantabria después ser denunciado por una supuesta deuda con la constructora que se ocupó de los arreglos de una de las iglesias que tenía a su cargo, la de Ucieda, no solo tiene que 'trina' a la mujer de 76 años propietaria de un piso en la capital palentina que le alquiló la vivienda y le entregó dos juegos de llaves el pasado 11 de febrero, sin que desde entonces haya abonado dinero ni abandonado el inmueble, pese a los requerimientos de la propietaria.

Al menos otro arrendador, en este caso un hombre de más de 55 años, ha sufrido en sus carnes al párroco 'okupa', al que logró el pasado 7 de febrero desahuciar de la vivienda que le había alquilado pero que le adeuda más de 10.000 euros por el impago del alquiler.

Noticia relacionada

Este segundo propietario de una vivienda en la capital palentina le alquiló en 2016 una vivienda a José Pérez Vergara, pero se vio obligado a demandarle por impago y logró un lanzamiento por parte del juzgado en 2017, si bien accedió a la petición del párroco de que le diese unos días para encontrar otra vivienda. Pudo cobrarle al cura la cantidad que este le debía hasta el momento, pero esos días de cortesía que le concedió para buscar otro alojamiento se han ido convirtiendo en meses, catorce en concreto, hasta que el juzgado ha ordenado un segundo lanzamiento y el cura apartado por la Iglesia tuvo que marcharse el pasado 7 de febrero (cuatro días antes de que alquilase el piso a la mujer de 76 años). En esta segunda ocasión, el propietario de la vivienda no ha cobrado los más de 10.000 euros que le debe José Pérez Vergara, que está demandado por estafa y usurpación.

El pasado martes, una mujer de 76 años natural de Venta de Baños y vecina de Palencia formuló una denuncia en la Comisaría de Policía Nacional de Palencia contra José Pérez Vergara, a quien alquiló una vivienda de su propiedad y entregó dos juegos de llaves el 11 de febrero sin que, desde entonces, el párroco haya abonado dinero ni tampoco abandonado el inmueble.

En su denuncia, la mujer de 76 años explica que puso su vivienda en alquiler en una inmobiliaria de la capital palentina y que un tal José Pérez Vergara se puso en contacto con esa inmobiliaria interesándose en alquilar el piso, manifestando que era cura y disponía de nómina, aportando a la inmobiliaria una fotocopia de su DNI y de su cartilla bancaria, exhibiendo una nómina –pero no aportándola– para demostrar que era solvente.

Mando a distancia

José Pérez Vergara, el mismo día, el 11 de febrero, acudió al domicilio de la mujer para formalizar el contrato de arrendamiento del piso y el garaje, manifestando que al día siguiente entregaría media mensualidad por febrero, un mes de fianza y 30 euros en depósito por el mando a distancia de la puerta del garaje.

Si bien tenía que haber abonado esta cantidad a la firma, la mujer afirma que no lo aportó, aprovechándose de su condición de cura para que ella confiara en él y postergase el pago hasta el día siguiente. La dueña de la vivienda afirma que, habiéndose citado con José Pérez Vergara en la inmobiliaria, él llamó diciendo que no podía realizar esas gestiones hasta el día 15, y luego volvió a posponerlo hasta que el día 28 se personó allí y manifestó que en esos momentos no disponía de dinero.

Posteriormente le solicitó que entregase las llaves y dejase el inmueble, respondiendo el párroco que estaba pendiente de que le concediesen un préstamo, sin que hasta la fecha haya abonado el dinero ni abandonado el inmueble.

José Pérez Vergara, cura de Ruente apartado en 2011 por el obispo de Santander, entonces Vicente Zamora, en una decisión que no fue ajena a una denuncia presentada contra el sacerdote por una constructora de Cabezón de la Sal a la que debía desde hacía más de un año 38.000 euros por el arreglo del tejado de la parroquia de San Julián en Ucieda. La reclamación destapó que los 18.000 euros que había en los fondos de la iglesia no aparecían.