Los exdirectivos de Caja Segovia niegan haber tenido privilegios en las prejubilaciones

Vista general de la sala en la que se ha desarrollado el primer día del juicio oral este martes. / A. de Torre

Tras más de cinco horas, acaba el primer día del juicio oral en el que han declarado Manuel Escribano y Antonio Tapias

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Acaba el primer día de declaraciones en el juicio oral . Más de cinco horas de interrogatorios y de respuestas bañados en datos, fechas y números.

Los propósitos, sobre todo de las defensas de los encausados por supuestos delitos de administración desleal y apropiación indebida, han quedado claros desde el principio: hacer causa común en la defensa de la gestión de la entidad de ahorros; alardear de los controles que avalaban su rentabilidad, eficiencia y solvencia; enfatizar la transparencia y la legitimidad de los procesos internos ajustados a los estatutos y a los distintos marcos legislativos, y rechazar que los altos cargos estuvieran sujetos a algún privilegio con respecto al resto de empleados en el cobro de las prejubilaciones.

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Primero ha pasado por el estrado Manuel Escribano, quien fuera director general de Caja Segovia entre 1995 y 2010, quien a lo largo de tres horas se ha sometido a las preguntas más incisivas de las dos acusaciones -la particular de la Fundación Caja Segovia y la popular de Izquierda Unida-. El exdirectivo ha mantenido dos tensos interrogatorios, sobre todo con Rafael Yturriaga.

El abogado de la acusación particular ha insistido en preguntar por quién era el ideólogo del plan de prejubilaciones y de las modificaciones introducidas en 2008 y 2010; pero ni Escribano ni el que fuera secretario general de Caja Segovia, Antonio Tapias, han concretado esa identidad y han aludido a que se trataban de procesos complejos en los que estaban implicados varios departamentos. También han sorteado la respuesta a la cuestión de quién firmó la transferencia de 27 millones de euro, de los que 17 fueron para prejubilaciones.

Actas «intensas, extensas y brutales»

En cuanto a la transparencia de los procesos de la entidad de ahorros, los dos exaltos cargos que han prestado declaración en esta primera jornada del juicio han insistido en que las actas eran «intensas, extensas y brutales» por lo pormenorizado de su redacción y elaboración, según ha esgrimido el exsecretario general. Sin embargo, a la pregunta de la acusación particular a si el consejo de administración sabía la cuantía de las prejubilaciones sometidas a votación, ninguno de los dos exdirectivos ha sabido responder. «Y es que esa cantidad no figuraba en el acta», sostiene el abogado de la acusación particular.

El juicio proseguirá este miércoles 6, a las 10 horas, con la declaración del que era responsable de Recursos Humanos de Caja Segovia, Enrique Quintanilla. Si todo sigue el cauce previsto, el siguiente encausado en pasar por el estrado será el expresidente de la entidad, Atilano Soto, al que seguirán los dos antiguos vicepresidentes, Manuel Agudíez y Elena García Gil.