Exdirigentes del PP competirán contra su antigua formación en Soria, Ávila y Zamora

Antonio Pardo expresidente de la Diputación y exalcalde de El Burgo de Osma, con José Antonio de Miguel, exprocurador del PP y ahora compañeros de nuevo en la Plataforma del Pueblo Soriano./Ical
Antonio Pardo expresidente de la Diputación y exalcalde de El Burgo de Osma, con José Antonio de Miguel, exprocurador del PP y ahora compañeros de nuevo en la Plataforma del Pueblo Soriano. / Ical

Los excargos populares, la última la exvicepresidenta autonómica María Jesús Ruiz, fundamentan su paso a otros partidos en el «abandono» que sufren sus provincias

Susana Escribano
SUSANA ESCRIBANO

Antes compañeros y ahora adversarios electorales. María Jesús Ruiz ha sido la última. La exvicepresidenta de la Junta, exsenadora, exconsejera de Medio Ambiente y expresidenta de la Diputación de Soria comunicó su baja en el PP el viernes, puso fin a 32 años de afiliación y el sábado anunció que será candidata al Senado con la Plataforma del Pueblo Soriano (PPSO). Y a la Alcaldía de Ágreda, su pueblo.

Esta plataforma, Por Ávila y Por Zamora son las marcas con vitola claramente provincial desde las que competirán en las elecciones municipales y autonómicas alcaldes, diputados y concejales del PP que han abandonado el partido y aterrizado, incluso fundado, estas nuevas formaciones. El motor de su cambio de siglas, dicen, es el «abandono» al que el Gobierno central y el regional han sometido a sus provincias.

Unas iniciativas que desde la casa política en la que han crecido los dirigentes que las promueven se enmarcan dentro de las ambiciones personales. El secretario general del PP en Castilla y León, Francisco Vázquez, las definió como «aventuras personalistas» de dirigentes que «más o menos elegantemente quieren desgajarse del Partido Popular».

«Hay mucho desencanto. Aquí llegan las migajas del presupuesto de la Junta», argumenta José Antonio de Miguel Nieto, alcalde de Almazán y presidente de la PPSO. De las tres formaciones citadas, es la más veterana. Surgió en 2011 fruto de la guerra intestina en la que ha estado sumido el PP de esa provincia desde hace más de diez años. De Miguel, ligado a la organización agraria Asaja, fue procurador del PP en las Cortes de Castilla y León.

A PPSO se han sumado estas semanas de atrás más exdirigentes del PP. El expresidente de la Diputación y exalcalde de El Burgo de Osma, Antonio Pardo; la exportavoz en la Diputación, Ascensión Pérez, y los diputados provinciales y alcaldes de San Leonardo y Cabrejas del Pinar, Jesús Elvira y Fidel Soria.

La Diputación soriana muestra la fotografía del cisma del PP. Es la única que gobierna el PSOE, que obtuvo 12 diputados en 2015 frente a los 11 del PP. A los populares les quedan ahora 5, puesto que 6 de ellos han hecho la mudanza al grupo de no adscritos (entre ellos Pérez, Elvira y Soria). Esa migración es el desenlace del desencuentro cainita con Mar Angulo, senadora y procuradora autonómica (ha compatibilizado los dos cargos y de haber renunciado al escaño autonómico, la siguiente en la lista era Ascensión Pérez) y presidenta del PP hasta mayo de 2018, momento en que Alfonso Fernández Mañueco decide que la sustituya Yolanda de Gregorio para intentar neutralizar la opción del PPSO. A los diputados populares les recibieron en el grupo de no adscritos, convertido en el mayoritario de la oposición, José Antonio de Miguel y su compañero del PPSO, que en 2015 optaron a las elecciones con Cs.

«El voto útil será el que vaya al PP. El resto se perderá»

Yolanda de Gregorio se puso a los mandos del PP de Soria en mayo del año pasado. El empeño de la dirigente popular, que será la cabeza de lista municipal en la capital soriana, donde el PSOE gobierna con mayoría absoluta, fue desde el primer momento suturar la herida de años de luchas fratricidas que arrastraba el partido. «La puerta a los dirigentes de la PPSO ha estado abierta siempre. Hemos hecho todos los intentos posibles para que la gente que se fue, volviera», reconoce Yolanda de Gregorio. La presidenta del PP soriano incide en que nunca cerrarán «la puerta de unas siglas en las que han militado tanto tiempo. Sigue abierta, la única premisa es la lealtad hacia el PP», precisa. De Gregorio interpreta que la «pluralidad de partidos provoca que el voto se vaya segregando» y hace un llamamiento al elector de centro-derecha: «El voto útil será el que vaya al PP; los otros se van a perder». Yolanda de Gregorio asegura que mantiene una relación cordial con dirigentes del PPSO «Una cosa es la política y otra la amistad», remarca. José Antonio de Miguel considera que «el cambio en el PP ha sido bueno, pero Yolanda tiene hoy un hándicap, que no ha sido elegida por los afiliados y su presidencia es fruto de la designación divina de Alfonso Fernández Mañueco».

«Aguantamos seis meses. Votamos una moción a favor las diputaciones y nos expulsaron. Lo que sacó Cs en Soria fue prácticamente con nosotros», relata José Antonio de Miguel. «Volvemos a poner en marcha PPSO con vocación clara de defender a Soria», prosigue el regidor de Almazán, villa que gobernó el PP con mayoría absoluta holgada. Esa presencia quedó reducida a uno de los trece concejales del pleno tras la irrupción de PPSO.

De Miguel argumenta la presencia de papeletas de la plataforma soriana en las generales, las urnas más inmediatas. Es consciente de que con dos diputados en liza, las posibilidades de arrebatar a PP y PSOE el parlamentario que sacan tradicionalmente en Soria «es casi imposible», pero se presentan «como acto de protesta en una provincia por la que nadie hace nada». En ese 'nadie' engloba a los partidos mayoritarios.

«El Plan de Soria de la Junta que se aprobó hace dos años ha quedado en agua de borrajas y las comunicaciones son muy deficitarias, no hay Internet en la mitad de la provincia y el tren a Madrid, cuando no se avería a mitad de camino, tarda tres horas y media en llegar. A eso se suma la despoblación. El sentir general es que esto es un desierto y mucha culpa es del PP cuando ha gobernado la nación y casi de toda la vida en la Junta», enumera el dirigente de PPSO. De Miguel pone como ejemplo de ninguneo a su provincia por parte de sus excompañeros de partido que «Soria lleve ocho años sin consejero en la Junta». La última fue Ruiz

Escindidos de Ávila

Los dirigentes del PP que han recalado en la plataforma soriana surgen del medio rural, de la provincia. «Mal se nos tiene que dar para no sacar cuatro diputados provinciales. Es factible», augura De Miguel. Ese discurso consolidado en Soria ha estallado en Ávila. Concretamente en la Diputación Provincial. El detonante fue la apuesta de Pablo Casado por Sonsoles Sánchez-Reyes como candidata al Ayuntamiento en lugar de Jesús Manuel Sánchez Cabrera, presidente de la institución provincial que afronta una moción de censura presentada por el PP.

Cabrera no ahorró críticas hacia Pablo Casado, presidente nacional del PP y diputado por Ávila esta legislatura, que recordó al díscolo «lo mucho que debe al PP» como político.

Dos de los fundadores de Por Ávila, cuyo cartel municipal en la ciudad amurallada encabezará Sánchez Cabrera tras darse de baja en el PP por WhatsApp, son personal de confianza de este en la Diputación. «Nuestra ideología es Ávila», resume José Ramón Budiño, presidente de la formación de nuevo cuño. Es el jefe de protocolo de Sánchez Cabrera. «Tenemos vocación de gobierno», manifiesta este dirigente, que contó más de 400 personas en el acto de presentación de Por Ávila. «Pedro Sánchez ha venido y no ha llegado a eso», puntualiza Budiño para describir sus expectativas electorales. «Tenemos un proyecto político para Ávila, una provincia que necesita industria, empleo y mejorar las comunicaciones. Lo que depare el futuro lo decidirán los electores abulenses», declara.

Los electores zamoranos también podrán escoger la papeleta de Por Zamora. «Lo nuestro nada tiene que ver con Ávila. El bloque fundamental de este proyecto surge de la sociedad civil», explica Ángel Macías, que fue concejal del PP en la capital y desvincula la formación de un núcleo de escindidos populares . «Yo dejé la política hace doce años y el partido, hace tres», remarca Macías. Cita a la plataforma ciudadana Viriato para encuadrar el espíritu reivindicativo que quieren promover desde las instituciones. «El origen y fin de esta iniciativa es Zamora», concluye.