La Fiscalía de Valladolid manda al juzgado la denuncia de Alejandro Fernández contra Pesquera por la vendimia «a la fuerza» de sus viñas

Vendimiadores en viñedos de Alejandro Fernández, el pasado octubre. /El Norte
Vendimiadores en viñedos de Alejandro Fernández, el pasado octubre. / El Norte

Las hijas que controlan ahora el grupo bodeguero, impidieron recoger la uva a los trabajadores que contrató su padre y se quedaron con la producción el pasado octubre

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

La Fiscalía de Valladolid ha remitido al juzgado la denuncia presentada por el veterano bodeguero Alejandro Fernández contra su propio grupo, Pesquera, por considerar que puede haber indicios de ilegalidad en la vendimia «a la fuerza» llevada a cabo en la pasada campaña por dos de sus hijas y socias de la compañía, que impidieron recoger la uva a los trabajadores de Matarromera (a quien su padre había vendido la producción) y se quedaron con la cosecha. Al parecer, para poder vendimiar los majuelos, el actual apoderado esgrimió un contrato que, según el denunciante, sería ilegal, ya que solo Alejandro Fernández dispondría de las tarjetas que acreditan que los viñedos están inscritos en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Este contrato de arrendamiento y explotación de las vides que Fernández no reconoce, con los atestados y la documentación gráfica del «bloqueo» al que fueron sometidos sus vendimiadores (y que se repitió tambien en viñedos de Roa) fue puesto en manos de la Fiscalía que, tras estudiar el asunto, este pasado jueves lo ha remitido a los juzgados. Fuentes del caso indicaron ayer que, entre otras irregularidades, podría haberse producido un delito societario y otro de falsedad documental.

Entre los días 12 y 17 de octubre de 2018 en los viñedos de Pesquera de Duero se produjo el punto sin retorno en la guerra familiar por el control del Grupo Pesquera, que hasta entonces se libraba de manera soterrada pero que ha terminado por aflorar en varios frentes judiciales en Valladolid y Madrid, donde el veterano bodeguero pretende recuperar las riendas de su imagen y sus marcas. Alejandro Fernández, de 86 años, tiene prohibido desde hace más de un año pisar su bodega y ha sido expulsado como administrador del organigrama de todas las sociedades y no solo de las dedicadas al vino (Tinto Pesquera, Condado de Haza, Dehesa La Granja y El Vínculo) y el hotel AF en peñafiel, sino de otras cuatro empresas dedicadas a proyectos relacionados con la energía. Su hija Eva, enóloga del grupo, también fue despedida.

El pasado febrero, las partes en conflicto se vieron las caras en una primera vistilla ante el titular del Juzgado de Instrucción 9 de Valladolid, que denegó a Fernández la medida cautelar de obligar al Grupo Pesquera a retirar su imagen de la página web corporativa. La audiencia previa al juicio por esta demanda está programada para el 16 de abril. En paralelo, la querella por las marcas sigue su curso en un juzgado madrileño.