Una tromba de granizo y agua anega varias calles de Valladolid y causa daños en edificios

Granizo en las calles de Valladolid.

La tormenta dejó 6,6 litros por metro cuadrado en unos minutos, con rachas de viento de 66 kilómetros por hora

J. Sanz
J. SANZValladolid

Todo ocurrió al filo de las dos de la tarde, cuando el cielo se cubrió de gris y las nubes comenzaron a descargar una intensa granizada que vino acompañada de rachas de viento que alcanzaron los 66 kilómetros por hora (a las dos en punto) y un posterior aguacero que dejó 6,6 litros por metros cuadrado en apenas unos minutos. La tromba de granizo y agua dejó balsas de agua por media ciudad, que complicaron notablemente la circulación, y el vendaval causó también caídas de cascotes, placas y chapas de distintos edificios; además de derribar ramas, en algún punto, como en la carretera que conduce a La Overuela, de gran tamaño. Los efectivos del Servicio de Extinción de Incendios tuvieron que multiplicarse a partir de las 14:00 horas para achicar agua en distintas calles, sanear fachadas o retirar elementos de edificios que corrían el riesgo de caer sobre la vía pública y para trocear las ramas que impedían la circulación hacia La Overuela. Los puntos habituales de inundación, como Prado de la Magdalena -allí se está renovando el colector- o Padre José Acosta, lucieron enormes balsas de agua y edificios públicos como el Centro Cultural Miguel Delibes sufrieron goteras en algunas salas. No hubo que lamentar, por fortuna, heridos o accidentes de consideración por el aguacero, según confirmaron fuentes de la Policía Local y de los Bomberos.

Tamaño del granizo.
Tamaño del granizo. / EL NORTE

La tormenta, que vino a cumplir las previsiones meteorológicas, aunque quizás con más virulencia de lo anunciado, comenzó a las dos en punto con una granizada que tiñó de blanco las calles, como ocurrió en Parquesol, donde las cuestas se convirtieron literalmente en ríos helados que la lluvia difuminó en pocos minutos. En esos primeros minutos se formaron balsas significativas de agua en puntos como los ya citados, o en la Cuesta de la Maruquesa, y bajo los viaductos de la autovía A-62 con la carretera de Zaratán y la ronda interior (VA-20).

Más chubascos desde este martes

El caso más singular, sin duda, fue el de Prado de la Magdalena, donde volvió a inundarse el tramo comprendido entre las calles Covadonga y Madre de Dios, donde los operarios están renovando precisamente el colector de aguas pluviales para evitar este tipo de inundaciones. Las obras, que con un coste que rondan los cuatrocientos mil euros, concluyeron ya en el tramo anterior (entre la Real de Burgos y Covadonga).

Los Bomberos, cuando pasó el aguacero, tuvieron que desplegar la escala en las calles Manzana, Angustias, Covadonga (Batallas) o Independencia para retirar cristales, planchas y otros elementos de los tejados o sanear una fachada al desprenderse cascotes en distintos bloques de pisos.

Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología apuntan a que los chubascos pueden repetirse a partir de mañana por la tarde y, en especial, a lo largo del jueves (santo) y, en menor medida, el viernes.