El granero del PP en Castilla y León se resiente, con subidas de PSOE y Cs

Hemiciclo del Congreso de los Diputados. /AFP
Hemiciclo del Congreso de los Diputados. / AFP

Unidas Podemos diría adiós a los tres diputados que consiguió en las elecciones de 2016 y Vox apunta a escaño por Valladolid y Salamanca

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

Hay menos grano en el silo que los populares tienen en Castilla y León. El tradicional granero de votos del PP en la comunidad se resiente, con la posibilidad incluso de perder hasta cuatro diputados (en el panorama más negativo que apunta la encuesta de GAD3 para El Norte). Eso sí, los populares se mantienen como la fuerza política más votada en Castilla y León.

El apoyo en las urnas se traduciría en una horquilla de entre 14-16 diputados (las dudas están en Valladolid, donde VOX le podría arrebatar uno, y Palencia, donde compite por un asiento más con el PSOE), frente a los 18 actuales. El PP se hace fuerte sobre todo en Ávila, donde obtendría el 36%de los votos, una cifra estratosférica para el actual panorama de fragmentación política. Los populares también se convertirían en la lista más votada en Burgos, Palencia, Salamanca, Segovia y Zamora. Seis de las nueve provincias de la región se teñirían con el azul del PP en los mapas e infografías que resulten de las elecciones del 28 de abril. Las otras tres provincias se colorearán con el rojo del PSOE, primera fuerza en León, Valladolid y Soria.

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Los socialistas mejorarían los resultados de 2016, cuando nutrieron con nueve diputados los escaños del grupo parlamentario socialista en el Congreso. La intención de voto de los castellanos y leoneses otorga entre 12 y 13 concejales al PSOE: en el mejor de los escenarios, hasta cuatro puestos más en la Carrera de San Jerónimo. La pelea de los socialistas se centrará sobre todo en Palencia, donde hay un segundo escaño para el PSOE en el aire, según la encuesta de GAD3.

El reparto de escaños fijado por la Ley D'Hondt, con las provincias como circunscripción electoral, permite que las fuerzas políticas con más respaldo en las urnas obtengan un mayor rédito de sus votos en forma de escaños (hay 31 en juego en Castilla y León). No es fácil meter cuchara en provincias como Soria, donde solo hay dos diputados en liza, o Ávila, Zamora, Palencia o Segovia, donde tan solo se reparten tres. En estos casos, con tan pocos sillones disponibles (cada provincia tiene garantizada por la ley de régimen electoral un mínimo inicial de dos diputados, que se incrementa en función del número de habitantes) es complicado conseguir representación fuera de las siglas del PP y del PSOE.

Es en las provincias donde se disputan cuatro o más diputados donde el resto de formaciones tienen mayores posibilidades de rentabilizar sus votos con asientos. En este segundo escalón destaca Ciudadanos, como las terceras siglas más votadas en la comunidad. La formación naranja tendría asegurados sus diputados en Valladolid y Segovia y aspiraría a conseguir uno más en Salamanca, que se disputaría con Vox. Serían dos diputados más de los que aporta ahora Castilla yLeón, ya que en las elecciones de 2016 tan solo obtuvo un escaño (por Valladolid).

La irrupción de Vox le auparía a la cuarta posición y a la posibilidad de alcanzar dos diputados (por Valladolid y Salamanca). La formación liderada por Santiago Abascal no conseguiría sacar provecho de sus votos en ninguna otra provincia. Unidas Podemos perdería los tres diputados que sacó en 2016 (en Valladolid, Burgos y León). La caída de apoyos durante los últimos tres años alejan la posibilidad de que la formación morada consiga llevar alCongreso representación castellano y leonesa, con lo que la influencia de la comunidad en las filas de Podemos sería un seco páramo sin representación.

La encuesta de GAD3 para El Norte de Castilla –elaborada desde el 1 al 20 de marzo con intención de votos y su traducción a escaños– se completa con la que el pasado mes de febrero elaboró Sigma Dos para la agencia Ical. Allí, se preguntaba a los castellanos y leoneses por valoración de líderes políticos.Suspendían todos. La nota más alta (4,41 sobre 10)era para Albert Rivera (Ciudadanos), que adelantaba en puntos al popular Pablo Casado (4,22)y al socialista Pedro Sánchez (4,10). En las puntuaciones, Santiago Abascal (Vox)recibe 3,16, por delante de la nota de 2,81 que los castellanos y leoneses otorgan a Pablo Iglesias (Unidas Podemos).

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