El juez absuelve a los tres acusados de agredir a los policías en la convención del PP en Valladolid

Juan, uno de los absueltos, agradece el apoyo de los manifestantes a la salida del Juzgado./J. S.
Juan, uno de los absueltos, agradece el apoyo de los manifestantes a la salida del Juzgado. / J. S.

El magistrado abre la puerta a las defensas a acusar por falso testimonio a uno de los agentes que ha declarado por la carga de 2014

J. Sanz
J. SANZVALLADOLID

«Los manifestantes pretendían entrar a la fuerza al restaurante –La Parrilla de San Lorenzo– para increpar a los altos cargos del PP que estaban dentro y, al negarse a identificarse uno de ellos y comenzar a amenazarme, no me quedó más remedio que detenerle», relató ayer un subinspector de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional antes de aclarar que no golpeó al después detenido, Juan Hernández, sino que «simplemente le agarré de la chaqueta, le acompañé al furgón y le ayudé a entrar». Sus palabras, en relación a la carga policial que disolvió una concentración de medio centenar de personas llevaba a cabo el 2 de febrero de 2014 a las puertas del citado restaurante de la calle San Lorenzo, llevaron ayer al titular del Juzgado de lo Penal número 3 a recordar al agente inicialmente que «estaba bajo juramento» y a parar después la continuación del juicio contra tres manifestantes acusados de los delitos de atentado y lesiones para anticipar la posterior absolución de todos ellos en una sentencia inédita dictada 'in voce' (de viva voz) que conllevó una clara reprimenda del magistrado a los agentes por su intervención.

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«Los vídeos de los incidentes son palmarios y muestran que los hechos recogidos en los atestados policiales se parecen muy poco a la realidad de lo que ocurrió», apuntó el magistrado antes de anticipar la absolución de los tres acusados y de recordar a uno de ellos, Juan Hernández, y a su abogado defensor que «si lo consideran oportuno tienen derecho a ejercitar acciones contra el agente que le golpeó por la espalda por falso testimonio». Eso además de incidir en que los «hechos se desarrollan cuando los agentes –y no los manifestantes– intentan quitar la pancarta dando patadas en una actuación fuera de protocolo», que viene a ser lo mismo que decir que fue un tanto desproporcionada ante la ausencia de acciones violentas por parte de los concentrados.

Contra los recortes

Y todo gracias a los vídeos grabados por distintos testigos de los incidentes registrados aquella tarde de domingo de hace cuatro años ante el restaurante en el que comían los dirigentes del Partido Popular que acababan de participar en una convención nacional en la que participó Mariano Rajoy y los principales cargos de su Gobierno y del partido. Y allí, a las puertas de La Parrilla de San Lorenzo, se plantaron medio centenar de personas al grito de 'vuestros sobres son nuestros recortes' portando una pancarta con el premonitorio lema de 'Paremos la criminalización de la protesta social'. La protesta, que fue disuelta instantes después por un nutrido grupo de agentes antidisturbios, concluyó con tres detenidos y un denunciado, además de dejar, al menos, siete heridos, según el balance oficial, entre los concentrados (cinco) y los agentes (dos).

Pues bien. La carga policial en sí ya fue considerada «proporcionada» por los tribunales, que archivaron en dos ocasiones las denuncias de los lesionados –un juzgado de instrucción y posteriormente la Audiencia Provincial–, y las supuestas agresiones contra los agentes se juzgaron ayer, más de cuatro años después, con tres de los cuatro sospechoso sentados en el banquillo para enfrentarse a penas de nueve meses de prisión por atentado y lesiones. El cuarto no acudió al encontrarse en paradero desconocido –su abogado aclaró que está trabajando en Francia y no había recibido la citación–.

Los tres acusados, Javier Valdeolmillos, de 21 años; Juan Hernández, de 63, y Luis Miguel Hernández, coincidieron en señalar que aquel 2 de febrero de 2014 se encontraban protestando «pacíficamente y en un ambiente festivo» por los recortes del Gobierno cuando se formó el cordón policial ante La Parrilla de San Lorenzo y segundos después «comenzaron a golpearnos sin mediar palabra».

Los cuatro policías que declararon ayer, incluido el jefe del operativo y el mencionado subinspector, al que los propios manifestantes llaman irónicamente 'el guapo', confirmaron lo recogido en su atestado en cuanto a que Javier «intentó impedir la detención de otro manifestante –el que se encuentra en paradero desconocido– e intentó golpear a los agentes», según apuntó el mando. Juan, concretó a continuación el subinspector, «se negó a identificarse, me amenazó de muerte y me dio un pisotón que me causó lesiones en un dedo». Y Luis Miguel, añadió otro agente, «amenazó de muerte a una compañera». Por todo ello fueron detenidos o denunciados los sospechosos absueltos ayer.

Y ellos, los aludidos, apuntaron a la «violencia policial» como origen del altercado e, incluso, Juan Hernández señaló que «'el guapo' se lió a porrazos conmigo y me tiró luego como un saco de patatas al furgón».

Punto por punto

Los vídeos, a juicio del magistrado, dan más credibilidad a la versión de los acusados y por eso justificó una a una la absolución de los tres. «A Javier se le ve bracear, pero no hay nada que evidencie que la declaración del agente responde a la realidad –ni siquiera fue reconocido durante la vista oral– y, además, se le acusa de intentar interrumpir la detención de una persona, cuando resulta que estaba en el suelo y rodeado por tres policías», apuntó el juez, quien incidió en reprochar al subinspector que «nadie se interpuso entre Juan y el agente –él mismo– que de manera tan amable del condujo al furgón». Un vídeo muestra, en cuanto a este último caso, cómo el manifestante recibe, al menos, un golpe en la espalda. Sobre el tercer sospechoso, Luis Miguel, recuerda que las supuestas amenazas fueron recogidas en el atestado por dos agentes distintos al que ayer declaró que las escuchó.

Pero es que el magistrado no dudó en abroncar también a los agentes por afirmar que disolvieron la protesta para abrir la calle al tráfico, cuando «eran sus furgonetas las que cortaban la circulación en San Lorenzo». Todo un cumulo de reprimendas que le llevó a adelantar la sentencia absolutoria sin esperar a escuchar a los últimos testigos propuestos por las defensa. No hizo falta.

Fuente Dorada acogerá este viernes a las 19:00 horas una concentración por las libertades y contra la represión.

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