Marcos incide en la definición de 'agricultor genuino' y apuesta por un plan estratégico de la PAC que hable de «presupuesto y rentabilidad»

La consejera de Agricultura y Ganadería y portavoz de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, participa en el Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios. /Ical
La consejera de Agricultura y Ganadería y portavoz de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, participa en el Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios. / Ical

La consejera de Agricultura considera que «deben cobrar las ayudas aquellos profesionales cuyos ingresos estén vinculados al sector agrario»

El Norte
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La consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León, Milagros Marcos, incidió hoy en la definición europea del 'agricultor genuino' (antes conocido como activo) con el objetivo de defender los intereses de quien trabaja y vive directamente del campo. «Deben cobrar las ayudas de la PAC aquellos profesionales cuyos ingresos estén vinculados al sector agrario», dejó claro al término de una reunión extraordinaria del Consejo Consultivo conovocada para abordar con los titulares Agricultura de las comunidades autónomas los puntos más calientes de la reforma de la Política Agrícola Común.

Marcos, que destacó el «consenso» sobre este tema durante el encuentro, defendió la búsqueda de unos «indicadores comunes» que permitan «saber qué personas necesitan las subvenciones para poder mantener sus explotaciones». Parámetros asociados a la Seguridad Social o el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En este sentido, recordó que, teniendo en cuenta que muchos no pueden vivir solo de ellas, hay regiones que consideran la existencia del 'agricultor pluriactivo', es decir, aquel que combina su dedicación al campo con otras tareas.

Por otro lado, la consejera de Agricultura celebró la agilización del calendario para que el plan estratégico nacional sea una realidad y, en sus propias palabras, «empiece a hablar de lo que le importa al sector: el presupuesto y la rentabilidad de las explotaciones». Y, de manera paralela, tenga en cuenta la incorporación de los jóvenes al campo, «haciéndolo más atractivo con esa formación e innovación que asegure el relevo generacional». Porque, según apostilló, «no se puede hablar de ello sin garantizar su sostenibilidad en el tiempo».

Lucha contra la despoblación

«España debe estar entre los primeros países que presenten sus estrategias a la Comisión Europea», aseveró Marcos antes de hacer hincapié en un futuro Plan de Desarrollo Rural (PDR), confeccionado con las partidas europeas (Feader) del próximo periodo, que debe contemplar un fondo específico dirigido a las zonas especialmente despobladas. «No se debe recortar ni un solo euro, tampoco por parte del Estado, cuando estamos hablando de embarcar a más jóvenes, mujeres e industrias agroalimentarias en ese territorio», puso de manifiesto.

Con respecto al fin de los derechos históricos para que las ayudas de la PAC se ajusten a la producción real, Marcos planteó un «periodo de transición» para «dar con la fórmula sin perjudicar a nadie». «En este momento hay personas que están cobrando ayudas por cultivos del pasado y eso genera una competencia desleal en ese acceso de los jóvenes al campo», indicó Marcos.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, avanzó la creación de un grupo específico en febrero para la elaboración de un plan estratégico nacional de «carácter participativo y abierto» que tendrá en cuenta a todas las organizaciones agrarias y medioambientales. «No va a suponer ningún cambio en el reparto de competencias», subrayó al hablar sobre «una gran oportunidad» que permitirá a España situarse en el «pelotón de cabeza». «Hay que marcar el paso, porque los últimos son los que reciben la bofetada», afirmó.

A este respecto, Planas explicó que, tras un análisis de las principales necesidades, en 2020 se diseñarán las actuaciones concretas. «El programa de trabajo irá de los 18 a los 24 meses», señaló. De este modo, el objetivo es que se pueda presentar este plan estratégico en 2021, «al menos un años antes», de la aplicación de una nueva PAC que no se producirá hasta 2022 o 2023.

Planas, que defendió «una PAC fuerte que conserve su presupuesto actual» y garantizó los pagos hasta el 31 de diciembre de 2020 haya un Brexit duro o blando, abogó por la elaboración de un plan estratégico nacional que refuerce el papel de las comunidades autónomas sin olvidar el relevo generacional y la inclusión de una perspectiva de género que «dé visibilidad a la mujer» en el campo.

Finalmente, y tras recordar la importancia de unos fondos (más de 6.600 millones) que benefician a cerca de 770.000 perceptores, el ministro de Agricultura concluyó que «la ganadería extensiva debe ser prioritaria en estos pagos» sin obviar un sector forestal que «es fundamental para un medio rural poblado».

 

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