Otra mujer sufre un ataque de un exhibicionista en una callejuela de La Rondilla

Calle donde tuvieron lugar los hechos. /El Norte
Calle donde tuvieron lugar los hechos. / El Norte

La descripción del autor, que abordó el sábado a la víctima en el polígono 18 de Julio, coincide con la del agresor de Parquesol

J. SANZ

Una mujer, la quinta en lo que va de año en las calles de la capital, sufrió a primera hora de la mañana del sábado el ataque de un exhibicionista. El escenario, en esta ocasión, fue una callejuela del polígono de viviendas del 18 de Julio, muy alejado del lugar en el que se produjeron los cuatro casos anteriores, en torno a un parquecillo situado al borde del Carrefour de Parquesol. «Mi madre salía de casa cuando se topó con este individuo que la llamó por detrás y, cuando se giró, se abrió el abrigo y comenzó a tocarse los genitales», relata el hijo de la víctima, que acudió a continuación a la Jefatura Superior de Policía de la calle Felipe II a comunicar lo ocurrido. Los agentes, al igual que en ocasiones anteriores, no pudieron llegar a tiempo de localizar al agresor, según confirmaron fuentes de la Policía ­Nacional.

Los hechos ocurrieron a las 8:30 horas en la calle Perfección, una estrecha vía situada entre la calle Cardenal Torquemada y la Rondilla de Santa Teresa, en las inmediaciones de una pequeña plazoleta formada por tres bloques de viviendas en el citado polígono, a cuya salida se encuentran el antiguo Hospital Río Hortega y la parte posterior del Instituto Zorrilla. La víctima salía de casa para hacer la compra y cuando se encaminada ya hacia la Rondilla de Santa Teresa «salió por su espalda este individuo», cuya descripción coincide casi al milímetro con la aportada por las cuatro víctimas que se toparon con el exhibicionista de Parquesol (mediana edad, delgado, 1,70 de estatura y vestido de negro).

«Delgaducho, 1,70 de altura, mediana edad y vestido de negro»

«Mediana edad, delgaducho, 1,70 de altura y vestido negro». Un exhibicionista con esta descripción, casi idéntica a la aportada por otras víctimas, abordó el pasado sábado por la mañana a una mujer en una callejuela del polígono de viviendas del 18 de Julio, en La Rondilla. Fue el quinto ataque del año en la ciudad. El último tuvo lugar el 9 de octubre, al igual que los tres anteriores, en las inmediaciones del Carrefour de Parquesol. La víctima, en esta ocasión, cree que el autor, aunque «tenía el pelo corto», podía llevar peluca.

Jóvenes y mayores

La única diferencia entre esta y las anteriores víctimas radica en la edad de la vecina de La Rondilla, de 72 años, ya que el resto de las mujeres, todas ellas mayores de 18 años, eran notablemente más jóvenes. La agresión, por lo demás, fue idéntica. «El hombre salió de una esquina, llamó a mi madre con 'ven, ven' y, en cuanto se giró, comenzó con el numerito», prosigue su hija, quien lamenta el «trago que le hizo pasar a mi madre». El caso es que esta vez, al menos, la mujer pudo pedir ayuda a un conductor que estaba aparcando su coche en las inmediaciones. «Le llamó a la ventanilla, le contó lo que estaba pasando –aún estaba allí el exhibicionista– y el hombre se bajó del coche y le ahuyentó a gritos». El agresor huyó a la ­carrera.

Lugar de los hechos

La víctima, por su parte, acudió de inmediato a la Jefatura de la Policía Nacional y allí relató una agresión que, al igual que en los casos anteriores, no pudo denunciar formalmente al no estar tipificado como delito en el Código Penal el exhibicionismo ante mujeres mayores de dieciocho años. El 091 sí envió una patrulla al lugar y tanto sus agentes como los policías municipales trabajan desde hace semanas en la búsqueda del exhibicionista.

El escenario y la legislación vigente

De Parquesol a La Rondilla.
Un parque entre las calles Padre Llanos y Adolfo Miaja de la Muela y la avenida del Real Valladolid (junto a Carrefour), en Parquesol, fue el escenario de los cuatro primeros ataques del exhibicionista. El sábado tuvo lugar el quinto en la calle Perfección (La Rondilla).
Artículo 185 del Código Penal (de los delitos de exhibicionismo y provocación sexual).
El que ejecutare o hiciere ejecutar a otra persona actos de exhibición obscena ante menores de edad o personas con discapacidad necesitadas de especial protección será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses.
Artículo 37 de la Ley de seguridad ciudadana (4/2015).
Realizar o incitar a la realización de actos de carácter sexual que atenten contra la libertad e indemnidad sexual, o ejecutar actos de exhibición obscena, cuando no constituya infracción penal (exhibicionismo penal). Esta infracción está catalogada como leve y conlleva una sanción administrativa de entre 100 y 600 euros.

El autor de las cinco agresiones, sí es que es el mismo –todo apunta a ello–, solo podría ser sancionado con una multa de entre 100 y 600 euros por una infracción leve de la actual Ley de seguridad ciudadana.

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