Las trabajadoras de la residencia de Montamarta denunciadas niegan las acusaciones

Exterior de la residencia de mayores de Montamarta. /A. Pérez
Exterior de la residencia de mayores de Montamarta. / A. Pérez

Han acudido de forma voluntaria a la Guardia Civil y aseguran que las denuncias son «totalmente falsas e inadmisibles»

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZZamor

Las dos trabajadoras de la residencia de mayores de Montamarta denunciadas por presuntos malos tratos a personas mayores han negado las acusaciones y aseguran que son «totalmente falsas e inadmisibles». Además, han acudido de forma voluntaria a la Comandancia de la Guardia Civil para colaborar en el esclarecimiento de los hechos y aclarar «las inexactitudes y cuestiones oscuras contenidas en la denuncia interpuesta» y que investiga la Fiscalía Provincial de Zamora, según ha explicado su abogado a través de un comunicado.

Las trabajadoras muestran «el más absoluto respeto» a la investigación, pero han puesto de manifiesto que les produce extrañeza «que nunca haya habido ni una sola queja por parte de usuarios o familia de los mismos y que, sin embargo, sea la denuncia de un concejal la que motive esta persecución intolerable».

En este sentido, el letrado asegura que se está utilizando a las trabajadoras como «cabezas de turco para fines totalmente espurios».

Además, se remite a la nota de prensa emitida por el Ayuntamiento del municipio zamorano en la que se califica la denuncia del concejal socialista y de tres trabajadoras de la residencia de «oportunismo político».

«Si estos hechos se saben desde hace más de tres años por qué nadie los ha puesto en conocimiento ni del Ayuntamiento ni de Servicios Sociales», se pregunta el abogado. Además, considera innegable «el compromiso de las trabajadoras con el bienestar personal de los usuarios, su profesionalidad y su intachable carrera profesional, pues jamás se les ha impuesto una sanción por haber faltado el respeto a los usuarios, ni mucho menos por haber incurrido en vejaciones para con los mismos».

El abogado solicita el máximo respeto a la presunción de inocencia de las trabajadoras, «quienes se emplearán con todas sus fuerzas en defenderse de unas acusaciones totalmente falsas e inadmisibles que están produciendo una grave alarma social y un daño irreparable para su imagen y honorabilidad».