La trama de prostitución actuaba en clubes de alterne de La Lastrilla y Garcillán

Club de alterne de Garcillán, uno de los dos en los que actuaba la red criminal. /Q. Yuste
Club de alterne de Garcillán, uno de los dos en los que actuaba la red criminal. / Q. Yuste

El encargado y el dueño de uno de los locales son dos de los cuatro detenidos en la operación contra la explotación sexual

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Las mujeres que venían engañadas a España procedentes de Venezuela y Colombia eran obligadas a prostituirse en dos clubes de alterne de la provincia de Segovia. En concreto, en los establecimientos situados en los términos de La Lastrilla y Garcillán, que han sido objeto de otras investigaciones anteriores por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

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En esta ocasión, la operación policial, bautizada con el nombre de 'Artemisa', ha fructificado en la desarticulación de una trama criminal de trata de personas y explotación sexual de mujeres. Contactaban con una mujer venezolana residente en la capital de Colombia, y después de ser embaucadas por ésta con promesas de que iban a ganar más dinero en España, llegaban al país vía aérea. Desde Madrid eran distribuidas en los citados clubes de alterne de Segovia, tal y como revelan fuentes policiales.

Los cuatro detenidos en la operación son la mujer que lideraba la red y tres ciudadanos españoles. Uno es la pareja sentimental de la arrestada y los otros dos son el dueño y el encargado de uno de los dos locales implicados en la investigación.

Las pesquisas se remontan a mediados del año pasado, cuando una de las mujeres víctimas de la explotación sexual denunció los hechos en Segovia. A partir de ahí se desarrolla el hilo de las pesquisas. En el caso de la denunciante, tuvo que pagar 3.500 euros por el viaje a España. Una vez en el país en el que supuestamente iba a ganar más dinero, le obligaron a prostituirse para saldar la deuda. Si se negaba, era amenazada por la líder de la red criminal, quien le chantajeaba con hacérselo pagar a los familiares de la víctima. Y como ella, otras mujeres que cayeron en la trampa de la red de trata y explotación sexual desarticulada.

Registros

Durante la operación también se ha registrado un domicilio particular sito en Segovia y uno de los establecimientos. Durante estas inspecciones, los agentes se han incautado de 2.775 euros en efectivo, diversa documentación relacionada con las víctimas, contabilidad del pago de las deudas, así como material informático y terminales móviles.

Esta operación se enmarca dentro del Plan de la Policía Nacional contra la Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual, que cuenta con la línea telefónica 900 10 50 90 y el correo trata@policia.es.