Iñaki Urdangarin tendrá su bicicleta estática para Reyes

Iñaki Urdangarin circulando en bicicleta por Ginebra, en una imagen de 2017 antes de entrar en prisión. Efe/
Iñaki Urdangarin circulando en bicicleta por Ginebra, en una imagen de 2017 antes de entrar en prisión. Efe

El juez de vigilancia revoca la negativa de Instituciones Penitenciarias a la solicitud del preso, que no puede hacer ejercicio en el gimnasio de la prisión de mujeres

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

El único interno de la prisión de mujeres de Brieva (Ávila), Iñaki Urdangarín, tendrá su regalo de Reyes a pesar de la negativa de Instituciones Penitenciarias: una bicicleta estática. El preso había solicitado disponer del aparato para hacer ejercicio, toda vez que las instalaciones y el material gimnástico de que dispone el penal abulense están adaptadas a sus principales ocupantes, las mujeres.

En su módulo, el deportista yerno del Rey emérito Juan Carlos I «apenas dispone de una espaldera rota», según informan fuentes próximas al centro penitenciario y por ello había pedido que se le facilitara una bici para hacer ejercicio, petición que le fue denegada «para evitar que se achacara a la dirección del centro que se le estaban concediendo privilegios por ser él». Ahora, el juez de vigilancia penitenciaria de Castilla y León, Florencio Marcos, ha estimado la queja planteada por el recluso, así que, finalmente, podrá disponer de una bicicleta para entrenar.

El interno, según ha conocido El Norte de Castilla, solicitó autorización para introducir la bicicleta estática y el juez ahora estima la queja autorizándola. Urdangarin la pagará de su bolsillo.

Entre las consideraciones que realiza el magistrado está la que desmonta la «cierta creencia popular» de que estar en un módulo de aislamiento es un privilegio. «Tanto la normativa nacional como internacional contemplan la situación como algo excepcional, dado el efecto desestructurador que produce la soledad sobre la persona».

En este caso, continúa la disposición judicial, el módulo donde está ingresado Urdangarin tiene un patio de 20x7 y, a diferencia de un módulo al uso de cualquier prisión española, carece de gimnasio y el resto de estancias del módulo están inutilizadas.

El juez apela a que es un deber fundamental de la Administración garantizar la salud del reo y es «una necesidad y no una conveniencia» y se basa en el informe del facultativo de la prisión para autorizar la entrada de la bici, que «puede ser en este caso un útil instrumento para ocupar las largas horas de soledad y ayudar con ello al mantenimiento de la salud mental del penado»