Las historias escondidas del Día D

Manuel P. Villatoro./ Virginia Carrasco
Manuel P. Villatoro. / Virginia Carrasco

Pere Cardona y Manuel P. Villatoro recuperan las vidas de protagonistas anónimos que participaron en la batalla más importante de la Segunda Guerra Mundial

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La 'operación Overlord' es una de las más complejas acciones militares que se han realizado a lo largo de la historia de la humanidad. Los aliados fueron capaces de movilizar cerca de 150.000 soldados para invadir Europa occidental a través de Normandía. Hace 75 años, el 6 de junio de 1944, fue el Día D, la jornada en que el mayor conflicto moderno comenzó a decantarse de forma definitiva contra los nazis. Una batalla que esconde pequeñas historias de héroes hasta ahora anónimos y que Pere Cardona y Manuel P. Villatoro han recopilado en 'Lo que nunca te han contado del Día D' (Principal Historia). Como Gustave, la paloma mensajera que llegó a Inglaterra desde Francia para confirmar que la invasión había comenzado.

Un libro en el que durante casi dos años, los autores han buscado esas curiosidades que se convierten en hazañas, como la de Bill Millin, un escocés que animó con su gaita durante el desembarco a sus compañeros mientras las balas zumbaban a su lado; o la de los soldados británicos que tomaron el primer objetivo de la jornada, el puente Pegasus; o los sacerdotes que se lanzaron en paracaídas junto a los soldados desarmados. Querían dar consuelo a aquellos que caían malheridos y necesitaban tranquilidad.

Arriba. El periodista Manuel P. Villatoro. Abajo. Cementerio americano y Puente Pegasus en Normandía. / Virginia Carrasco / Daniel Roldán

«La historia del Día D se ha contado muchas veces. Pero cuando vas a personajes de segunda línea te das cuenta de que quedan muchas historias por contar y que son muy curiosas», explica Villatoro, periodista en ABC y fanático de la historia. Junto a Cardona, divulgador a través de su blog Historias Segunda Guerra Mundial, han buceado en la Biblioteca del Congreso de EE UU, los Bunderarchiv alemanes o los National Arhives británicos para encontrar esas piezas pequeñas del puzle de la historia.

Como la de Alberto Winterhalder, un alemán de origen español que vivía en Sant Feliu de Guíxols (Girona) y fue llamado a filas por el ejército nazi y que tenía «verdadero miedo» a la Resistencia francesa. «No tenían piedad con los soldados alemanes», comenta Villatoro, que contó con la colaboración de su hijo para contar su historia. Cuando fue capturado, se salvó de la muerte por haberse portado «bien» con los franceses, ya que repartió comida entre la población y la ayudó en las tareas cotidianas. O la historia de Don Jakeway, que a sus 96 años se emocionó al saber que «gente de España quería saber mi historia». «Si ellos no estuvieron ni en la guerra», comentó a través de su hijo a Villatoro. El paracaidista estadounidense se quedó colgado de un árbol a 45 metros de un campamento nazi y tardó diez días en volver con los suyos, combatiendo contra los alemanes.

Segunda parte de la trilogía de Holland

Uno de los proyectos más ambiciosos sobre la Segunda Guerra Mundial es la trilogía de James Holland. Aparece ahora en España la segunda parte, 'El contraataque aliado' (Ático de los Libros), en la que el historiador británico cuenta cómo Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia recuperan la iniciativa en el conflicto y se enfrentan duramente a los nazis. El escritor desvela que la clave de la guerra no estuvo en Rusia, sino en el Atlántico Norte, y otorga una importancia grande también a los enfrentamientos en África. La primera de las obras de la trilogía fue 'El auge de Alemania', en la que Holland explicaba el ascenso de Hitler al poder.

Misterios

También hay misterios sin resolver, como el oro del Maisley que en teoría se llevaron los 'rangers'. «Es muy probable algo se llevaran porque era el lugar donde se cobraban los salarios», indica el coautor del libro, que también quiere servir de homenaje a los países (cerca de una decena) que participaron en Normandía. «Porque no solo fueron los estadounidenses», recalca Villatoro.

Ahí están los comandos británicos que sabotearon los puestos alemanes, los 200 franceses que desembarcaron en su país (aunque fuera por puro simbolismo) o las tropas canadienses, que sufrieron más de 1.500 bajas en la playa de Juno. «Es una zona vacacional con casas a pie de playa lo que permite colocar las defensas y los francotiradores», apunta. «El desembarco de Normandía sirvió también para forjar a Canadá como país», añade Villatoro, que ha visitado la zona donde murieron miles de soldados. Muchos de ellos están enterrados allí mismo. «En cementerios donde hay un respeto máximo», añade el 50% de 'Lo que nunca te han contado del Día D'.

Manuel P. Villatoro, periodista en ABC y fanático de la historia.
Manuel P. Villatoro, periodista en ABC y fanático de la historia. / Virginia Carrasco