La revolución editorial que abonó la democracia

Montaje con los legendarios editores de la muestra, ente ellos Barral, Pradera, Herralde, Beatriz de Moura, Aguirre y José Martínez./Biblioteca Nacional España
Montaje con los legendarios editores de la muestra, ente ellos Barral, Pradera, Herralde, Beatriz de Moura, Aguirre y José Martínez. / Biblioteca Nacional España

La Biblioteca Nacional repasa una rebelión intelectual crucial para las libertades | 'Los papeles del cambio' celebra la liberadora labor de los editores antes y después de la muerte de Franco

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

«Antes de la llegada de la democracia una rebelión editorial e intelectual abonó la democratización de nuestro país y facilitó luego el desarrollo de las libertades». Así lo sostiene Jordi Gracia, comisario de la exposición 'Los papeles del cambio' que acoge hasta marzo la Biblioteca Nacional en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E). Repasa y celebra el papel liberador de los editores en aquel giro y la modernización intelectual del país antes y después de la muerte de Franco. El paso de los libros clandestinos a los libros libres.

Subtitulada 'Revolución, edición literaria y democracia 1968/1988', la muestra repasa la eclosión editorial e intelectual que arrancó en España diez años antes de la promulgación de la Constitución y que redibujó el panorama cultural en la década siguiente a la muerte del dictador. «La cultura española vivió en esos veinte años el tránsito del sueño de la revolución a la ruptura pactada con el franquismo y contra el franquismo», asegura Gracia, catedrático de literatura española, crítico y ensayista que ha dedicado varios libros a la historia intelectual de España en el siglo XX.

FICHA:

Qué:
Los papeles del cambio. Revolución, edición literaria y democracia 1968-1988
Dónde:
BNE. Pº de Recoletos 20-22. Sala de Guillotinas del Museo BNE. www.bne.es
Cuándo:
del 18 de diciembre de 2018 al 10 de marzo de 2019
Cuánto:
Entrada gratuita

«Para llegar a la democracia hubo que pasar por la revolución cultural», resume el comisario que con su propuesta demuestra cómo editores y autores de toda condición «alimentaron y forjaron ese régimen de tolerancia». «El franquismo no pudo frenar su potencia y el régimen se adaptó al empuje de la rebeldía intelectual», resume.

A cuatro décadas de la aprobación de la Constitución, la muestra celebra «una nueva mentalidad de un erotismo fresco y un hedonismo activo y vitalista que da el tono de una época en la que libros pasan de la trastienda de la clandestinidad a los altares de la libertad».

Transición cultural

Son los años de efervescencia de sellos como 'Losada', 'Ruedo Ibérico', 'Anagrama', 'Kairós' 'Alianza' o 'Tusquets'. De colecciones como 'La sonrisa vertical' o 'Espejo de España' con el que Planeta se sube a la ola del cambio «y es capaz de dar cabida a la memoria de los ganadores y de los perdedores de la guerra y de encadenar premios Planeta para Mercedes Salisaschs, Jesús Torbado, Jorge Semprún, Juan Marsé y Vázquez Montalbán».

«A veces los cambios más importantes son invisibles e inaudibles» destaca el comisario, que rinde el homenaje que merecen unos editores «de carácter literario o humanístico que casi nunca alcanzaron el primer plano y fueron agentes activos y muy relevantes de las sacudidas que la sensibilidad vivió en una prolongada transición cultural». Profesionales que promovieron «desde el exilio y desde dentro la profunda transformación moral, civil, cultural y política de la sociedad a través de sus catálogos». Figuras como Beatriz de Moura, Esther Tusquets, Carlos Barral, Mario Muchnik, Salvador Pániker, Jaume Vallcorba, Jorge Herralde, Jesús Aguirre, Javier Pradera, Rafel Borrás, Chus Visor o Gonzalo Pontón.

«Crearon las condiciones para una democracia cuando la democracia no existía» asegura Gracia. «Muchos habían sido agitadores antifranquistas, no sólo de signo político e ideológico, y siguieron siéndolo tras la muerte de Franco y la aprobación de la Constitución en 1978» destaca Jordi Gracia. Por eso dedica una de las seis secciones de la exposición a la «clandestinidad furtiva» de tantos títulos antes de ese año y a la «difusión diáfana y dignificada» de esas misma obras en los años posteriores».

La segunda parte, ya en los ochenta, se ocupa de «las editoriales que globalizaron la lectura literaria en España para que empezase a ser verdad que leíamos, por fin, lo mismo que leía el resto de Europa y que se había creado al nuevo lector de la democracia en cualquier género y formato». «En la nueva oferta literaria y editorial cabía todo: las vías de la subversión armada; la reconstrucción veraz y no amputada del pasado; el humor como la mejor arma de corrosión sistémica; la voz imprevisible y desafiante de los novelistas y los poetas, cantados o leídos y la exploración compulsiva de los placeres prohibidos», enumera Gracia.

Ha reunido libros para ver, leer y tocar. El visitante podrá tomar en sus manos, curiosear y hojear las primeras ediciones de títulos que hicieron época como la 'Conjura de los necios', 'La insoportable levedad del ser', 'Memorias de Adriano', 'La verdad sobre el caso Savolta', 'La vida exagerada de Martín Romaña', 'La máquina de follar', 'Manifiesto subnormal' y un inacabable etcétera. Podrá también hojear revistas, fascículos y documentos expuestos junto a retratos, carteles, portadas especiales y fotografías de reuniones de aquellos legendarios editores.

Vista de la exposición 'Los papeles del cambio'.
Vista de la exposición 'Los papeles del cambio'. / Biblioteca Nacional España

 

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