Camilo Sesto, el sastre de la canción

Fue el primer cantante español que logró el disco de platino

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

«Fuiste la banda sonora de mi vida». Esa frase se la repetían constantemente, como recordó el propio Camilo Sesto (Alcoy, 1946) en una entrevista que ofreció a su amiga María Teresa Campos para el programa que presentaba en el año 2013, 'Que tiempo tan feliz'. «Es una gran responsalidad pero a la vez es precioso», aseguraba el prolífico artista.

«Debe haber alguien que tenga pocas más que yo», decía cuando le preguntaban por cuantas canciones había concebido. No era solo una forma de hablar. Era uno de los músicos que más recaudaba por derechos de autor, pero el alicantino no llevaba la cuenta de sus creaciones, la mayoría inspiradas en el amor. Y es que a su faceta de cantante había que añadir su condición menos conocida de compositor para artistas como Miguel Bosé (a quien empujó a la fama), Ángela Carrasco, Lani Hall, José José, Sergio Fachelli Francisco o Rocío Durcal. Para cada uno de ellos hacía canciones a medida. Como si de trajes se tratase, no las podía cantar cualquiera.

Era un músico integral. Presumía de poder encargarse de todo el tedioso proceso que supone la creación de una canción. Desde la letra, de las que afirmaba amar cada sílaba que escribía, hasta la música pasando por la producción. Ésta última faceta la llevó también a las tablas del teatro, donde versionó con un éxito incontestable la ópera rock 'Jesucristo Superstar', en la que dio vida a Jesús. Junto a él, Ángela Carrasco, en el papel de María Magdalena y Teddy Bautista en el de Judas. Este espectáculo, que fue el primer gran musical representado en España no tuvo subvenciones. «Todo pagado del bolsillo de camilín», afirmaba.

En 2000 terminó de grabar uno de sus proyectos musicales de más envergadura, 'El fantasma de la Ópera' y en 2001 fue intervenido de un transplante de hígado. Tras un año de recuperación, sacó el álbum 'Alma', con el famoso 'Mola mazo', tema con el que quería llegar al público joven. Fue la única canción que 'desentonó' en un reportorio muy empastado pese a su evolución y que caló en varias generaciones desde que lanzaze en 1970 el sencillo 'Algo de mí', que se convirtió en número uno, como otras 51 canciones suyas. No en vano, comparte el récord mundial de números uno a nivel global con Madonna.

El 2013 fue un año malo en lo personal y bueno en lo profesional. El 12 de enero sufrió un atraco en su chalet de Madrid donde los ladrones entraron y amordazaron al cantante. Poco después, Carlos Ferrando llevó por España 'Algo de mí', un musical sobre la vida y éxitos de Camilo Sesto. En abril de 2017 entró en el Salón de la Fama de los Compositores Latinos. En su pueblo natal, Alcoy, Camilo recibió, en noviembre de 2016, la medalla de oro, y dos años después inauguró una avenida con su nombre. Allí también expuso algunas de sus pinturas, porque, aunque no es una faceta conocida, era un gran amante de esa disciplina. De hecho, habría sido pintor profesional de no ser músico.

Pintura de Camilo Sesto expuesta en 'Artemetro', en 2013.
Pintura de Camilo Sesto expuesta en 'Artemetro', en 2013. / Archivo

Comparado en ocasiones con Michael Jackson por su obsesión por la juventud, un Camilo Sesto más rejuvencido que nunca a golpe de bisturí -algo que siempre negó- ofreció el 1 y 2 de octubre de 2010 en el Palacio de Congresos de Madrid, sus dos últimos conciertos de aquella larga gira de despedida, conciertos que sirvieron para sacar el 30 de noviembre, 'Todo de mí', su primer directo. Aquel trabajo iba unido a un libro y un documental sobre su vida. A partir de entonces se retiró de los escenarios, aunque siguió componiendo.

En septiembre de 2016 con motivo de su 70 cumpleaños, publicó un nuevo recopilatorio, 'Camilo 70'. Apenas dos meses después, en noviembre de 2016, lanzó, a través de plataformas digitales, un sencillo titulado 'Padre nuestro' que incluía la voz del papa Francisco, y que presentó en silla de ruedas -sufrió un fuerte golpe unos días antes- en la parroquia de San Antón de Madrid que preside el padre Ángel. La polémica con la canción obligó a la Oficina de Prensa del Vaticano a desmentir que el cantante y el Pontífice estuviesen preparando un concierto a dúo o que hubiesen cantado juntos. Lo que hizo el alicantino fue adquirir los derechos de un Padre Nuestro que rezó el Papa.

El verano de 2018 estuvo varios días ingresado en el hospital por un cólico nefrítico. Ese mismo año, el 20 de noviembre, presentó su último trabajo, 'Camilo sinfónico', grabado con la orquesta de Radio Televisión Española y con colaboraciones de artistas españolas como Marta Sánchez, Pastora Soler, Ruth Lorenzo o Mónica Naranjo.

El efecto calmante de su hijo

Muy celoso de su intimidad, pese a las suculentas propuestas que recibió, no cobró una exclusiva jamás. Poco se sabe de su vida privada. De su relación con la mexicana Lourdes Ornelas tuvo a su único hijo, Camilo Michael, nacido en la tierra natal de su madre en noviembre de 1983. Tras algunas tensiones entre el artista y la que fuera su fan, el 25 de septiembre de 1984 reconoció legalmente la paternidad de su vástago.

Alejado de los estudios de grabación desde entonces, en octubre de 1987, el cantante apareció en la primera página del semanario sensacionalista El Caso, donde se especulaba con la posibilidad de que padeciera SIDA. Se querelló contra la publicación y ganó la batalla legal, siendo indemnizado con dos millones de pesetas. En ese mismo año el cantante se trajo a España, y sin consentimiento de la madre, a su hijo, por lo que fue demandado. Se dedicó en cuerpo y alma su pequeño, lo que le llevó a abandonar su profesión temporalmente. La paternidad tuvo un efecto calmante en una vida con un ritmo frenético. Una vez solventados los problemas por la custodia regresó al trabajo. Fue en una actuación en Puerto Rico el 22 de septiembre de 1990. Entonces se volcó en el mercado latinoamericano y residió en Miami hasta 1997, cuando decidió regresar a España.

Camilo, con su hijo.
Camilo, con su hijo. / Archivo

Además de con Lourdes Ornellas, madre de su hijo, Camilo tuvo dos romances conocidos, uno con la modelo norteamericana Denise Brown (1980) y otro con la miss puertorriqueña Lizette Rodríguez (1983). En alguna ocasión comentó que estuvo muy enamorado de Rocío Durcal. Era su ídolo, para la que compuso varias temas y con la que tuvo una consolidada relación de amistad, al igual que con su marido, 'Junior'. Con él compitió al inicio de su carrera, cuando en 1966 entró como vocalista en el grupo 'Los Botines', competencia de 'Los Brincos', formado por Juan Pardo y Antonio Morales, conocido como 'Junior'.

Precisamente Durcal estuvo entre los testigos de su actuación más emocionante. Fue en 1982 en Palma de Mallorca, ante ante 16.000 personas y tan solo cinco meses después del fallecimiento de su padre. «Te voy a dedicar una de mis mejores canciones para ti solita: 'Perdóname'», dijo dirigiéndose a su progenitora, sentada entre el público. Se dejó llevar por la emoción y apenas pudo articular entonar un par de frases. El maestro de ceremonias, Joaquín Prat, resumió el momento: «Así es un hombre cuando lo da todo y recibe todo de ustedes. Camilo Sesto».