Un Escape Room al que (casi) todos quieren entrar

Imagen de la actividad momentos antes de su comienzo/ DANIEL SAMANIEGO
Imagen de la actividad momentos antes de su comienzo / DANIEL SAMANIEGO

La versión literaria de los Escape Rooms ha sobrepasado las expectativas en su primera edición en la Feria del Libro de Burgos | El éxito de público no ha evitado las trabas municipales y un cierre prematuro por falta de seguridad, alegan

DANIEL SAMANIEGO

En las mayoría de ciudades españolas en la actualidad encontramos lo que en español se reconocería como salas de escapes,una aventura mental que está en auge. En Burgos además de los tradicionales Scape Room, durante la Feria del Libro encontramos el Escape Book, que funciona como una Escape Room tradicional con la singularidad de que es de temática literaria.

La Asociación de Libreros, en colaboración del grupo Parafernalia, el grupo de arquitectos Ajo y la Biblioteca Pública del Estado han convertido el Templete del Paseo del Espolón en una habitación repleta de trampas, códigos secretos y enigmas para resolver en menos de una hora.

«Tiene algunas pruebas y códigos bastante complejos», algo que «engancha» a la gente, según Victor Adot y Javier Aniceto, dos de los miembros organizadores. Y tanto es que engancha a la gente como que las expectativas de afluencia han superadas con creces, puesto que todas las sesiones para esta feria ya están completas, incluso «hemos tenido gente que no ha podido venir porque ya estaba todo ocupado», asegura Adot.

Imagen del aritlugio de la prueba final
Imagen del aritlugio de la prueba final / DANIEL SAMANIEGO

La originalidad de esta actividad y la manera en la que llama la atención sobre la literatura han sido dos de los motivos por los que está teniendo tanto tirón incluso entre los escolares, ya que esta actividad se encuentra dentro del programa escolar de muchos centros educativos.

La intención de sus creadores es poder llevar este evento a otro lugar de la ciudad , ya sea la Biblioteca Pública del Estado o a otro lugar, a la finalización de la Feria y poder organizar una versión para los más pequeños de este evento. Un Escape Book infantil que se incluiría dentro de la programación de la siguiente edición de la Feria del Libro.

Éxito agridulce

Con esta creación, los organizadores continúan la línea que empezaron con actividades como Catalibros o el picnic literario, de «presentar la literatura de una manera diferente a la habitual», según Adot. Y ha sido todo un éxito, con lleno completo desde el primer al último día, lo que sin embargo no ha impedido que el Ayuntamiento haya puesto mil trabas, aun cuando conocía con suficiente antelación el proyecto y sus características.

Se han recibido visitas de técnicos municipales, responsables de Protección Civil e incluso de Policía Local y, finalmente, a escasos tres días de concluir la Feria del Libro, el Escape Book ha cerrado sus puertas antes de lo previsto (y sin ganas en la organización de más enfrentamientos con el Ayuntamiento, tras el problema que generó el pasado año el tiovivo de Los Cuatro Reyes).

La Asociación de Libreros ha tenido que hacer dos modificaciones al pl de emergencia orginial y, finalmente, la clausura del Espace Book se ha justificado porque la puerta de acceso al bajo del Templete del Espolón le faltaban cuatro centímetros según el código de edificación, una característica que ha tenido permanentemente la instalación y hasta ahora nadie había valorado.