La SGAE busca el diálogo con los críticos y con Cultura para evitar su desaparición

Pilar Jurado en la asamblea general de la SGAE./EFE
Pilar Jurado en la asamblea general de la SGAE. / EFE

La presidenta de la entidad impulsa una mesa de diálogo con el Ministerio, las televisiones y las multinacionales tras el rechazo a los estatutos

ÁLVARO SOTO y MIGUEL LORENCIMadrid

La presidenta de la SGAE quiere encontrar in extremis una salida a la enésima crisis de la sociedad. Pilar Jurado solicitó ayer una mesa de diálogo urgente con las editoriales de televisión y las editoriales multinacionales discográficas, en la que pide también la participación del Ministerio de Cultura, para desbloquear la entidad. Son las editoriales la oposición más férrea a los nuevos estatutos, que no pudieron ser aprobados en la tensa asamblea del lunes al no contar con el respaldo necesario de dos tercios de los votos. En una nota enviada a los medios, Jurado dice «perseguir así el consenso y el acuerdo para superar las diferencias que les enfrentan e impiden el óptimo desarrollo de la entidad y el cumplimiento del último requisito para completar la reforma».

Pilar Jurado ha invitado por carta a esa mesa de diálogo a Juan Ignacio Alonso, en representación de Sony/ATV y Santiago Menéndez Pidal, en representación de Warner Chapel, ambos miembros de la Organización Profesional de Editores de Música (OPEM); y a Nuria Rodríguez, como representante de Atresmedia. Asímismo, ha solicitado la participación de la Directora General de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, Adriana Moscoso, «dada la labor de tutela sobre la SGAE que ejerce el Ministerio». El ministro de Cultura, José Guirao, no quiso ayer hacer declaraciones sobre la SGAE.

Los partidarios de la aprobación de los estatutos se quedaron a cuatro puntos de lograr su objetivo el lunes. «Lo triste y significativo es que todos los enemigos de la SGAE se han juntado para rechazarlos», afirma el dramaturgo Fermín Cabal, miembro de la vicepresidencia de la Junta Directiva encabezada por la soprano Pilar Jurado, actual presidenta. Esos «enemigos», especifica Cabal, son «los que han sacado tajada de 'la rueda' y los editores (las multinacionales de la música), que quieren reventar la SGAE desde dentro para crear su propia entidad»

Cabal ofrece detalles sobre los beneficiarios de 'la rueda': «Son unos 400 socios que se han repartido, los que menos, 80.000 euros al año, y los que más, 300.000 euros. ¿Cómo va a aprobar esta gente unos estatutos que les quitan sus privilegios?», expone. «Están encabronados. En la asamblea tomó la palabra una de estas personas de 'la rueda'. Decía que les íbamos a quitar el pan de sus hijos. Mentira. Lo que queremos hacer con los nuevos estatutos es que no te lleves el dinero de los otros, que es lo que estabas haciendo antes».

También critica Cabal a las multinacionales extranjeras, «que siguen defendiendo un sistema de explotación de los artistas, llevándose el 50% de sus ganancias». «La paradoja», apunta, «es que se han unido músicos explotados con sus explotadores».

Pese a perder la votación, la Junta Directiva de la SGAE se muestra optimista. «Cada vez estamos convenciendo a más gente. Tenemos el ejemplo del cantante Pau Donés. Se acercó a la asamblea e iba a votar que no, pero pronunció un discurso diciendo que había cambiado de opinión y que votaba que sí. Los socios están tan hartos de cómo se ha gestionado la entidad que ahora quieren defenderla con uñas y dientes», asegura Cabal, que lamenta, que «entre los egoístas que pretenden reventar la sociedad y los chantajistas que no quieren perder sus privilegios hayan provocado esta situación».

El representante de la Junta Directiva pide paciencia al ministro Guirao. «Si interviene ahora la SGAE, estaría cometiendo un gran error. Estoy seguro de que dentro de cuatro meses, si volviéramos a votar, lograríamos los dos tercios», apunta. «La intervención del Ministerio es lo que quiere ese 38% que ha votado en contra de los nuevos estatutos», resume.

Hasta hace ocho meses, José Miguel Fernández Sastrón fue el presidente de la SGAE. El lunes se opuso a la renovación de los estatutos. «Era malo no aprobarlos, pero era peor aprobarlos», asegura. «Se redactaron de una manera precipitada y bajo la presión del Ministerio de Cultura», apunta Sastrón, que pone el foco en el departamento de José Guirao. «No entiendo que porque el Ministerio presione, tengamos que aprobar algo y no es precisamente el Ministerio un ejemplo a la hora de trasponer directivas», dice Sastrón. A su juicio, dentro del 38% que votó 'no', «cada uno tieen sus motivos». «El colegio editorial quiere que haya nuevas elecciones en la SGAE para aumentar su representación de cuatro a ocho representantes, pero no creo que quieran montar otra entidad porque es muy complicado», analiza.

La historia de la SGAE

El 16 de junio de 1899 el comediógrafo y periodista Sinesio Delgado junto a los dramaturgos Carlos Arniches, los hermanos Álvarez Quintero y el compositor Ruperto Chapí sumaban esfuerzos para crear la Sociedad de Autores Españoles (SAE) para defenderse frente a los abusos de dueños de salas e intermediarios. En 1932 se convertía en la SGAE con Eduardo Marquina como director de la entidad y se refundó en 1995 admitiendo a los editores musicales. A los 120 años de su fundación esté en el filo de la navaja y con su futuro en el aire.

Con unos 127.000 socios entre músicos, compositores, dramaturgos, arreglistas, guionistas y cineastas, la SGAE gestiona más de cinco millones de obras. Pero menos de la mitad de sus miembros, apenas un tercio según algunas estimaciones, generan derechos, es decir, que recaudan algún dinero por las obras que tiene registradas. Tienen derecho a voto casi 30.000, pero los que realmente deciden son los que más recaudan o han recaudado a lo largo de su vida para la SGAE, en su mayoría, músicos, los 1.356 socios, que representan el 24,22% de los votos. La entidad se conforma en cuatro colegios: Pequeño Derecho (músicos), Obras Audiovisuales, Gran Derecho (teatro y artes escénicas) y de Editores Musicales. Cuatro familias encargadas de elegir a los miembros de los distintos colegios que forman el Consejo de Dirección (14 miembros) y la Junta Directiva (esos 14 más otros 25); en definitiva, 39 escaños a repartir entre los colegios.

Pilar Jurado es la presidente número 50 en la SGAE, institución que a lo largo de sus 120 años de historia han comandado compositores como Ruperto Chapí, Amadeo Vives, Francisco Alonso, Jacinto Guerrero o Moreno Torroba. También por dramaturgos como Benito Pérez Galdós, Pedro Muñoz Seca, Carlos Arniches, Eduardo Marquina José Alonso Millán, Ana Diosdado Santiago Moncada, y cineastas, Manuel Gutiérrez Aragón José Luis Borau.

Con una guerra fratricida que no se resuelve, los directores se han sucedido en un dominó en los últimos años -Antón Reixa, José Luis Acosta. José Miguel Fernández Sastrón, José Ángel Hevia y Pilar Jurado- tras una década acumulando escándalos, desde que el 1 de julio de 2011, Eduardo Bautista abandonó su sede central en el modernista palacio de Longoria, detenido por la Guardioa Civil, por una supuesta trama corrupta.