En defensa del humor

Fotograma del anuncio de Campofrío. /
Fotograma del anuncio de Campofrío.

Campofrío rompe una lanza por los chistes, incluso por los irreverentes, en su anuncio de Navidad, que protagoniza Antonio de la Torre, entre otros famosos

JULIÁN ALÍA

«Algo que nos hace tanto bien no puede ser un lujo, debe ser un bien de primera necesidad», concluye Antonio de la Torre en el anuncio navideño de Campofrío, presentado este martes, y en el que la marca lanza el mensaje de lo importante que es reírse y lo presente del humor en nuestra manera de ser.

Antes de estrenarlo, la empresa de alimentación montó un pequeño 'roast' (un cara a cara entre dos personas insultándose por turnos) entre los cómicos Rober Bodegas y Quique San Francisco. El motivo, mostrar la necesidad de entender los chistes como tal, que es la temática por la que la firma ha apostado este año, dejando de lado los mensajes emotivos de ocasiones anteriores, y abogando por la libertad de expresión.

Daniel Sánchez Arévalo, artífice de películas como 'Gordos', 'Azul Oscuro Casi Negro' o 'Primos', dirige el spot que transcurre en unos grandes almacenes donde se pueden comprar chistes de todo tipo, «sin que nadie te juzgue, ni se ofenda ni nadie te critique».

El anuncio cuenta con la participación de Antonio de la Torre, el encargado de la tienda, Silvia Abril, Belén Cuesta, David Broncano, Juan Manuel Montilla (El Langui), Jaime Peñafiel, el dúo musical Azúcar Moreno, y los citados Bodegas y San Francisco.

De la Torre bromeó con que «no eres nadie» si no sales en el anuncio de Campofrío. «Si te llaman, lo dejas todo. Ahora mi carrera artística está completa». No aparece en esta ocasión Dani Mateo, como sí lo hizo el año pasado. El catalán es el cómico que más problemas, incluso judiciales, ha tenido, fruto del 'sketch' en el que se sonaba los mocos con la bandera de España.

«Hacer un chiste no es algo que uno pueda permitirse todos los días», dice Silvia Abril al entrar a 'La tienda LOL', como se llama el comercio de chistes. Dentro, le atienden De la Torre y Belén Cuesta, que le ponen al día de cómo está la situación. Por allí se encuentran el humorista David Broncano buscando un chiste sobre exhumaciones, el veterano periodista Jaime Peñafiel, en la sección de chistes sobre la monarquía, y el dúo Azúcar Moreno, en la de «chistes de payos», junto a Bodegas, que precisamente ha estado en el ojo de la polémica por sus chistes sobre gitanos.

«Los ofendiditos»

También tienen su momento los «ofendiditos», que es como se refieren a los que no están de acuerdo con los artículos que vende la tienda. Ahí se explica que hay que usar los chistes adecuadamente, dentro de su público. «Un 5% de aceptación. Ya sé que no parece mucho, pero tal y como están las cosas, ya le digo yo que es un datazo», le comenta Belén Cuesta a una compradora, justo antes de que a El Langui le comuniquen que le salen gratis los chistes de discapacitados.

Para terminar, Silvia Abril pide algo más «heavy metal», y la llevan a una cámara acorazada, donde se guarda una especie de chiste definitivo. Sin llegar a revelarse nunca de qué se trata, algo así como el contenido del maletín de 'Pulp Fiction'. Su precio: «Renunciar a lo que somos». Un imposible, pues el lema de la marca es 'Que nada ni nadie nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida'.