Velázquez vuelve a casa

Casa natal de Velázquez. /R. C.
Casa natal de Velázquez. / R. C.

Un grupo de inversores recupera la casa donde nació el pintor, antiguo taller de Victorio & Lucchino, para reconvertirla en un centro de divulgación de su obra

CECILIA CUERDOSevilla

A finales del siglo XVI, Sevilla era uno de los motores económicos del mundo. El comercio con las Indias atraía a la ciudad a gente de todo el mundo, convirtiendo la ciudad en un hervidero cultural en efervescencia. En ese ambiente, un joven Diego Velázquez deambulaba, aprendiendo todo lo que veía. El paso de los siglos ha hecho desaparecer parte de ese legado del pintor, incluidas casi todos los lugares en los que vivió. Solo una vivienda queda en pie. Su casa natal. Ahora, un grupo de inversores privados ha logrado recuperar la vivienda para convertirla en un centro de divulgación de su obra que muestre «la historia de Sevilla de la mano de la vida de Velázquez».

Está situada en una céntrica calle de Sevilla. Aquí vivió su infancia antes de entrar como aprendiz al taller de Herrera el Viejo y marcharse después a Madrid, ya en 1623, como pintor del rey Felipe IV. El inmueble, de 600 metros cuadrados a los que se accede a través de una fachada amarilla y largos pasillos, es de los pocos ejemplos de la arquitectura del siglo XVI que aún perduran en la ciudad. «Es como un túnel del tiempo», detalla Enrique Bocanegra, escritor y gestor cultural convertido en uno de los impulsores del proyecto. «Estando en el patio, es inevitable imaginarse al niño fijándose en el aguador cogiendo agua, o en la luz cambiante y que juega con las formas».

Apasionado de la obra de Velázquez desde que visitó el Museo del Prado en su etapa escolar, el proyecto de recuperar la casa natal del artista surgió al conocer que los diseñadores Victorio & Lucchino estaban en quiebra y tenían que deshacerse del inmueble donde estaba su taller. Poco antes había pasado un tiempo en Reino Unido documentándose para un libro sobre el espía Kim Philby y visitó la casa natal de William Shakespeare en Stratford-upon-Avon. La idea de un museo similar en su ciudad natal empezó a tomar forma, y con ella el recorrido por otras casas natales de ilustres personajes como Rembrandt en Ámsterdam, Eugène Delacroix en París, o Mozart y Sigmund Freud en Viena para empaparse de cómo llevarla a cabo y dotarlas de contenido.

La suerte quiso que, pese al interés de otros grupos por hacerse con el inmueble y destinarlo a apartamentos turísticos, se juntó con un equipo de «inversores con sensibilidad cultural» de la ciudad y pudieron hacerse con la vivienda por 1,4 millones. «Nos liamos la manta a la cabeza comprometiendo nuestro patrimonio», asegura, convencido de que la apuesta por la cultura funciona, aunque sea a largo plazo. Pese a la buena acogida de las administraciones públicas, el proyecto solo cuenta por el momento con inversión privada. «Tenemos asumido en España que todo el impulso cultural lo tiene que desarrollar el Estado, creo que no es así. Tienen que crear un ambiente que permita la iniciativa de los gestores culturales para detectar oportunidad de negocio y la de los inversores privados para apostar por un sector que tarda en germinar, pero que luego echa raíces más potentes que otros negocios», subraya.

Parte del cuadro de 'Las Meninas', de Velázquez.
Parte del cuadro de 'Las Meninas', de Velázquez. / Museo del Prado

«Aventura sensorial»

Una vez hecha su apuesta, el objetivo de Bocanegra pasa por convertir la casa natal de Velázquez en una «aventura sensorial» en la que los visitantes puedan conocer los orígenes y la trayectoria del pintor, que empezó su carrera justo en el momento en el que se pasó del manierismo al estilo de Flandes al renovador tenebrismo que vino de Italia de la mano de Caravaggio. El museo intentará explicar las condiciones que se dieron en Sevilla para despertar el genio de un pintor que, pese a su temprana edad, fue capaz de alumbrar en Sevilla obras tan emblemáticas como 'Vieja friendo huevos', 'El aguador de Sevilla', 'La mulata' o 'Los Músicos'.

La intención de Bocanegra y sus socios es que el proyecto pueda abrir sus puertas para la primavera de 2019. Las primeras intervenciones irán encaminadas a devolver su aspecto original al inmueble, que tras seis años abandonado presenta daños en la cubierta, y adecuar el espacio a la recreación de la vida y obra de Velázquez. En una segunda etapa vendrán los contenidos museísticos, con un itinerario de visita, paneles explicativos. Los promotores ya han establecido contacto con museos e instituciones para terminar de perfilar esos contenidos y que el proyecto siga adelante, generando un caldo de cultivo que propicie, en un futuro, que algunas de las obras más significativas del sevillano puedan estar entre las paredes donde el genio comenzó.

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