Clasificación para la Eurocopa 2020

Victorias e incertidumbres para el líder del grupo

Los jugadores de la selección saludan al público español tras el partido ante Malta./Domenic Aquilina (EFE)
Los jugadores de la selección saludan al público español tras el partido ante Malta. / Domenic Aquilina (EFE)

España, que ha tenido cuatro técnicos desde que hace un año goleara a Argentina, suma seis puntos sin mostrar un patrón claro de evolución

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

Hace un año exacto, el 27 de marzo de 2018, España goleaba a Argentina en el Metropolitano por 6-1. Un festival que hizo soñar a la afición con poder saborear de nuevo el éxito en el Mundial de Rusia. La selección venía de empatar con Alemania en suelo teutón y llevaba 18 partidos consecutivos sin perder. La mejor manera de afrontar un gran torneo. Desde ese momento, el combinado nacional no ha vivido grandes alegrías.

Primero, fue la abrupta salida de Julen Lopetegui tras dos amistosos algo sosos en junio, previos al terremoto vivido en Krasnodar. Allí cogió al equipo Fernando Hierro, que trató de mantener el plan dejado por el vasco pero no supo reaccionar en el primer cruce. Rusia mandó a España a la calle. La llegada de Luis Enrique generó una nueva ilusión en sus dos primeros partidos, llegaron las primeras dudas en octubre y noviembre certificó su primer análisis. Hay mucho camino por recorrer. En los dos primeros duelos de 2019 la selección tampoco ha conseguido ilusionar. En Mestalla hizo un buen partido, pero no tuvo acierto en las numerosas ocasiones generadas y eso deslució el buen juego. En Malta, cuando se esperaba una goleada revitalizadora, vivió un duelo triste, marcado por la ausencia debido a un problema familiar grave de Luis Enrique.

Luis Enrique se marchó de madrugada en un avión privado para estar cerca de su familia acompañado de Joaquín Valdés, el psicólogo de la selección y persona cercana al asturiano. Dejó todo hablado con Robert Moreno, que junto a Rafel Pol mantuvo el plan elaborado. El cuarto seleccionador en un año.

Fue un golpe complicado para el cuerpo técnico, que trató de seguir lo trabajado sin su jefe. «Debía ser una extensión de Luis Enrique, no Robert Moreno, sino una prolongación de él. Espero que esto no me vuelva a pasar nunca. Es mi día más difícil», contó el segundo técnico de la selección. Los jugadores supieron de la noticia por la mañana, con el compromiso de que no se conociera públicamente el motivo exacto de la ausencia de Luis Enrique, y se conjuraron en sacar el partido, aunque el asunto les descentró. Y más cuando la Federación Española de Fútbol (FEF) lo anunció antes de la comida. «Ha sido muy raro, la gente me escribía para felicitarme y yo les decía que no había nada que felicitar. No es la manera que te imaginas que vas a estar en el banquillo, pero hay que ser profesionales», admitió Robert Moreno.

Algunas pruebas fallidas

Los futbolistas trataron de poner los cinco sentidos en un partido complicado, ante un rival que consideró siempre caer por la mínima un botín y sin su referencia en la banda. «Siempre que falta el entrenador, que es el jefe, se nota. También quiero mandarle un abrazo y todo el cariño de los jugadores. Es una victoria para dedicársela a él», reconoció Marco Asensio.

La selección, con un plan B, tocó buscando los huecos de Malta y logró una posesión de récord: 83,5%, superior incluso a la que tuvo contra Liechtenstein con Lopetegui (de un 80%) en el 0-8 de Vaduz, correspondiente a la fase de clasificación para el Mundial.

La apuesta de Bernat como extremo no funcionó y sólo Sergi Roberto, Mario Hermoso y Jesús Navas brillaron en una noche que sí será recordada por Álvaro Morata, al que Luis Enrique ha dado confianza en todas las listas y mantuvo en el equipo pese a que marró varias ocasiones ante Noruega. «Le agradezco mucho el apoyo al míster; él lo sabe. Estoy contento de estar aquí, lo importante era ganar», dijo Morata, antes de dejar un lamento que a algunos les sonó exagerado. «Sé que hay mucha gente esperando que no la meta para opinar. Es normal que se me exija porque estoy en la selección y en el Atlético. Estoy quizá muy observado y criticado desde que empecé a jugar. Cada uno escribe lo que quiere. Hace unos años me hubiera comido la cabeza, pero ahora lo que quiero es ayudar al equipo y estar en la siguiente lista», apuntó.

El delantero es uno de los más habituales con Luis Enrique, que ha usado ya 38 futbolistas. No hay una relación directa entre los más utilizados y un once de fijos. En ese teórico equipo inicial se colaría Gayà como lateral zurdo, ya que ha jugado el doble (360 minutos) que Jordi Alba (180), que parece uno de esos indiscutibles, como son para el técnico Sergio Ramos (585), Asensio (501), De Gea (495), Ceballos (430) o Busquets (418). Es curioso que durante los buenos años la selección tenía problemas para encontrar un zurdo en el equipo inicial -apenas estaba Capdevila y en ocasiones Silva- y ahora sean mayoría. Mario Hermoso, Gayà, Bernat, Saúl, Canales y Asensio formaron juntos en Malta. «Ser zurdo puede ser un complemento más. Sabemos lo difícil que es, la larga lista de jugadores que pueden venir. Cada partido es una oportunidad para demostrar», explicó el central del Espanyol, asistente en el primer gol de Morata.

Poco gol para tanta ocasión

Es curioso que el máximo anotador de esta etapa nueva con Luis Enrique sea Sergio Ramos, con el que se intuía una relación tormentosa que empezó con cierta distancia pero finalmente se ha tornado en una muy estrecha. «Es una situación complicada y jodida para el grupo a pesar de ser un problema personal del míster. Qué manera mejor de ganar tres puntos. Le dedicamos el triunfo a él y su familia», dijo el internacional más usado por Luis Enrique, antes de recordar que el nuevo cuerpo técnico «tiene que ir viendo jugadores». «En la selección somos una familia y sentimos los problemas personales como nuestros. El día no ha sido fácil. Ojalá mejore la situación y esté con nosotros en junio»», deseó el capitán.

Por el momento nadie valora ese supuesto y se cuenta con que Luis Enrique estará en una doble fecha complicada por el calendario -habrá terminado la competición- y por el desplazamiento a Islas Feroe. El partido en el pequeño archipiélago coincide con una feria y la FEF está encontrando dificultades para encontrar hotel en el que concentrarse.

El partido decisivo, 9 días después de la final de la Champions

Cuando el cuerpo técnico actual supo que, tras caer eliminados de la 'final four' de la Liga de Naciones, le tocaba vivir un 2019 con diez partidos de clasificación para la Euro 2020 para la fecha más preocupante era la doble de junio. Y no porque después el sorteo le adjudicase la visita de Suecia, quizá el duelo más decisivo en la carrera por lograr el billete para el próximo torneo europeo multisede, el 10 de junio a las 20:45 horas. Y es que la visita al Santiago Bernabéu de los escandinavos, que llegaron a cuartos de final del pasado mundial y el martes empataron con Noruega a domicilio, se producirá nueve días después de la final de la Champions League en el Metropolitano y 16 días más tarde que la final de la Copa del Rey, encuentro con el que se cierra el ejercicio en España, dado que la última jornada de Liga se disputa el 19 de mayo.

No es algo nuevo para ya que tanto Julen Lopetegui en 2017 como Vicente del Bosque en 2015, tuvieron que hacer frente a una situación similar si bien ambas acabaron con victoria ante rivales menos exigentes. La más cercana se resolvió con triunfo en Skopje ante Macedonia por 1-2, después de un amistoso con Colombia en Murcia y una semana de entrenamientos escalonados ya que hubo internacionales implicados en finales coperas y de la Champions. Entonces Óscar Caro, el preparador físico, buscó soluciones para tres grupos de trabajo diferenciados.

Dos buenos precedentes

Algo similar sucedió dos años atrás, cuando jugó en Borisov ante Bielorrusia un 11 de junio tras ejercitarse de una manera precaria una semana en Las Rozas y jugar un amistoso en León que supuso el inicio de los pitos a Gerard Piqué, que venía de ganar la Champions en Berlín y recordar a Kevin Roldán en la celebración. Entonces los futbolistas tenían libertad para dormir fuera de las instalaciones junto a un grupo de futbolistas de refuerzo de la sub-21 (como Saúl, Gayá, Juanmi, Jonny o Duarte), base usada para el amistoso previo frente a Costa Rica a la espera de que llegasen el día 8 el resto (los de Arsenal, Manchester City, Juventus, Barcelona y Athletic). Ahora este cuerpo técnico medita la mejor de las soluciones para tener activados y en buen estado físico a sus internacionales con la diferencia de que el encuentro previo, el 7 en Islas Feroe, al gran duelo del Metropolitano será oficial y no amistoso.

Los minutos con Luis Enrique

Sergio Ramos
585
Asensio
501
David De Gea
495
Rodrigo Moreno
454
Dani Ceballos
430
Busquets
418
Saúl
394
Morata
365
Isco
360
Gayá
360
Rodrigo Hernández
316
Nacho Fernández
270
Kepa
209
Thiago
194
Aspas
194
Sergi Roberto
191
Iñigo Martínez
183
Mario Hermoso
180
Jordi Alba
180
Jonny Otto
178
Marcos Alonso
177
Carvajal
163
Suso
153
Azpilicueta
119
Jesús Navas
116
Canales
107
Alcácer
96
Diego Llorente
90
Albiol
90
Parejo
76
Bernat
55
Bartra
45
Koke
45
Muniain
35
Brais Méndez
33
Fornals
27
Pau López
16
Jaime Mata
2