Final Copa Libertadores

Sin incidentes antes de la celebración de la victoria

Cacheos personalizados en el Santiago Bernabéu. /Reuters
Cacheos personalizados en el Santiago Bernabéu. / Reuters

La Policía superó con éxito la primera prueba: la entrada y salida de las hinchadas del Bernabéu

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

La 'operación CABA', el mayor despliegue de seguridad de la historia del deporte español, transcurrió sin ningún tipo de incidentes, al menos en sus primeras horas, antes de que miles de aficionados de River celebren en la Puerta del Sol la victoria.

La Policía Nacional dio por superada y con éxito la primera «gran prueba de fuego» de la jornada de este domingo: disolver las 'fan zone' de Boca Juniors (al sur del Bernabéu) y River Plate (al norte) y dirigir a los hinchas hacia las puertas del estadio y luego canalizar su salida pacífica del Bernabéu.

Como ya se hizo en 2015 para la celebración del clásico Real Madrid-F.C.Barcelona, tras los atentados en París, Interior filtró a todos y cada uno de los asistentes a través de tres anillos diferentes de seguridad previos a la entrada en el Bernabéu.

Los autobuses fueron sin distintivos de los equipos.
Los autobuses fueron sin distintivos de los equipos. / Afp

Todos fueron cacheados por agentes privados en las puertas del estadio, aunque antes los hinchas tuvieron que enseñar sus entradas y pulseras acreditativas para pasar uno a uno los otros dos filtros policiales. Todo para evitar la entrada de cualquier elemento peligroso. De hecho, no se vio ni una sola bengala dentro del estadio. Tampoco se vieron pañuelos amarillos de Boca, que fueron incautados a la entrada, en una decisión polémica por su posible uso en apoyo a los líderes del procés presos.

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La llegada de los autobuses de los equipos, otro de los momentos más delicados, se saldó sin problemas. También funcionó a la perfección la separación de aficiones, que en las inmediaciones del Bernabéu ni siquiera llegaron a verse.

El Ministerio del Interior hizo una verdadera exhibición, no solo de personal con más de 2.000 policías, sino también de medios, incluidas tanquetas y helicópteros.

El despliegue no disminuyó tras el final del encuentro, otro de los momentos claves del operativo, ya que los aficionados, una vez abandonaron el estadio, pudieron moverse ya casi con total libertad por la ciudad.