Cuartos I Vuelta

El Tottenham sale triunfal de una noche loca en Mánchester

Fernando Llorente marca con la cadera el gol que le dio el pase al Tottenham. /Jason Cairnduff (Reuters)
Fernando Llorente marca con la cadera el gol que le dio el pase al Tottenham. / Jason Cairnduff (Reuters)

Un afortunado gol de Llorente elimina a un City que desperdició su ventaja en un duelo taquicárdico decidido gracias al videoarbitraje

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

El Tottenham, que no ha fichado un jugador en 18 meses y llegó a su duelo con el acaudalado Manchester City con la ausencia de su futbolista emblema, está entre los cuatro mejores equipos de Europa. Sensación novedosa para muchos de sus hinchas ya que la primera vez fue hace 57 años cuando el Benfica de Eusebio les apartó de luchar por una 'orejona' que acabó en Lisboa. Logró la gesta en el mejor encuentro reciente de la Champions League. Un locura de partido, de los que se recordarán durante muchos años y que el espectador neutral disfrutó sin temer por su salud.

El escandaloso y vibrante duelo lo ganó el City pero quedó apeado del camino para lograr la Champions League, un sueño pero no una obligación en el lado celeste de Manchester según había advertido Pep Guardiola. Pese a que durante muchos minutos el juego local fue espectacular, fue menos equipo que un rival que estos años no ha podido invertir en reforzar todas las posiciones debido a su nuevo estadio y cuya masa salarial representa la mitad de la de los 'citizens'.

Los primeros 21 minutos ya están por mérito propio en la historia de la competición. Los primeros cuatro remates entre los tres palos acabaron en la red. Cada disparo era gol. En menos de 11 minutos. Desde que Sterling soltó un derechazo cruzado que pilló mal posicionado a Trippier desde el vértice del área a los 3 minutos y 51 segundos el corazón de los presentes vivió un tobogán de emociones.

El golpeo de Son

Son fulminó a Ederson tras un mal despeje de Laporte en un pase filtrado de Delle Alli, un 1-1 que evitaba la prórroga. El coreano, que no duda en golpear cada vez que controla la pelota en posición de ventaja, finalizó con otro latigazo desde la frontal una contra provocada por otro error en la salida de balón del central francés. El City propuso un intercambio de golpes, con Gundogan de ancla en vez de Fernandinho, presionando arriba pero era una verdadera caricatura detrás.

Y es que Lucas Moura y Son interpretaron de maravilla la idea de Pochettino de robar y correr, con un Eriksen buscando pelotas a la espalda de Gündogan. Guardiola no se lo creía. El estado de nervios era colectivo. Ederson mostraba su ansiedad saliendo fuera del área a despejar ante el coreano, que se cargó la responsabilidad ofensiva ante la ausencia de Kane y demostró las razones por las que lleva 20 goles y 10 asistencias esta campaña. Fue decisivo en octavos, en la ida y en la vuelta de cuartos. Rozó incluso el tercero en la primera mitad, pero se le fue orillado junto al poste tras una de sus clásicas bicicletas. Podía haber sido el 3-3 porque antes el City tiró de casta para dar la vuelta a un 1-2 que parecía funesto.

Primero anotó Bernardo Silva con fortuna, porque su disparo rebotó por dos veces en Rose hasta besar la red. Después Sterling, que sólo en el Etihad lleva 17 goles y 9 asistencias, llevó la ilusión a la grada con un 3-2 a los 21 que hacía intuir un marcador histórico. Marcó a puerta vacía una asistencia de Bernardo Silva, profundo e incisivo a pie cambiado. Nunca en la Champions se hicieron cinco goles en ese rato, ni tampoco dos jugadores habían hecho un doblete tan precoz.

4 MANCHESTER CITY

Ederson, Walker, Laporte, Kompany, Mendy (Sané, min. 84), Gudogan, David Silva (Fernandinho, min. 62), De Bruyne, Bernando Silva, Sterling y Agüero.

3 TOTTENHAM

Lloris, Trippier, Rose (Davinson, min. 91), Alderweireld, Vertonghen, Wanyama, Sissoko (Llorente, min. 39), Alli, Eriksen, Son y Moura (Davies, min. 82).

ÁRBITRO:
Cüneyt Çakir (Turquía). Amonestó a Son, Rose, Sissoko y Wanyama.
GOLES:
1-0. min 4. Sterling. 1-1. min 7. Son. 1-2. min 10. Son. 2-2. min 11. Bernardo Silva. 3-2. min 21. Sterling. 4-2. min 59. Agüero. 4-3. min 73. Llorente.
INCIDENCIAS:
Vuelta de los cuartos de final 18-19. Etihad Stadium. 55.097. Lleno. Se consultó el 4-3 con el VAR pero se confirmó mientras que anuló por fuera de juego un gol de Sterling en el 93'. Son será baja en semifinales ante el Ajax.

Pochettino pedía calma a los suyos, que Wanyama y Sissoko no rifaran la pelota con tanta celeridad sino que buscasen el tempo de Eriksen. El argentino parecía añorar al lesionado Harry Winks, menos físico pero más templado para dormir el encuentro. Su ausencia, por momentos, pareció más vital que la de Kane. Y en ese momento a Pochettino se le complicó más el plan en el medio. Se lesionó Sissoko y tras dudarlo optó por ser valiente en vez de meter a Davinson para pasar a una defensa de tres centrales, algo que si acabó haciendo en la prolongación cuando el botín estaba ya camino de Londres. Metió a Llorente, colocó a Son de interior izquierdo para ayudar a Rose viendo que Allí no lo hacía. Llorente se colocó de faro con Moura a su lado esperando que alguna le cayera.

Pep no sujetó el botín

Al regresar de la caseta Kevin De Bruyne, que saber conducir, recuperar, asistir y rematar, se creció aún más. Desde la posición de interior derecho brilló, generando y finalizando. Así, regaló un gol a Sterling en una pelota perfecta al área pero Lloris despejó su remate a bocajarro y Bernando Silva llegó tarde al rechace ante Rose. Después obligó al meta francés a sacar una mano soberbia en un zapatazo lejano.

El campo parecía inclinado hacia la meta del francés, el Tottenham sufría aunque Llorente tuvo su momento: un cabezazo que Ederson despejó casi con tripa. Fue poco antes de que, otra vez, De Bruyne filtrase otro pase entre los centrales tras un slalom soberbio para que Agüero, en esa posición que tanto le gusta, fusilase como hiciera ante el QPR para aquella Premier agónica de 2012.

La remontada estaba completada pero en un partido así, ninguna renta es definitiva. Quizá por eso Guardiola optó por reforzarse con Fernandinho por Silva mientras el Tottenham empezó a abusar de las bolas directas, descuidando la espalda y abriendo la puerta a la sentencia de los locales. El 5-2 era más probable que el 4-3. Pero en un córner llegó el caderazo de Llorente, que el VAR confirmó como gol para decepción de Guardiola que pedía desencajado mano del riojano. Cakir, muy acertado toda la noche, negó con la cabeza tras ver la acción en el monitor. Gol. Billete virtual para los 'spurs'.

Quedaban casi 20 minutos por lo que el City tenía tiempo pero pareció sobrepasado por la ansiedad. Aguero remató de cabeza pero Lloris estaba bien colocado, Sané asistió a Gundogan nada más comparecer desde el banquillo pero el centrocampista la pegó demasiado arriba de volea. Wanyama despejaba balones sin quererlos jugar, apenas Son salía de su propio campo....

Decisivo VAR

Y entonces, Eriksen, el futbolista más efectivo con la pelota estuvo a punto de pasar a ser villano. Mandó la pelota hacia atrás, la tocó Bernardo Silva y Sterling la acabó mandando a la red. Locura general, carreras de Pep por la banda como hace una década en Stamford Bridge... pero el VAR confirmó el fuera de juego, ya que el toque del portugués cambió la dirección de la pelota.

Del éxtasis se pasó el silencio depresivo del City mientras el Tottenham gritó y bailó ante el líder de la Premier, que aspiraba a un repóker nunca visto (tras la Community Shield y la Copa de la Liga está en la final de la FA Cup en mayo ante el Watford) que fracasa en alcanzar las semifinales, nivel al que llegó con Pellegrini en 2016. Ahora las dos sorpresas del torneo, Tottenham y Ajax, se medirán por un puesto en la final de Madrid. El duelo promete emociones. Mejor no perdérselo.