Octavos | Ida

Liverpool y Bayern dejan los deberes para la vuelta

Robert Lewandowski, entre tres rivales del Liverpool./Reuters
Robert Lewandowski, entre tres rivales del Liverpool. / Reuters

A los 'reds' les faltó precisión en los metros finales para viajar con renta a Múnich ante un conjunto bávaro muy conservador

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Liverpool y Bayern dejaron los deberes para la vuelta. El Allianz tendrá que dictar sentencia tras un primer combate nulo entre los dos pentacampeones de Europa, que privilegiaron las cautelas sobre el fútbol en Anfield. Pesó más en ambos contendientes el miedo a un error que pusiese la eliminatoria cuesta arriba que la valentía necesaria para propinar un mandoble ya en el asalto inicial que aturdiese al oponente.

Aunque mostraron más arrojo los 'reds', obligados por su condición de locales y por su propia naturaleza a meterle una marcha adicional al encuentro frente a un conjunto bávaro determinado a evitar el descontrol en el que tan bien se desenvuelven los equipos de Jürgen Klopp, les faltó precisión en los metros finales para adjudicarse la victoria y viajar con renta a Múnich.

Salió con la cabeza alta el Bayern gracias a esa incapacidad del Liverpool para convertir las ocasiones que tuvo para desnivelar el marcador y a un planteamiento conservador, propio de los tiempos atribulados que atraviesa el conjunto teutón, aunque perdió también la oportunidad de hace daño en los primeros minutos a un Liverpool que acudía con una zaga diezmada que salió dubitativa y tuvo errores que podrían haberle pasado factura ante un adversario con mayor colmillo.

0 Liverpool

Alisson, Alexander, Matip, Fabinho, Robertson, Wijnaldum, Henderson, Keita (Milner, min. 75), Mané, Salah y Firmino (Origi, min. 75).

0 Bayern de Múnich

Neuer, Kimmich, Süle, Hummels, Alaba, Javi Martínez, Thiago, Gnabry (Rafinha, min. 91), James (Renato Sanches, min. 87), Coman (Ribéry, min. 80) y Lewandowski.

Árbitro:
Gianluca Rocchi (Italia). Amonestó a Kimmich y Henderson
Incidencias
Partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio de Anfield.

A Klopp se le multiplicaron los problemas a la hora de componer la retaguardia con la ausencia de Van Dijk, sancionado, ya que tampoco estaba en condiciones Lovren, lo que le obligó a improvisar con Matip y Fabinho, reubicado en el eje de la defensa. La faltaba el también sancionado Muller al Bayern, así como Tolisso, Boateng y Robben, este último ya cerrando su hoja de servicios con los germanos.

Ritmo lento

Con un Bayern en horas bajas pese a que ha sumado nueve victorias en sus diez últimos partidos de la Bundesliga y un Liverpool que ha hecho del rock & roll futbolístico su enseña desde la llegada de Klopp, sorprendió que los 'reds' aceptasen un ritmo lento de salida, más beneficioso para el conjunto alemán. Quizás entendió el subcampeón de Europa que le convenía extremar las precauciones con una defensa más débil sin Van Dijk y con un Fabinho poco acostumbrado a la demarcación de central, aunque sí estuvo certero al rebañarle una bola a Lewandowski en el segundo tiempo cuando el polaco se preparaba para ajusticiar. Pero aun sin el vértigo a que acostumbra, Salah estuvo a punto de batir a Neuer cazando con la punta de la bota un pase en profundidad, aunque en la acción siguiente fue el Bayern el que rozó el 0-1 en un mal despeje de Matip que a punto estuvo de sorprender a Alisson, que se mostró muy seguro también en un disparo de Gnabry que perseguía el palo largo. El zaguero camerunés comenzó impreciso y de otro error suyo pudo sacar tajada Coman, aunque el disparo del francés se estrelló en el lateral de la portería.

Cómodo con el orden, el Bayern sólo padecía cuando el Liverpool optaba por correr, algo que únicamente hizo en ciertas fases el choque. Firmino era el que mejor entendía lo que precisaban los 'reds'. De una descarga suya nació la mejor ocasión del conjunto inglés en el primer tiempo, cuando Mané recogió a la media vuelta un rechace a disparo de Keita, pero golpeó con el tobillo y el lanzamiento cruzado se fue fuera.

Porque lo demandaba The Kop y porque es su razón de ser, el paso de los minutos dio paso a un Liverpool más eléctrico que metía el miedo en el cuerpo al Bayern. Un taconazo de Salah a Firmino permitió al brasileño colocar un pase atrás que Matip no pudo citar con la red, como tampoco logró alcanzar Mané una bola que le metió el '9' con Neuer ya superado y el Bayern pidiendo a gritos el intermedio.

Adelantó líneas el Liverpool a vuelta de vestuarios, buscando el error de un Bayern que conserva de los tiempos de Guardiola el mandato de salir jugando desde atrás, aunque el cuadro teutón logró bajarle de nuevo las revoluciones al duelo, y fue atemperando progresivamente el ardor de los 'reds' para llegar a un tramo final en el que Klopp decidió relevar a sus dos futbolistas más clarividentes en Anfield, Firmino y Keita, dando quizás por bueno un empate que mantiene las espadas en todo lo alto aunque el Bayern tendrá en el Allianz la sensible baja de Kimmich, que vio una amarilla y cumple ciclo.