Jornada 16

El Madrid mejora en resultados, pero no en juego

Solari da instrucciones durante el partido ante el Rayo./Sergio Pérez (Reuters)
Solari da instrucciones durante el partido ante el Rayo. / Sergio Pérez (Reuters)

A pesar de sus buenos números, el equipo blanco está lejos de hallar su verdadera identidad en los últimos partidos

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Los números de Santiago Hernán Solari desde que llegó al banquillo del Real Madrid como solución de emergencia ante la destitución de Julen Lopetegui parecen dignos de la historia del club. El equipo ha logrado cinco victorias y una derrota en Liga, dos triunfos y una derrota en Champions y sendas goleadas en Copa del Rey ante el Melilla. En total, nueve victorias y dos derrotas en once partidos y el equipo con opciones de todo en Liga, en octavos de Champions como primero de grupo y en octavos de la Copa antes de intentar retener el Mundial de Clubes en Abu Dabi.

No obstante, más allá de los fríos números se esconden unas sensaciones mucho peores. Las dos últimas victorias ligueras en Huesca y ante el Rayo en Chamartín, con la dolorosa goleada del CSKA de Moscú en el Bernabéu entre medias, ilustran perfectamente la realidad de un equipo abocado al sufrimiento para doblegar a los dos últimos del campeonato. En ambos partidos, el Real Madrid adoleció de capacidad para generar fútbol en el centro del campo y, a pesar de no encajar, se vio obligado a encomendarse a un buen Thibaut Courtois para paliar el nerviosismo de una zaga que no trasmite ninguna sensación de seguridad.

En El Alcoraz, un gol tempranero de Gareth Bale y las paradas del meta belga permitieron al Madrid cosechar un botín de tres puntos muy superior al merecido después de un partido en el que Luka Modric y Dani Ceballos hicieron aguas en la medular. Ante el Rayo, mismo guión. El ímpetu inicial madridista, materalizado con un buen gol de Karim Benzema, se fue diluyendo como un azucarillo con el paso de los minutos y de manera inversamente proporcional al avance de la impaciencia entre un público del Bernabéu que vio con estupor cómo el Madrid acababa metido en su campo, pidiendo la hora y apelando de nuevo a los reflejos de Courtois para amarrar otros tres puntos.

El balance de semejantes victorias no es precisamente ilusionante, con dudas en defensa, una total ausencia de identidad futbolística, descontrol de los partidos en el centro del campo y una escasa capacidad realizadora. Sin embargo, puestos a buscar buenas noticias para Solari, cabe destacar el reencuentro de Bale con el gol liguero en tierras del Alto Aragón, algunos minutos de calidad de Benzema, un buen desempeño de Dani Carvajal y Lucas Vázquez por el costado derecho del ataque madridista frente al Rayo y principalmente el paso adelante de Courtois para mantener su portería a cero en los últimos tres encuentros de Liga.