Entrevista

Mario Mola: «El triatlón es dedicación absoluta»

Mario Mola posa en la presentación del congreso PassionTech/BMW Days./PassionTech/BMW Days
Mario Mola posa en la presentación del congreso PassionTech/BMW Days. / PassionTech/BMW Days

El triple campeón mundial persigue, entre sesiones de entrenamiento de hasta seis horas durante los siete días de la semana, el sueño de una cuarta corona antes de los Juegos de Tokio

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

La energía de Mario Mola parece infinita. Solo así se explica que un triatleta que lleva seis años consecutivos en el podio mundial y que acumula tres títulos seguidos mantenga intacta la ilusión por competir. Su palmarés solo encuentra parangón en el de su amigo y referente Javier Gómez Noya, que a su vez creció al amparo de la figura de Iván Raña como pionero del triatlón en España y que precisamente ahora regresa a la competición. Con la victoria en el bolsillo en la primera prueba de las Series Mundiales en Abu Dabi, el mallorquín dio el primer paso hacia un cuarto Campeonato Mundial que se basará en la regularidad de las diferentes carreras del año, con la prueba final en Lausana como factor decisivo.

En un respiro entre duras sesiones de entrenamiento de hasta seis horas al día para llegar en estado óptimo a la siguiente cita, Mola se encuentra estos días en Madrid para participar en el congreso PassionTech/BMW Days, donde hablará hoy en dos charlas a las 16.00 y a las 17.05 en el Museo Lázaro Galdiano acerca de la influencia de la tecnología en su carrera deportiva. En el horizonte despuntan ya los Juegos de Tokio y el objetivo de esa presea olímpica que redondearía una carrera de leyenda, pero antes está el reto del cuarto cetro mundial consecutivo, algo que nadie ha hecho. Carrera a carrera.

-Temporada 2019 en marcha. ¿Con el gran objetivo del cuarto título mundial?

-Sí, como cada año con esa ilusión de intentar hacer una gran temporada regular y consciente también de la importancia de esa última prueba que tiene un peso añadido por puntos. Ojalá llegue a esa última cita con opciones de pelear por el título y luego ya veremos qué pasa allí.

-Nadie ha ganado cuatro títulos seguidos. Javier Gómez Noya consiguió cinco pero alternos...

-Ah, mira. Es un valor añadido a esa motivación pero es algo que no me he planteado. La única forma de seguir haciendo lo mejor posible las carreras es no darle mayor importancia a lo hecho y seguir pensando solo en las próximas carreras como si lo hecho hasta ahora no hubiera sucedido. Es lo que me ha llevado a competir a este nivel, es lo que he estado haciendo hasta ahora y es la única forma de seguir así.

«Con lo competitivo que es el deporte y la cantidad de gente con talento que hay si quieres ser uno de los mejores tienes que estar dispuesto a desvivirte por el deporte»

-Las sensaciones en Abu Dabi (Primera prueba de las Series Mundiales del año) imagino que fueron inmejorables. Imponiendo su ley desde el primer momento.

-Fueron buenas pero cometí algunos errores que me complicaron la existencia y me obligaron a correr al 110%. Pero muy contento de empezar con un buen resultado porque es un aliciente para seguir trabajando bien y empezar con buen pie el Mundial. Eso siempre facilita las cosas pero soy consciente de que es solo el principio del campeonato.

-¿A quién ve como los grandes rivales?

-Espero a la gente que ha estado rindiendo en los años anteriores, que ha estado en los puestos de podio. Confío en que los tres españoles estén arriba. En el caso de Javi (Gómez Noya), si decide apostar finalmente por el Mundial es seguro que estará arriba. Hemos tenido también la aparición de Alex Yee, un muy buen atleta pero que todavía no había disputado pruebas de triatlón del máximo nivel. Todavía es pronto como para tener claro quién va a estar disputando el título pero a medida que avance el campeonato se irá delimitando. Simplemente porque hacen falta cinco carreras para puntuar y disputar el Mundial.

-¿Cómo lleva el hecho de ser el enemigo a batir? ¿Influye en la planificación estratégica que los rivales puedan hacer buscando sus debilidades?

-Siempre he pensado que no se trata de algo hacia mí. Hay gente con características similares que si está en la carrera a pie en los puestos delanteros intentará disputar los puestos de podio. Cada uno intenta sacar partido a sus puntos más fuertes, por eso no lo veo como un ataque hacia mí.

Con los Juegos en el horizonte

«No considero una espina clavada no haber logrado medalla en Río 2016 porque di todo lo que tenía y tampoco podía hacer más»

-¿Se piensa ya algo en Tokio?

-Es inevitable, influye el entorno. Este año la prioridad es el Mundial y ya es suficiente motivación como para estar centrado entrenando pero inevitablemente uno sabe que en nada llega 2020. En cualquier caso, no puedo hacer nada especial. Debo seguir entrenando como hasta ahora y esperar que no haya lesiones ni contratiempos en la preparación.

-¿Qué recuerdos tiene de Río 2016? Logró el diploma olímpico, ¿pero es una espina clavada?

-No lo considero una espina clavada porque di todo lo que tenía y tampoco podía hacer más. Lo que he aprendido con la experiencia de estos años es que en una carrera de un día por muy bien que te prepares dependes de muchas circunstancias. Al ser una prueba con 'drafting' (ir a rueda) influyen los grupos; dónde salir del agua y cómo otros corredores estén dispuestos a trabajar contigo para llegar al final en la parte delantera. Son cosas que no puedo controlar. Será una carrera especial y la prepararé lo mejor que pueda pero no tengo una mala sensación de lo que fue Río.

Sesiones de seis horas durante siete días a la semana

«El que no esté dispuesto a dejar de hacer algunas cosas no va a poder llegar al máximo nivel de sus capacidades»

-¿Cómo es el día a día de un triatleta de élite en plena competición?

-Es dedicación absoluta. Para nosotros no hay diferencia entre un lunes, un jueves o un domingo. Entrenamos todos los días, alrededor de cinco o seis horas al día, y todo va enfocado a sacar el máximo partido de cada sesión. Eso solo se consigue si uno descansa, se cuida y se dedica al 100%. Tenemos la suerte de entrenar en un complejo deportivo en Mallorca en el que lo tenemos todo a mano. Se trata de gastar las menos energías posibles en todo aquello que no sea entrenar y preparar al máximo cada sesión.

-¿Se pierden muchas cosas por el camino cuando uno es un atleta al máximo nivel?

-Lo que es seguro es que el que no esté dispuesto a dejar de hacer algunas cosas no va a poder llegar al máximo nivel de sus capacidades. Con lo competitivo que es el deporte y la cantidad de gente con talento que hay si quieres ser uno de los mejores tienes que estar dispuesto a desvivirte por el deporte, por lo menos el tiempo que vayas a estar al mejor nivel. La parte positiva y también negativa del deporte es que no es para siempre porque en cinco años a lo mejor el cuerpo ya no está como ahora.

La estela de Raña y Gómez Noya

«Gran parte del éxito del triatlón español viene por todo aquello que hemos podido ver y vivir de deportistas que lo han hecho tan bien en años anteriores»

-¿Cómo se explica que el triatlón español haya encadenado quince años de dominio con Iván Raña, Gómez Noya y ahora usted?

-Gran parte del éxito del triatlón español viene por todo aquello que hemos podido ver y vivir de deportistas que lo han hecho tan bien en años anteriores. Con Iván coincidí menos pero ver a Javi competir, ganar y seguir entrenando igual al día siguiente es algo que si no tienes la suerte de tener a alguien de ese nivel en tu país no lo experimentas y crees que el que gana la carrera después se va a celebrarlo y se dedica dos días a estar en las quimbambas. Lo hemos podido ver, nos hemos empapado de eso y al final uno se convence de que la única forma de estar al máximo nivel es estar centrado y cuidarse lo máximo posible.

-Precisamente hablando de Gómez Noya, ¿cómo ve su regreso?

-Por una parte está claro que su regreso endurece las pruebas porque cuando está bien es un rival muy difícil de batir, pero es alguien contra quien quieres competir porque da valor a la carrera. Más allá de eso, le tengo mucho aprecio porque es un amigo y lo recibimos con los brazos abiertos.

-Le he escuchado muchas veces decir que no se plantea hacer ironman, ¿sigue pensando igual?

-Ya se verá. Estamos demasiado centrados en el presente como para darle muchas vueltas al futuro... Es verdad que Tokio está a la vuelta de la esquina y a partir de ahí habrá que darle una vuelta a todo; decidir qué hacemos y hacía donde nos encaminamos. Lo cierto es que, a día de hoy, las pruebas en distancia esprint y olímpico es lo que me más me gusta por esa intensidad y emoción que tienen y me cuesta verme fuera de esto.