La Legua Castellana suspende su edición de 2019 por coincidir con las elecciones generales pero se mantiene en el circuito provincial

Presentación de una edición anterior/PCR
Presentación de una edición anterior / PCR

La prueba deportiva de Palazuelos de Muñó estaba prevista para el 28 de abril, pero no se podrá celebrar y habrá que esperar a la edición de 2020

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

No ha sido posible. Se han buscado alternativas, pero sin éxito. Y es que el calendario deportivo de la provincia está tan cargado de actividad que, cuando toca mover de fecha una prueba, es muy difícil reubicarla. Y eso es lo que le ha ocurrido a la VII Legua Castellana de Palazuelos de Muñó, que este año se tiene que suspender al coincidir su celebración con la convocatoria de elecciones generales en el mes de abril.

El alcalde del municipio, Javier Lezcano, ha explicado que tenían fijada la fecha, 28 de abril, desde finales del pasado año. Es más, contaban con todos los permisos necesarios e, incluso, con el compromiso de los patrocinadores. Sin embargo, las elecciones generales han sido un contratiempo insalvable. «El Ayuntamiento ha hecho todo lo posible para encontrar otra fecha», ha afirmado Lezcano, y se han barajado diferentes alternativas, pero finalmente ha sido «imposible» reubicarla.

La Legua Castellana forma parte del Circuito Provincial de Carreras Pedestres y se organiza en colaboración con el Instituto para el Deporte y la Juventud (IDJ). El calendario deportivo del IDJ, entre unas pruebas y otras, está completo, apunta Lezcano, y la única alternativa habría sido aplazar la carrera a octubre o noviembre, inviable teniendo en cuenta que la siguiente edición tendría que celebrarse en abril. La competición siempre ha estado vinculada al 23 de abril, Día de Castilla y León.

Así las cosas, la idea inicial de aplazamiento ha tenido que ser sustituida por la suspensión, si bien se ha hablado con la Diputación de Burgos y la Legua Castellana se mantendrá en el Circuito Provincial aunque no se celebre esta edición. «Lo sentimos mucho», ha afirmado Lezcano, tanto por los corredores como por los patrocinadores y los voluntarios que ayudan en la organización. «No ha quedado más remedio que suspenderla, pero con el ánimo de hacerla en 2020».

La Legua Castellana es una prueba que combina recorrido urbano, de asfalto y cemento, con otro más agreste, de caminos agrícolas, con un total de 5 kilómetros y 600 metros de circuito. La de este año iba a ser la séptima edición y la prueba, ya consolidada, cuenta con una participación media de unos 500 corredores, y con una prueba infantil de 300 metros, para que grandes y pequeños disfruten del deporte en la provincia burgalesa.