El Gobierno rebaja una décima la previsión de crecimiento hasta el 2,6%

Rueda de prensa tras el Consejo de Ministros extraordinario María Jesús Montero, Isabel Celaá, Nadia Calviño./Efe
Rueda de prensa tras el Consejo de Ministros extraordinario María Jesús Montero, Isabel Celaá, Nadia Calviño. / Efe

Manda a Bruselas el objetivo de déficit del 1,8% que pactó con la Comisión Europea, pero incumple el fijado por el Parlamento español

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El ritmo de crecimiento económico de España se está desacelerando. Esto es una realidad que tanto los organismos nacionales como los internacionales llevan un par de meses repitiendo. Y ahora le ha tocado al propio Ejecutivo. En la presentación del cuadro macroeconómico incluido en el borrador del proyecto presupuestario que fue enviado este lunes a Bruselas, la ministra de Economía Nadia Calviño anunció la rebaja de una décima en su previsión de crecimiento para 2018 al 2,6% y otra décima para 2019, al 2,3%.

La titular de Economía aseguró que esta moderación del PIB se sustenta en el ajuste del sector exterior, que resta una décima al crecimiento calculado para este año. Así, afirmó que se trata de unas previsiones «prudentes» en los limites «inferiores» de los rangos que han dado organismos nacionales e internacionales como el FMI (2,7%), OCDE (2,8%), Banco de España (2,6%), AIReF (2,8%) o Funcas (2,6%). De hecho, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) anunció ayer por la tarde que avala las previsiones del escenario macroeconómico del Gobierno.

El cuadro macroeconómico contempla una aportación de la demanda nacional del 2,7% y el 2,3% en 2018 y 2019, con un alza de las exportaciones del 3,2% y el 3,4%, respectivamente, inferior al previsto para las importaciones (4% y 3,8%, en cada caso). Pero a pesar de esta rebaja del crecimiento del país, se mantienen las previsiones de empleo, con una tasa de paro del 15,5% para este año y del 13,8% para el que viene.

Con estas cifras, el Ejecutivo calcula un alza del PIB nominal (el que tiene en cuenta la inflación) del 3,9% este año y del 4,1% el próximo, y es que, según Calviño, las medidas acordadas con Podemos e incluidas en el borrador presupuestario incrementarán los ingresos en 5.678 millones y los gastos en 5.098 millones, con lo que tendrán un impacto «neutro» en el crecimiento real de la economía española en 2019.

La Comisión Europea no emitirá hasta finales de noviembre su opinión sobre el plan presupuestario remitido por el Gobierno de España, junto con sus dictámenes sobre los borradores enviados por el resto de miembros de la eurozona. Antes, el jueves 8 de noviembre, el Ejecutivo comunitario presentará sus últimas previsiones macroeconómicas de crecimiento y déficit público de la eurozona en general y de cada país en particular. Estos datos podrían dar una idea de las exigencias de Bruselas.

Con el déficit del PP

El Gobierno informó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario de este lunes, que el plan presupuestario está planteado con los objetivos de déficit del 2,7% del PIB para este año y del 1,8% el que viene. Esto quiere decir que el Ejecutivo ha tenido en cuenta su senda de estabilidad presentada -y rechazada- en el Congreso aunque acordada con Bruselas y no la del Gobierno del PP, que es la que actualmente está vigente. Esto son cinco décimas más de déficit, es decir unos 6.000 millones de euros -una décima para el Estado, dos para las comunidades y dos para la Seguridad Social-, a las pactadas con Bruselas por Rajoy.

«Seguiremos trabajando en los cambios normativos para adoptar esta nueva senda y corregir así el incumplimiento previsto en los Presupuestos anteriores», aseguró la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa. Por tanto, ahora le toca el turno a la reforma legislativa impulsada por el Gobierno para poner en marcha la senda de estabilidad flexible aún con la negativa de PP y Ciudadanos. «Esperemos que esté aprobado antes de que acabe el año, pero no estamos seguros», reconoció la ministra.

Por ello, los Presupuestos serán presentados en el Congreso con la senda que «en ese momento esté vigente», en la última semana de noviembre o primera de diciembre. Por plazos, con casi total probabilidad tendrá que ser con los objetivos de déficit del PP. A pesar de eso, Montero defiende que «no es significativo» porque en caso de la Administración central solo tendría que ajustar una décima de esa flexibilidad y el techo de gasto (4,4%) «no variará apenas» de una senda a otra. Así, los poco más de 1.000 millones que variaría en el Estado no modificarán mucho el proyecto. El límite de gasto no financiero para 2019 quedará fijado en 125.064 millones de euros.

De hecho, Calviño anunció que en 2019 se alcanzará por primera vez superávit primario, ya que la ratio de deuda/PIB se reducirá este año y el próximo el doble que en los tres años anteriores. Según sus cálculos, se registrará una reducción estructural del déficit público de 0,4 puntos porcentuales de PIB.

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