El Gobierno buscará consenso para fijar el plazo del fin de los vehículos de combustión

La ministra de Industria, Reyes Maroto, ayer en el Congreso de los Diputados./J. García
La ministra de Industria, Reyes Maroto, ayer en el Congreso de los Diputados. / J. García

Mientras que Industria pide «tranquilidad» a los sectores implicados, Transición Ecológica insiste en defender su plan que culmina en 2040

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

No es la primera vez que las ministras de Industria y Transición Ecológica exponen públicamente dos posturas matizadas con respecto al mismo anuncio del Gobierno en materia medioambiental. Esta vez ha sido a cuenta de la propuesta del departamento dirigido por Teresa Ribera para poner fin a la matriculación de vehículos ligeros que funcionen con gasolina o diésel a partir de 2040. Hace apenas dos meses y medio sucedió algo similar por los efectos de la equiparación del precio de todos los combustibles prevista para los Presupuestos General del Estado del próximo año. En aquella ocasión, como en esta, ha sido el presidente del Gobierno el que ha aclarado la postura: «Tenemos que ser valientes en todo lo que tiene que ver con el cambio climático»

La implantación de las ventas de coches eléctricos ha levantado las suspicacias de fabricantes de automóviles, concesionarios y toda la industria auxiliar del sector, así como entre los consumidores, despistados ante el reguero de anuncios que se suceden en torno a los coches. Por eso, la ministra de Industria, Reyes Maroto, quiso ayer calmar los ánimos al aclarar que buscará el consenso en torno al plazo en el que debe suprimirse la venta y matriculación de los vehículos que no sean eléctricos. En cualquier caso, indicó que una previsión como la actual, a 21 años vista, es prudente.

Para Maroto, la propuesta de suprimir la venta de coches de combustión es una cuestión «urgente» a abordar. Pidió «tranquilidad» porque «lo que tenemos es que trabajar y definir el horizonte para una transición ordenada», afirmó. Y puntualizó que se verá «si finalmente es este plazo o lo alargamos por consenso porque necesitamos más tiempo».

Sin embargo, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, no se mostró tan flexible en torno a esos plazos. «Si hablamos de transición, todos tenemos que saber dónde estamos y saber dónde queremos llegar», afirmó taxativamente. Ribera considera que no se puede decir que «yo me quiero quedar más o menos donde estoy», en referencia a las críticas suscitadas ante el borrador de Ley de Cambio Climático. Ribera pidió al sector trabajar en su evolución para que se adapte a las nuevas necesidades del mercado, que pasan por más coches limpios y menos de combustión.

Reticencias al nuevo marco

También Maroto recordó que «el hecho de que hoy solo tengamos cuatro vehículos eléctricos que se producen en España, nos obliga a ir más deprisa». Y aclaró: «O lo hacemos nosotros o vamos a perder el liderazgo que ahora tenemos en el sector del automóvil». Sin embargo, desde la asociación de vendedores (Ancove) entienden que la medida es «imposible de cumplir». Por su parte, el presidente de la patronal de concesionarios (Faconauto), Gerardo Pérez, cree que se está generando el ambiente «perfecto» para que el mercado de vehículos se pare, «y un mercado parado es, automáticamente y desgraciadamente, despidos en fábricas y en concesionarios».

La cuestión de la prohibición de vehículos de combustión no es exclusiva de España. En ocho grandes países de la Unión Europea el plazo para implantar la venta generalizada de eléctricos es aún más exigente que la propuesta del Gobierno. En Noruega esta restricción está prevista para 2025, mientras que en Austria, Finlandia, Holanda, Irlanda y Suecia se materializará en 2030. Alemania lo hará, previsiblemente, en 2032. Y Bélgica en 2035. Solo Francia, Italia y Reino Unido mantienen el plazo del año 2040.

Más información

 

Fotos

Vídeos