El sector automovilístico tacha de «excesiva» la restricción y augura un fuerte impacto en la industria

El sector automovilístico tacha de «excesiva» la restricción y augura un fuerte impacto en la industria
R. C.

Consideran que crea incertidumbre entre los usuarios que quieren compran un coche y alertan de caídas de matriculaciones del 22%

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Cuando todavía se mantienen vivos los rescoldos del último enfrentamiento entre las patronales automovilísticas y el Gobierno a cuenta de la subida del diésel en los Presupuestos, el sector ha vuelto a mostrar su rechazo a la prohibición de vender coches diésel y gasolina a partir de 2040. Consideran que es una medida «excesiva en sus objetivos y acelerada en sus plazos», según indican desde la Asociación Española de fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

La restricción a las matriculaciones de vehículos que emitan dióxido de carbono (diésel, gasolina, GNC GLP e híbridos en todas sus tipologías) «significa ir contra el principio de neutralidad tecnológica defendido al máximo por la Unión Europea», destacan en esta organización. Además, la norma «desactiva los actuales planes de apoyo al vehículo alternativo».

Desde Anfac recuerdan que la industria automovilística «está totalmente comprometida con la descarbonización del parque automovilístico». Pero, a la vez, consideran que la transición debe ser «ordenada, justa y rentable, desde el punto de vista social y económico», según explica el vicepresidente ejecutivo, Mario Armero. Desde Anfac indican que el Gobierno «no ha contado con la opinión de las asociaciones del sector ni de los sindicatos» al redactar este proyecto.

Además, y como han aclarado en otras ocasiones por las medidas anunciadas desde el Ejecutivo, esta norma tiene «una serie de implicaciones económicas, laborales sociales y de políticas de movilidad, con severos impactos en el tejido industrial español», que representa el 10% del PIB y el 9% del empleo. Las restricciones implican una reconversión «completa y acelerada de las fábricas españolas» que necesita medidas de acompañamiento para evitar que pierdan competitividad y puestos de trabajo.

Por su parte, la patronal de concesionarios (Faconauto) también ha criticado la propuesta del Gobierno al provocar incertidumbre y que los consumidores no sepan qué coche pueden comprar. Para la organización, el mercado está entrando en una dinámica negativa, no vinculada a causas puntuales, sino a problemas profundos: en noviembre, las matriculaciones están cayendo un 22,4%, una reducción relacionada «con el ambiente negativo» en torno al automóvil.

 

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