El cambio de cromos de la política burgalesa

Imagen de las papeletas electorales/César Sánchez ICAL
Imagen de las papeletas electorales / César Sánchez ICAL

Más de un centenar de municipios burgaleses han visto como sus políticos locales se han cambiado de bando para estos comicios

DANIEL SAMANIEGO

Como si de un trueque de cromos en el patio del colegio se tratase, los miembros de los partidos políticos se han ido cambiando de bando desde las últimas elecciones municipales y autonómicas. En este intercambio, Ciudadanos ha sido el que se ha llevado el taco más abultado. En Burgos, un total de 323 personas han cambiado de lista electoral respecto a las elecciones municipales de 2015 en 157 localidades de los siete partidos judiciales en los que se divide la provincia.

En este baile de candidatos, Ciudadanos ha resultado ser la pareja más deseada, ya que han sido 77 los candidatos que han dejado su partido de origen para pasarse a la formación naranja, siendo en la zona de la capital donde más han ganado, con 31 nuevos miembros. De ellos, más de la mitad han salido del Partido Popular (PP). La gestión del referéndum catalán, la crisis derivada de la moción de censura o las primarias del propio partido han llevado a muchos antiguos miembros del PP a pasarse al partido liderado por Albert Rivera.

Pero no es el único ejemplo de la subida de Ciudadanos. En Buniel, cuatro miembros de UpyD lo son ahora de la formación naranja, pasando por los cinco que ha conseguido quitar a los socialistas en Cavia. Pero el municipio que se lleva la palma es Los Balbases, donde hasta nueve afiliados a Agrupación Independiente Los Balbases (AILB) se han pasado a las listas electorales ciudadanas.

Imagina se sitúa como la segunda fuerza política que más candidatos lleva en sus listas que anteriormente estuvieran en otros partidos, con un total de 31. Como pasa con Ciudadanos, los nuevos miembros de Imagina se encuentran principalmente en la zona de la capital burgalesa. Aún así también han perdido candidatos que han acabado en otras formaciones, circunstancia que comparten todas las fuerzas políticas que se presentarán para el 26-M, menos Podemos. La formación morada se ha convertido en la única que no ha perdido ningún miembro en favor de sus rivales, incluso ha conseguido sumar a sus filas 14 nuevos afiliados.

Y para que grupos como Imagina ganen candidatos otros tienen que perderlos. Este el caso de Izquierda Unida, que se ha quedado sin 16 miembros. De éstos, la mayoría han caído en la formación multicolor, que nació en la capital en 2015 y ahora se ha extendido por la provincia.

El resto de grandes partidos han tenido un saldo negativo en esta comparativa. El Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español (PSOE) e Izquierda Unida (IU) han perdido 16, 12 y 20 antiguos miembros respectivamente. Pero el farolillo rojo de esta clasificación se lo lleva el Partido Castellano (PCAS). A pesar de haberse presentado en coalición con Tierra Comunera (TC) en muchas circunscripciones, la formación regionalista ha perdido 36 futuribles miembros de una corporación municipal. Su destino han sido partidos como PP, Ciudadanos e Iniciativa Merindades de Castilla (IMC). A pesar de los malos datos que arrastran los populares en estas cuestiones, la única 'alegría' que se pueden llevar es que gran parte de los nuevos candidatos que han ganado se les han robado al Partido Socialista Obrero Español.

Cambios inusuales

Normalmente, los trueques entre miembros políticos suelen ser entre partidos no muy distanciados ideológicamente. Pero a veces surge la excepción que confirma la regla. Aunque parezca mentira, todo en este mundo es posible, incluso llegar a estar en las listas de Vox en 2015 y formar parte ahora de la del PSOE. Este es el caso de Emilio Díez del Val, el cual se presentaba en las listas de Vox y en la actualidad forma como número 2 de los socialistas en Cardeñuela Ríopico. La formación de Santiago Abascal sólo ha conseguido atraer a cinco miembros del Partido Popular. De éstos, dos proceden de San Mamés de Burgos y los tres restantes de Sasamón, destacando a su cabeza de lista, Manuela Manrique, actualmente concejala por el PP en Sasamón y alcaldesa de la pedanía de Castrillo de Murcia.

Las organizaciones locales han padecido en menor medida esta vicisitud en comparación con los grandes partidos. Grupos como Iniciativa Merindades de Castilla (IMC) solo ha perdido dos. El resto de grupos como Asamblea Briviesca (AB), Gestión La Bureba (GLB) o Revolución Arandina Progresista (RAP) únicamente han tenido que borrar de sus listas electorales a un candidato cada uno. En cambio, otras como Todos X La Sierra, Impulsa Huerta o Agrupación por Rosío han conseguido dos nuevos miembros cada uno, todos ellos provenientes de formaciones como Ciudadanos, PSOE y PP.

En líneas generales, los políticos burgaleses han preferido agruparse en grandes partidos, en vez de disgregarse en pequeñas formaciones. El mayor flujo de candidatos se encuentra entre los partidos de la derecha, ya que las organizaciones políticas a la izquierda del PSOE han tenido un menor número de cambios en sus listas electorales.