El amor de Lalla ya no es real

La familia real marroquí celebra el cuarto cumpleaños de la princesa Lalla Jadija en 2011./R.C.
La familia real marroquí celebra el cuarto cumpleaños de la princesa Lalla Jadija en 2011. / R.C.

El rey Mohamed VI de Marruecos y su mujer se divorcian después de 16 años de matrimonio, dos hijos en común y meses de rumores

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Seis médicos de la clínica Ambroise Paré de Neuilly-sur-Seine, situada al oeste de París, certificaron hace unas semanas que Mohamed VI se recuperaba perfectamente tras una operación para curar una arritmia cardiaca. Pero además del comunicado firmado por tantos galenos, el monarca marroquí quiso enseñar a su pueblo cómo estaba y publicó -o permitió que se publicara- una foto tumbado en la cama y rodeado de su familia más cercana. Estaban sus hermanos y sus hijos. Pero faltaba Lalla Salma, la mujer de Mohamed, lo que avivó los rumores de que el rey y la princesa estaban viviendo serias desavenencias.

Los primeros comentarios sobre que pasaba algo comenzaron a surgir hace un año. La princesa había reducido de forma notable sus apariciones públicas. Las últimas veces fue vista en la inauguración del museo Yves Saint Laurent de Marrakech y en un acto a favor de los enfermos de cáncer. Ayer se despejaron las dudas. Según señalaron varias fuentes del palacio real a la revista '¡Hola!', la pareja real del país vecino habría decidido poner punto y final a uno de los matrimonios más sorprendentes del mundo árabe, sobre todo por el papel adquirido por la princesa Lalla, dispuesta a romper con los estereotipos. Por ejemplo, ha sido la primera princesa alauí en tener una agenda propia y siempre aparece en público con su melena pelirroja descubierta, al contrario que las consortes de los países del golfo pérsico, que ni siquiera aparecen en público o la madre de su esposo, Lalla Latifa Hamú. La segunda mujer de Hasán II nunca apareció en público o fue fotografiada.

La princesa Lalla, de 39 años, también intercalaba vestidos occidentales con la moda tradicional marroquí. En esto coincidía con el monarca, aunque Mohamed VI decidió en los últimos meses jugar con llamativos colores y prendas cuestionables. Estupefacta se quedó la comitiva real cuando apareció con una chilaba de tono amarillo; pero más anonadado estuvo el mundo entero cuando el rey, de 54 años, se dejó fotografiar en camiseta sin mangas el verano pasado en una joyería; o rodeado de súbditos en un mercadillo con un sombrero y gafas de pasta; o con una americana de estampados y una camiseta negra. Todas estas imágenes se subieron a las redes sociales con el objetivo de demostrar su cercanía con el sector más joven de su país; por el contrario, los más conservadores fruncieron el ceño al ver la vestimenta de su monarca. Prefieren verlo con la chilaba clásica o de traje, también de corte clásico, para sus recepciones.

La noticia del divorcio se produjo el mismo día en que la primera pareja marroquí celebraba 16 años de matrimonio. Mohamed ben al Hasán nació en Rabat el 21 de agosto de 1963 y es monarca desde el 23 de julio de 1999 tras la muerte de su padre Hasán II -aunque la fecha oficial de su coronación es el 30 de julio-. En 2002, se casó con Salma Bennani (Fez, 1978), que se convirtió en la princesa Lalla Salma. La pareja tiene dos hijos: el príncipe heredero, Mulay Hasán (2003), y Lalla Jadija (2007).

 

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