Inmigración y diálogo interreligioso, ejes del viaje del Papa a Marruecos

Rabat se prepara la la llegada del Papa./EFE
Rabat se prepara la la llegada del Papa. / EFE

Francisco llega este sábado al país en una visita de dos días, donde será recibido por la pequeña comunidad católica local liderada por dos españoles

DARIO MENORRabat, enviado especial

El diálogo interreligioso y la inmigración, sin duda una de las mayores prioridades en la agenda del Papa, son los dos grandes ejes que marcan el viaje que Francisco comienza este sábado a Marruecos, donde permanecerá hasta el domingo. Su estancia en el país magrebí supone, en cierta forma, una segunda etapa de la visita que hizo a principios de febrero a otra nación islámica: Emiratos Árabes Unidos. En su capital, Abu Dhabi, Jorge Mario Bergoglio firmó junto al jeque de Al-Azhar, máxima autoridad religiosa del islam sunní, un documento sobre la Fraternidad Universal en el que católicos y musulmanes se comprometían a rechazar el uso de la religión para justificar cualquier tipo de violencia.

El Papa encontrará en Rabat un buen interlocutor para profundizar en esta línea: el Rey Mohamed VI, promotor de un islam moderado y abierto al diálogo con otros credos. El ejemplo palpable de esta voluntad es el Instituto para la Formación de Imanes, Predicadores y Predicadoras, fundado por el monarca en 2015 y por el que ya han pasado cientos de líderes islámicos tanto africanos como europeos. Francisco visitará este centro académico que está preparando una asignatura para presentar a sus alumnos qué es el cristianismo. Los responsables del instituto encargaron la elaboración de un manual a la Iglesia local, según cuenta Cristóbal López Romero, nombrado hace poco más de un año arzobispo de Rabat.

«Todavía está en proceso de elaboración y validación; ojalá que algún día ese texto pueda ser utilizado, y mejor aún si es presentado y explicado por un cristiano», explica este salesiano español, máxima autoridad de la pequeña comunidad católica de Marruecos. Son una minoría de unas 25.000 personas en medio de una inmensa mayoría de musulmanes sunníes, pues el 99% de los 34 millones de marroquíes profesan la religión islámica. Los católicos que viven en el país magrebí proceden de más de 100 naciones diferentes, ya que muchos de ellos son inmigrantes subsaharianos que utilizan Marruecos como plataforma desde la que intentar alcanzar Europa. Algunos acaban desistiendo y se quedan en territorio marroquí.

La Caritas local está volcada en la atención a los migrantes: ayuda a unos 4.000 al año. El Papa conocerá de primera mano esta labor con la visita que realizará este sábado a la sede de esta institución caritativa eclesiástica en Rabat. Allí será acogido por otro prelado español, el arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, gran defensor de los derechos de los inmigrantes, y pronunciará un discurso que probablemente tenga implicaciones para España, el primer destino al que que esperan dirigirse muchos de los subsaharianos presentes en Marruecos.

Para Mohamed VI la estancia de Francisco en el país supone una oportunidad para presentarse al mundo como un monarca abierto al diálogo y respetuoso con las minorías. «Casi todos los países se sienten o sentirían honrados con la visita del Papa. Su presencia enaltece a quien le recibe. Por eso muchísimos países le invitan», cuenta López Romero.

«El Rey detiene el título de 'Comendador de los creyentes' (Amir el Muminin), por el cual se siente protector de judíos, cristianos y musulmanes. De este carácter de líder religioso se deduce el interés por encontrarse con otro líder religioso como es el Papa, más allá de la calidad de ambos como Jefes de Estado».