El fiscal Mueller rompe su silencio para empujar hacia el 'impeachment' de Trump

El fiscal especial Robert Mueller abandona el estrado tras la rueda de prensa con la que rompió su silencio. /EFE
El fiscal especial Robert Mueller abandona el estrado tras la rueda de prensa con la que rompió su silencio. / EFE

Aclara que no acusó al presidente de obstrucción a la justicia porque la Constitución le impide enjuiciar a un mandatario en activo

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Durante dos años de investigación Robert Mueller ha sido un silencioso sabueso al que nadie había escuchado nunca. Este miércoles rompió ese impecable silencio para poner los puntos sobre las íes en el informe que Donald Trump ha querido interpretar como «No collusion, no obstruction», convertido ya en su eslogan de campaña. El fiscal especial le ha llevado elegantemente la contraria y ha dejado claro que lo único por lo que no le acusó de obstrucción a la justicia es porque, según las políticas actuales del Departamento de Justicia, la Constitución requiere «otro tipo de proceso» para acusar a un presidente en activo. O sea, el del 'impeachment'.

No aceptó preguntas, no volverá a hablar, advirtió, y cuando le obliguen a hacerlo se limitará a repetir las palabras de su informe «que hablan por sí solas», recordó. El fiscal especial, de 74 años, está chapado a la antigua. Es un republicano de hueso colorado que sirvió en el cuerpo de Marines durante la Guerra de Vietnam, donde obtuvo la Medalla de Bronce por su heroísmo, así como un Corazón Púrpura. El honor y la lealtad hacia el reglamento están ya grabados en su ADN, después de haber servido toda su vida en el gobierno bajo las presidencias de George H. Bush, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. «Más allá de las políticas del Departamento de Justicia, hubiera sido injusto acusar potencialmente a alguien de cometer un delito por el que no se le puede perseguir judicialmente», explicó este miércoles, en su primera y única declaración pública.

La decisión de Pelosi

Donald Trump se ha aprovechado de su silencio para difundir públicamente que Mueller le ha exonerado de cualquier delito, pero el exdirector del FBI dice haber elegido «cuidadosamente» sus palabras. «Si hubiéramos tenido la confianza de que el presidente no había cometido ningún delito, lo hubiéramos dicho así», corrigió.

A Trump no le importó. «Nada ha cambiado, caso cerrado», tuiteó. Su campaña tampoco perdió tiempo en falsear la verdad. «El presidente Trump ha sido completamente exonerado», celebraba el comunicado que recibieron sus seguidores.

LAS FRASES DEL FISCAL

No hay exoneración de Trump.
«Si hubiéramos confiado en que el presidente no había cometido delito lo habríamos dicho así»
No podía haber imputación.
«Un presidente no puede ser imputado por un delito federal mientras esté en el cargo»
Contra la obstrucción.
«Cuando un sujeto de la investigación la obstruye golpea los esfuerzos por desvelar la verdad»
El objetivo de la trama rusa.
«Estaba diseñada para interferir en las elecciones y dañar a un candidato» (Hillary Clinton)

El presidente del Comité Judicial Jarred Nadler rompió su descanso vacacional para responder a la declaración de Mueller, quien «ha demostrado que el presidente Trump está mintiendo sobre sus hallazgos, sobre el testimonio de sus testigos clave y sobre si encontró o no obstrucción y colusión».

Corresponde ahora a la portavoz del Congreso, Nancy Pelosi, decidir si recoge el guante que le ha lanzado el fiscal especial para abrir un proceso de 'impeachment' que sabe que no puede ganar, ya que los republicanos tienen mayoría en el Senado. Pelosi le agradeció que haya recogido todas las evidencias «para acciones futuras, tanto en el Congreso como en los tribunales», y prometió que este órgano continuará investigando y legislando para proteger la democracia.

Joe Biden, el líder en las encuestas del pelotón demócrata que aspira a batirse con Trump en las elecciones del año que viene, advirtió de que un proceso de 'impeachment' sería «muy divisivo» para el país, pero también que puede resultar «inevitable» dada la conducta del mandatario.

La sensación de que el cuerpo legislativo no puede permitir que el presidente siga mintiendo se va abriendo paso lentamente. Un congresista republicano, Justin Amash, aprovechó el lunes el mitin estilo plaza pública del Memorial Day para defender que el Congreso tiene la obligación de hacer de contrapeso al Ejecutivo. «No podemos permitir que este tipo de conducta quede impune, nadie está por encima de la ley», entonó en Gran Rapids (Michigan), un Estado que Trump arrebató a los demócratas para ganar las elecciones. En respuesta, el público le aplaudió y le dedicó una gran ovación.

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