May burla al Parlamento británico

Theresa May. /Reuters
Theresa May. / Reuters

La primera ministra irrita a los diputados al aplazar el voto del Acuerdo de Salida y no fijar una nueva fecha

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Theresa May ha decidido aplazar la votación para ratificar el Acuerdo de Salida de la UE prolongando el tiempo de incertidumbre en torno al 'Brexit'. La decisión, tras tres días de debate sobre los documentos en la Cámara de los Comunes, es consecuencia de que el contenido del futuro tratado «sería rechazado» en la votación prevista para este martes, según confirmó la primera ministra en una declaración en el Parlamento.

La jefa del Gobierno británico ha informado ya a dirigentes de la UE de que el mecanismo irlandés previsto en el Acuerdo de Salida es el principal obstáculo para la ratificación en Londres. Y se entrevistará con otros líderes antes de que el Consejo Europeo se reúna el jueves. Pero en su declaración al Parlamento defendió insistentemente el Acuerdo como el reflejo de «compromisos inevitables» si Reino Unido quiere salir de la UE mediante una negociación.

May ha postergado de nuevo una decisión hasta el último momento -con ministros de su Gabinete y sus portavoces oficiales confirmando en la mañana de este lunes que la votación tendría lugar- y recurre de nuevo a su frecuente táctica en la saga del 'Brexit', retrasar decisiones que dividen a su partido. Se sugería este lunes que el voto se celebrará el 21 de enero. May achacó el 'impasse' a la mayoría que se opone a su acuerdo, y también la caída de la libra.

LA CLAVE

Una estrategia común.
La mandataria recurre otravez a su frecuente tácticade retrasar decisiones que dividen a su partido.

El mecanismo irlandés es la superposición de una unión aduanera de Reino Unido y la UE con otra en el territorio de Irlanda del Norte, donde se aplicarían también reglas del mercado común. Este esquema para evitar controles fronterizos en Irlanda es en el Acuerdo una solución provisional, si al cabo de la transición que comenzaría el 29 de marzo de 2019 no se ha llegado a un entendimiento sobre la futura relación. Pero el fin del mecanismo debe decidirse por Londres y Bruselas.

Buscar un compromiso

La quiebra de soberanía y el temor a que la UE convierta su veto en una trampa para retener a Reino Unido en el mecanismo han sido alegados por diputados conservadores y también por los diez unionistas norirlandeses que dan estabilidad al Gobierno como motivo para rechazar el Acuerdo. Pero no es el único motivo del rechazo. May parece creer que, si la UE promete que no intentará perpetuar el mecanismo, los diputados entenderán con el paso de los días que es el mejor 'Brexit' negociado posible.

El líder laborista, Jeremy Corbyn, criticó a May por no ofrecer nada más que el horizonte de un nuevo voto sobre el mismo Acuerdo, pero no promovió la moción de confianza esencial para cumplir su objetivo de derribar al Gobierno. El exministro de Exteriores Boris Johnson recorrió los estudios de televisión el fin de semana, fomentando la especulación de que también es posible que en el grupo parlamentario conservador surja otro intento de poner fin al mandato de May.

El ambiente en el Parlamento fue hostil. Más de 150 diputados querían participar en el debate anterior al voto y otros 164 habían intervenido con discursos trabajados, en los tres días ahora desperdiciados. El estilo de May además irrita porque, tras crear tal desorden y dejar a sus ministros y portavoces que confirmen el voto minutos antes de cancelarlo, reprochó a los diputados que desacreditan a la política por no cumplir el voto popular por el 'Brexit'.

Sam Gymah, exsecretario de Estado de Universidades, dimitido este fin de semana, resumió la situación diciendo que, tras dar la victoria del 'out' en el referéndum de 2016, la población eligió en 2017 un Parlamento en el que no hay un acuerdo sobre la modalidad del 'Brexit'.

Más información

 

Fotos

Vídeos