El autor del atentado de Lyon reivindica su lealtad al Daesh

Imagen tomada por las cámaras de seguridad del presunto autor del atentado de Lyon alejándose del lugar en bicicleta./EFE
Imagen tomada por las cámaras de seguridad del presunto autor del atentado de Lyon alejándose del lugar en bicicleta. / EFE

Asume el ataque para «hacer crecer el voto populista y racista» antes de las elecciones europeas y «empujar a los musulmanes a rebelarse»

PAULA ROSASParís

El autor del atentado con bomba que dejó el pasado viernes trece heridos leves en el centro de Lyon ha confesado a los investigadores que había jurado lealtad al Daesh. Los motivos del ataque, que las autoridades se habían resistido a calificar de atentado terrorista, habían resultado confusos hasta este jueves, cuando Mohamed Hichem M., argelino de 24 años, reconoció que había concebido el ataque «para hacer crecer el voto populista y racista antes de las elecciones europeas» y de esta forma «empujar a los musulmanes a rebelarse», según informaron fuentes del caso a Reuters.

Hasta este jueves, el sospechoso, que fue detenido el pasado lunes cuando bajaba de un autobús, había negado su pertenencia o lealtad a ningún grupo terrorista, aunque había reconocido que practicaba un islam rigorista y había mantenido un discurso integrista ante los investigadores. En un registro en su casa, la policía había descubierto en su ordenador que había navegado por páginas yihadistas y otras con instrucciones sobre la fabricación de explosivos, pero no habían logrado hallar ningún vínculo con el Estado Islámico. El joven se mostraba, además, cerrado en sí mismo y poco cooperativo, pero tres días después de su detención, él mismo ha acabado reconociéndolo.

Numerosas incógnitas persisten aún en el caso, entre ellas si Mohamed Hichem se valió de alguna ayuda para llevar a cabo su plan. El joven vivía con sus padres y su hermano, que el lunes fueron detenidos para ser interrogados, pero que este jueves eran liberados al no encontrar la policía ninguna prueba de su posible implicación. Otras persona de su entorno continuaba detenida.

También queda por aclarar a qué se dedicaba Hichem, que había sido presentado en un primer momento como estudiante de informática. Sin embargo, aunque se había preinscrito en una escuela de Lyon, jamás llegó a formalizar la matrícula debido a que las autoridades le negaron un visado de estudiante.

Hichem, nacido en 1995, sí se habría licenciado en Informática en Argelia, antes de viajar en 2017 a Lyon para reunirse con su familia. El joven se presentaba en las redes sociales como «desarrollador». Desde que caducara su visado de corta estancia, Hichem residía de forma ilegal en Francia. Los vecinos de su inmueble han asegurado que cada mañana lo veían salir para ir, según él, al trabajo, aunque las autoridades aseguran que no realizaba ninguna actividad.

Otro punto que desconcierta a los investigadores es la concepción en sí de la bomba. El artefacto casero, que Hichem activó por control remoto con un móvil, era bastante sofisticado y de una complejidad técnica importante. Sin embargo, el joven colocó una carga explosiva mínima de TATP, que provocó heridas leves a los viandantes y casi ningún daño material.

El sospechoso asegura que había fabricado el explosivo, muy potente pero muy inestable, en la cocina de su casa. La mayor parte de los ingredientes los compró a través de Amazon, lo que facilitó el trabajo de los investigadores para dar con él.

El terrorista llegó en bicicleta a la calle Victor Hugo del centro de Lyon el pasado viernes por la tarde, cuando se encontraba atestada de gente. Dejó el explosivo en una bolsa de papel frente a una panadería y se dio a la fuga. La policía consiguió detenerlo tres días después, gracias a las pistas aportadas por las cámaras de videovigilancia, los testimonios de más de 200 ciudadanos y la geolocalización de su teléfono móvil.