El Parlamento británico ha logrado convertirse en un espectáculo popular

Un manifestante antiBrexit, frente al Parlamento Británico./EFE
Un manifestante antiBrexit, frente al Parlamento Británico. / EFE

Audiencias televisivas de medio mundo se escandalizan o admiran la vitalidad de la asamblea de diputados en el gran teatro de la política de Reino Unido

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Un diputado perdió pie en la noche de la 'prorogation', madrugada del lunes, y empujó involuntariamente a otros que, apretados en torno al 'Speaker', querían impedir que el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, aceptase la invitación de la Dama Ujier de la Vara Negra, perfectamente uniformada, para acudir a la Cámara de los Lores -'el otro lugar', en el argot parlamentario-, donde iba a ser leída la orden de la reina Isabel II de suspender el Parlamento.

Los diputados del pequeño grupo de amotinados, entre los que se encontraba la diputada Verde, Caroline Lucas, quien acabó abruptamente sentada en la primera fila de los bancos laboristas por ser la última en la cadena de los que perdieron el equilibro, portaban un cartel en el que se leía 'Silenciados'. Bercow partió hacia los lores. Diputados escoceses, galeses y laboristas quedaron en sus escaños cantando himnos regionales o socialistas.

En un país en el que las escuelas privadas se conocen como escuelas públicas y la suspensión de la actividad parlamentaria es una prorrogación, lo normal es que se produzcan malentendidos, pero los catorce meses de vida del Parlamento que se cerró con un barullo hasta el 14 de octubre- si no lo impiden los tribunales- han sido interesantes.

LA CLAVE

Defensa de los 'backbenchers'.
Bercow ha luchado durante diez años por acabar con la 'dictadura electa' del Gobierno

Se ha convertido en un espectáculo popular en un momento delicado de su existencia, con el Big Ben cubierto por andamiajes y sin dar la hora, con obras por todos sus rincones antes de trasladarse a otro edificio, en cinco años, para remozar el interior de un Palacio de Westminster con fisonomía reconocida como una marca británica.

En noviembre se cumplirán treinta años desde que comenzó como experimento la transmisión televisada de las actividades de las dos cámaras parlamentarias. Este Parlamento que nació con Theresa May como jefe de Gobierno ha multiplicado un 273% la audiencia del canal de la BBC que transmite sus debates. Más de un millón de telespectadores vieron debates de la semana pasada y los del pasado mes de marzo.

Antes de que los diputados se presentasen más atildados al saber que las cámaras proyectarían su estampa a familia y votantes, la información del Parlamento se resumía en la radio y ocupaba dos páginas en periódicos de tamaño sábana. En letra pequeña se reproducían sin comentario los argumentos de los debates de la víspera. Charles Dickens fue redactor parlamentario. Se vendían cientos de miles de ejemplares de esos boletines en la primera mitad del XIX.

Bercow y 649 más

El diputado conservador, John Bercow, fue elegido hace diez años como 'Speaker' por su promesa de promocionar a los 'backbenchers'- literalmente, los diputados que se sientan en las bancadas traseras- y de defender al poder legislativo frente a lo que un gran parlamentario de su mismo partido, Quintin Hogg, describió como «la dictadura electa» del Ejecutivo.

Bercow es un personaje idóneo para el espectáculo a todo color, mezclando justicia natural, farsa y vanidad. En el día de autos, en la tarde que precedió a la prorrogación-suspensión del Parlamento, anunció emocionado su renuncia al cargo, el mismísimo 31 de octubre, fecha del 'brexit'. Habría prometido a su mujer y a sus hijos liberarlos de su prisión: un apartamento súperlujoso en la esquina del Big Ben, vistas al Támesis, salón de recepciones, sirvientes, aparcamiento gratuito.

«¡Order! ¡Order!» El joven tenista, político de extrema derecha antes de su conversión y matrimonio con una mujer laborista, será protagonista de la historia del 'brexit' por abrir la puerta a la alteración de convenciones del Parlamento, que ha permitido a los diputados emprender iniciativas para detener el pretendido empeño de Theresa May y de Boris Johnson de llevar al país a un 'brexit' sin acuerdo.

La historia de este Parlamento registrará entre otros estos hitos: la pérdida por May, como acto inicial, de la exigua mayoría que heredó, en las elecciones de 2017, la decisión del Tribunal Supremo avalando la demanda de la rica activista Gina Miller para que la iniciación del procedimiento de marcha de la Unión Europea(UE) fuese sometida al voto y la aprobación del inicio del proceso por amplia mayoría (498-114) y de la ley de Retirada de la UE.

Contradictorio y tenaz, este Parlamento sin mayorías estables ofreció a sus audiencias el mejor ejemplo de su ingobernabilidad el 27 de marzo, cuando, en vísperas del primer plazo del 'brexit', tras haber rechazado tres veces el Acuerdo de Retirada pactado entre May y el Consejo Europeo, se apoderó de su agenda, hasta entonces prerrogativa del Gobiernio, y rechazó ocho propuestas sobre el destino del 'brexit' o su revocación.

Una versión generosa podría decir que ha frustrado las interpretaciones abusivas de May y Johnson del resultado del referéndum de 2016. El 'brexit' más blando parece una conclusión más cabal de la división social: 52%-48%. Y ha obligado ahora a Johnson a perseguir un acuerdo.

Los rebeldes planeaban mantenerlo activo durante las tres semanas de las conferencias de los partidos, pero el Gobierno lo ha cerrado. Su siguiente reto, cuando se reúna de nuevo, es obligarle a pactar el 'brexit' antes de convocar elecciones para alterar el actual equilibrio de escaños, que representa la realidad del país.

Cientos de personas reclaman en Belfast un segundo referéndum

Una campaña convoca diversos actos durante los próximos días para culminar el próximo 19 de octubre con una gran manifestación en Londres:: agencias

belfast. Cientos de personas participaron este sábado en Belfast, capital de Irlanda del Norte, en una concentración para reclamar un segundo referéndum sobre la pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea. Convocados por el grupo Voto del Pueblo, los asistentes al Ulster Hall escucharon los discursos de varios políticos, entre ellos Dominic Grieve, uno de los diputados expulsados del Partido Conservador por impulsar una ley para prevenir una salida de la UE sin acuerdo.

La campaña Voto del Pueblo, auspiciada por una alianza de políticos, prepara más protestas como la de este sábado en los próximos días, que culminarán con una manifestación en Londres el 19 de octubre, la fecha límite que ha dado el Parlamento a Johnson para conseguir un acuerdo con Bruselas.

Entre los partidos británicos proeuropeos que apoyan celebrar un segundo referéndum están el Liberal Demócrata, el Nacionalista Escocés (SNP), los independentistas galeses de Plaid Cymru, el Partido Verde y algunos diputados independientes.

Con vistas a unas posibles elecciones anticipadas, los liberaldemócratas debatirán esta semana durante su congreso anual, que empezó este sábado Bournemouth (sur inglés) si reclaman directamente la revocación del artículo 50 del Tratado de Lisboa, activado en 2017 por Reino Unido para iniciar el proceso del 'brexit'.