Casado defiende el 155 como respuesta a Torra en la polémica de los lazos amarillos

Casado defiende el 155 como respuesta a Torra en la polémica de los lazos amarillos

Cuestiona a Vox por proponer la detención del presidente de la Generalitat: «¿Ve la diferencia entre un partido serio y uno que no sabe gobernar ni una concejalía?»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

Pablo Casado vuelve al artículo 155 como respuesta a Quim Torra por resistirse a retirar los lazos amarillos en los edificios públicos pese a la instrucción de la Junta Electoral Central. El presidente del PP garantiza que esa sería su reacción inmediata de estar en el Gobierno. «Si fuera Pedro Sánchez -ha defendido-, iría a un Consejo de Ministros e iniciaría el procedimiento». En cuanto a la misiva previa que exige la Carta Magna antes de intervenir una autonomía, asegura que reduciría su solicitud a lo fundamental: «Oiga, señor Torra, le mando un requerimiento de cumplimiento de la Constitución. A ver lo que contesta».

En absoluto es la primera vez que Casado propone el 155. Esa ha sido su apuesta desde que en septiembre proclamó en la sede del PP que comenzaban «a darse objetivamente las circunstancias» para proceder en Cataluña. Fue entonces cuando recordó, además, al Gobierno que eran los populares los que contaban con la mayoría absoluta imprescindible en el Senado para aplicar el artículo «con la extensión y duración» que la formación conservadora considerase.

Era su manera de intentar liderar la respuesta política al desafío independentista y recuperar una bandera que consiguió enarbolar Ciudadanos en las últimas elecciones catalanas dejando al PP sin apenas músculo en este territorio. Y ese sigue siendo el objetivo ahora que Casado ha convertido las generales del 28 de abril en un plebiscito sobre la gestión del Gobierno en Cataluña.

El presidente del PP ha justificado su defensa del 155, un artículo que el Gobierno de Mariano Rajoy esperó a aplicar para que hubiese hechos jurídicos que así lo permitieran. «Lo que no puede ser -ha argumentado Casado en una entrevista en Antena 3- es que haya 'kale borroka' como ayer, que nos reventaron la sede, que hace unas semanas le reventaran el coche a nuestro presidente en Cataluña, que 'escracheen' a Andrea Levy, que ridiculicen a nuestros hijos en los colegios por ser hijos de guardias civiles o políticos del PP, que nos cuelguen monigotes de un puente más o menos simulando que nos tienen que ahorca o que digan que quieren la vía eslovena, que es la confrontación civil en las calles».

Al Ejecutivo de Pedro Sánchez, mientras tanto, le reprocha no «decir nada», también en el asunto de los lazos amarillos. Fuentes de la Moncloa recordaron ayer que la competencia para responder a Torra, tras su negativa a descolgar los símbolos partidistas, es de la Junta Electoral Central, «tanto si decidiera remitir los hechos a la Fiscalía como si ordenase a las fuerzas de orden público el cumplimiento de su instrucción». Casado, sin embargo, cree que «si la Fiscalía declara en rebeldía a un presidente autonómico, la Constitución está para cumplirse». En este sentido, pide no «sacralizar ni demonizar» el 155.

«En Cataluña -ha insistido- se tiene que poner orden». A su juicio, este artículo de la Carta Magna lejos de ser «opresor», es «liberador» y permitiría, ha dicho, a los catalanes «no subir por la escalera por no coincidir con el vecino en el ascensor» y «poner fin a la pesadilla».

La diferencia con Vox

El PP ha rescatado para esta precampaña su propuesta de «ilegalizar» a los partidos u organizaciones, como Arran, que alienten la violencia en las calles y cortar las subvenciones públicas a formaciones políticas, como Esquerra y el PDeCAT, que tengan a su líder encausado por rebelición o sedición. Vox ha ido incluso más allá al plantear la detención de Quim Torra. «¿Ve la diferencia entre un partido serio y un partido que no sabe gobernar ni una concejalía?», ha replicado Casado.

En las últimas dos semanas, el líder del PP ha comenzado a censurar a su adversario directo en la derecha. A medida que las encuestas se les resisten a los populares, y consciente de que Vox absorbe sus fugas, Casado ha dado muestras de estar más predispuesto a la crítica a los de Santiago Abascal y a marcar distancias. Así lo entienden, al menos, fuentes del partido en los territorios.

En la entrevista de esta mañana, ha vuelto a incidir en la desaparición del presidente de Vox de la escena pública. «¿Por qué Santiago Abascal no aparece en los medios?», le han preguntado. «Pues porque a la gente le interesa el empleo y, entonces, Rivera habla de rojos y azules; Vox, de llevar armas por la calle; y Pedro Sánchez, de Franco», ha resumido Casado.