Esquerra y JxCat esconden sus cartas hasta que haya un pacto PSOE-Podemos

El portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián. / EP

Los republicanos no van a bloquear la investidura mientras que los 'neoconvergentes' apuntan hacia el 'no'

CRISTIAN REINOBarcelona

Los grupos independentistas se dejan querer pero siguen sin soltar prenda sobre cuál será su voto en el debate de investidura del presidente del Gobierno. Aunque días atrás apuntaron que hoy sería el día de la 'fumata blanca' y que anunciarían su posición definitiva en la votación, tanto Esquerra Republicana como JxCat mantienen sus cartas escondidas a la espera de los movimientos de última hora.

Gabriel Rufián estaba decidido a comunicar el sentido de voto de los republicanos, pero su partido, que reunió a su ejecutiva, le frenó. La dirección de Esquerra siempre está pendiente del 'qué dirán' en el mundo independentista en su pugna con JxCat. Apuesta desde hace tiempo por no bloquear la investidura, se inclinan por la abstención sin descartar el voto favorable, pero ayer vinculó su voto en blanco a que PSOE y Podemos lleguen a un pacto antes del lunes, cuando comienza el debate.

ERC, que cuenta con catorce diputados y su abstención es necesaria si Sánchez e Iglesias suman sus escaños, mantiene la incertidumbre para presionar a las dos formaciones de la izquierda, a las que pide «responsabilidad». Si hay pacto entre socialistas y podemitas, por «ERC no será», dijo Rufián. A su juicio, sería un error histórico ir a una repetición de las elecciones para dar «una segunda oportunidad a los hijos de Aznar y don Pelayo».

Esquerra considera además que es un ahora o nunca en lo que se refiere a su concurso no obstruccionista en la investidura porque cuando se conozca la sentencia del Supremo, es posible que en septiembre, su predisposición a colaborar será más difícil de mantener entre sus bases.

A la espera del discurso

 Junts per Catalunya también reunió hoy a su dirección, después del encuentro del jueves de los diputados en el Congreso con los dirigentes presos en la cárcel de Lledoners, en Barcelona. Los 'neoconvergentes' se inclinan por el voto en contra a Sánchez, en línea con la posición que ha defendido esta semana el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

La decisión, en cualquier caso, tampoco está cerrada y, según la diputada en el Congreso, Laura Borràs, JxCat decidirá el sentido de su voto en el último momento tras escuchar el discurso de investidura de Sánchez el lunes que viene. Abren la puerta además a cambiar de opinión si los socialistas y la formación morada alcanzan un acuerdo.

La tesis de los nacionalistas es que en estos momentos «no se dan las condiciones» para facilitar la investidura. Torra vinculó un posible apoyo de los independentistas a que el candidato socialista se avenga a dialogar sobre el derecho de autodeterminación, extremo que la vicepresidenta Carmen Calvo rechazó sin contemplaciones. Borràs habló de abordar un diálogo «real» sobre Cataluña, pero las posiciones en JxCat no están claras.

Días atrás, los tres diputados presos (Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull), Artur Mas y la dirección del PDeCAT apostaban por la abstención. Pero Torra, Puigdemont y el sector duro están logrando imponer sus postulados obstruccionistas. «Hay muchos motivos para el no», dijo Borràs, que avisó de que no darán cheques en blanco, ni regalarán sus votos a cambio de nada. Una crítica más a Esquerra.

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