El fiscal investigará la quema de un pelele en Sevilla que representaba Puigdemont

Quema de pelele que representa a Puigdemont en Coripe (Sevilla)./EFE
Quema de pelele que representa a Puigdemont en Coripe (Sevilla). / EFE

El expresidente catalán, que presentó una denuncia, definió lo ocurrido durante la fiesta de la localidad de Coripe como «un acto de odio»

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La Fiscalía de Sevilla investigará la quema de un pelele que representaba al expresidente de la Generalitat de Cataluña Carles Puigdemont durante unas fiestas en la localidad de Coripe a finales del pasado abril. Centenares de personas presenciaron el 21 de abril la fiesta de la Quema del Judas, que está declarada de Interés Turístico Nacional y que en esa ocasión personificaba al político catalán, quien lo definió más tarde como «un acto de odio» y anunció que interpondría una denuncia.

Según han informado fuentes judiciales este martes, la Fiscalía de Sevilla recibió el lunes esa denuncia y va a incoar diligencias de investigación para determinar si los hechos, que se corresponden con una antigua tradición de esa localidad de la Sierra Sur, son constitutivos de delito de incitación al odio.

La Quema del Judas, una fiesta con más de cien años de historia, ya fue objeto de polémica en 2018 porque el personaje elegido fue Ana Julia Quezada, la asesina confesa del niño Gabriel, y la asociación Movimiento contra la Intolerancia presentó una denuncia que finalmente fue archivada por la Fiscalía de Sevilla después de incoar las correspondientes diligencias.

El pasado 24 de abril, el Govern catalán acordó denunciar ante la Fiscalía la quema y el tiroteo del muñeco por un delito de incitación al odio, según explicó la consellera de la Presidencia, Meritxell Budó, quien condenó ese «acto de fomento del odio y la violencia» y expresó su «sorpresa» por el hecho de que «ni la Fiscalía ni la Policía española hayan actuado de oficio».

Budó dijo que la decisión de elevar el caso a Fiscalía fue adoptada «por unanimidad» y que la denuncia se presentaría ante la Fiscalía especializada en materia de delitos de odio y discriminación, al considerar que lo ocurrido en Coripe podía ser constitutivo de un delito de incitación al odio del artículo 510 del Código Penal.

El ejecutivo catalán también indicó que antes de la quema de la figura de Puigdemont, que llevaba una estelada colgada del cuello, los miembros de la organización del acto «cargaron las escopetas de munición de salvas en un coche de la policía local», por lo que el Ayuntamiento «colaboró activamente» en un «espectáculo público, delante de menores y con utilización de armas de fuego».

A juicio de la Generalitat, estos festejos pretenden «fomentar odio y violencia hacia determinados colectivos o personas» con el «desarrollo de estereotipos de naturaleza racista o por razón de la ideología».

Por su parte, el alcalde de Coripe, Antonio Pérez, quitó importancia a la polémica porque «es una tradición que lleva celebrándose muchos años y no es más que una sátira de algún personaje público que no ha actuado bien y es negativo para la sociedad», explicó.

Otros protagonistas de la Quema del Judas en los últimos años han sido Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, el exministro Rodrigo Rato, el 'pequeño Nicolás' e Iñaki Urdangarin.