Sánchez pide al PP «sentido de Estado» para pactar de nuevo la renovación del CGPJ

Pedro Sánchez./EP
Pedro Sánchez. / EP

El presidente del Gobierno sostiene que la renuncia de Marchena prueba que era la persona idónea | El PP ha anunciado que suspende las negociaciones

PAULA DE LAS HERAS y MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

La renuncia del juez Manuel Marchena a presidir el Consejo General del Poder Judicial ha supuesto hoy todo un bombazo político. El PP ha decidido dar por roto el acuerdo alcanzado hace una semana para la renovación del órgano de gobierno de los jueces y amenaza con no sentarse a hablar hasta que se produzca el cese de la ministra de Justicia, Dolores Delgado. El jefe del Ejecutivo, por su parte, ha reclamado al primer partido de la oposición «sentido de Estado».

Pedro Sánchez ha asegurado entender «perfectamente» las razones del magistrado, actual presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, encargada del juicio del procés, después de que ayer trascendiera un whatssap del portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó, en el que se jactaba de que gracias a la negociación con el PSOE su formación podría controlar «por atrás» el tribunal. «Su renuncia demuestra lo idóneo que era», ha argumentado esta mañana. «Cuando se hablaba de su supuesta parcialidad, lo que ha hecho es demostrar su imparcialidad y su prestigio, reconocido por jueces de distintas sensibilidades».

El presidente del Gobierno ha culpado así a los populares de que la renovación de una de las instituciones más importantes del Estado se haya frustrado. El PP, en cambio, tras anunciar que suspendía el acuerdo alcanzado para la renovación de la cúpula judicial, ha apuntado a la «irresponsabilidad» del Gobierno «filtrando los detalles de la negociación parlamentaria». Sostiene que es eso lo que ha «desgastado» a la Justicia. «Consideramos acertada la decisión de Marchena. No vamos a permanecer en un juego en el que el Gobierno de Pedro Sánchez es responsable del desgaste de la Justicia con la filtración de los detalles de esta negociación», han expresado desde la dirección del partido.

El jefe del Ejecutivo, en todo caso, ha vuelto a tender la mano a Pablo Casado. «Si el PP sigue siendo un partido de Gobierno y de Estado, que tenga sentido institucional, que no rompa el acuerdo porque hay muchos jueces de enorme valía, imparcialidad que pueden presidir el CGPJ», ha dicho.

Pero en Génova considera que esa opción «está rota» y culpan directamente a la Moncloa de «filtrar el contenido» de las negociaciones, poner el nombre de Marchena en la picota y dejarle en mal lugar. «La decisión del Gobierno de hacer público su nombre sin elegir a los vocales, ha hecho un daño irreparable. Se ha puesto en cuestión su imparcialidad y la responsabilidad institucional del PP», ha reconocido el vicesecretario de Organización, Javier Maroto.

El dirigente conservador se ha mostrado muy crítico con el Ejecutivo socialista porque «no es razonable que se conozca quién puede presidir el Poder Judicial antes del nombramiento de los propios vocales». A su juicio, este movimiento ha provocado un malestar entre los ciudadanos que piensan que los políticos eligen a los jueces «y esto es falso». «La renovación, cuando se hace según la ley, se hace según el criterio democrático», ha insistido.

El presidente del PP, Pablo Casado, ha presidido la reunión plenaria del Grupo Popular en el Congreso en medio del revuelo y malestar que ha provocado la crisis abierta por los mensajes enviados por Ignacio Cosidó a sus senadores y la posterior renuncia de Manuel Marchena a presidir el Poder Judicial. Casado ha tratado de desmarcar la ruptura del pacto judicial de «cualquier interpretación que se haya transmitido por móvil», en alusión a los mensajes de Cosidó y ha evitado refrendarlo públicamente.

Cosidó descarta dimitir por el mensaje

«El whatsApp es menor, yo lo envíe y lo asumo en términos absolutamente personales», ha declarado el propio Cosidó, un día después de que 'El Español' difundiese el mensaje de la discordia. En ellos, justificaba el reparto entre Gobierno y PP, que dejaría a este último partido «además controlando la sala segunda desde detrás» (la sala de lo Penal) y «presidiendo la sala 61» (la que tiene atribuciones como ilegalizar partidos).

El portavoz del PP en el Senado ha descartado dimitir «mientras mantenga la confianza de mi presidente y de mi grupo parlamentario». Casado y Cosidó han mantenido una conversación esta mañana en la que el líder de los populares le habría reiterado su apoyo. «Me siento respaldado», ha incidido.

Sin embargo, ese whatsapp ha provocado una cascada de reacciones de otros grupos, con peticiones de dimisión del dirigente conservador como es el caso de PSOE, Unidos Podemos, Compromís y los partidos independentistas. «Que siga un día más como portavoz del PP en el Senado daña la imagen de la política y de la justicia», ha reconocido Joan Baldoví.

Cosidó ha señalado que el PP es independiente y que las peticiones de dimisión de «aquellos que propiciaron la moción de censura a Mariano Rajoy» y y de otras fuerzas tienen «muy poca influencia» en su partido.

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