Procesan al 'pequeño Nicolás' por el engaño que propició su detención

Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el 'pequeño Nicolás'./Alberto Ferreras
Francisco Nicolás Gómez Iglesias, el 'pequeño Nicolás'. / Alberto Ferreras

La juez propone juzgarlo por delitos de falsedad documental e intento de estafa a un empresario vinculado a Mario Conde por una finca toledana

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Nuevo frente judicial para Francisco Nicolás Gómez Iglesias. El Juzgado de Instrucción número dos de Madrid ha propuesto juzgar al joven impostor por un delito de falsedad documental en concurso medial con un intento de estafa a un empresario madrileño, ocurrido en octubre de 2014 y que supuso la detención del acusado por parte de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional.

En un auto fechado a primeros de junio, la magistrada Pilar Martínez Gamo acordó transformar las diligencias previas contra el 'pequeño Nicolás' en procedimiento abreviado, un paso similar al procesamiento tras concluir la investigación. Para ello ha concluido que el acusado se presentó ante el empresario Javier Martínez de la Hidalga, exdirectivo del Banco Santander, como un intermediario del Gobierno de España que podía facilitarle la venta por 15 millones de euros de un inmueble que aquél tiene en la localidad de Toledo, llamada finca La Alamedilla.

Para poder lograr dicha intermediación Francisco Nicolás, supuestamente, le solicitó una cantidad de 300.000 euros. Además, según el auto, le hizo creer al empresario jubilado que se iba a proceder de manera inminente a un embargo de Hacienda sobre sus cuentas y las de su familia para apremiar la operación.

Precisamente, la mañana del 14 de octubre del 2014 el 'pequeño Nicolás' fue detenido cuando se encontraba en un portal de la calle Zurbano, de Madrid, esperando la primera entrega de la víctima del supuesto fraude: un sobre con 10.000 euros. Tras el arresto se produjo la entrada y registro en la vivienda familiar de Gómez Iglesias.

Entre la documentación intervenida apareció información relacionada con el estafado Martínez de la Hidalga. Los investigadores encontraron archivos descargados de un expediente fiscal contra una sociedad del aludido (según Nicolás, se los dio el empresario José Luis Balbás, señalado por el tamayazo de Madrid en el 2003). Son documentos sobre la situación económica de Guinea Ecuatorial, un borrador sobre un supuesto préstamo de diez millones del banco nacional de este país africano en el que se aportaba como aval una finca, llamada La Alamedilla o dos menciones en una libreta del que fue vicepresidente de Sa Nostra, hoy Banco Mare Nostrum, Antonio Borrás.

El 'pequeño Nicolás' había conocido a su víctima días antes, gracias al abogado de éste, Juan Antonio Félix Untoria. El joven se presentó como una persona relacionada con el Gobierno, especialmente con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Decía trabajar para un departamento de «inteligencia económica» inexistente, ser miembro del CNI y de la Casa Real.

Sabedor de los problemas económicos y judiciales de Martínez de la Hidalga, el 'pequeño Nicolás' le ofreció ayuda para poner a la venta la finca La Alamedilla, en Toledo, por 15 millones de euros (ahora se vende por 12). Para ello le vendió sus relaciones con el presidente guineano Teodoro Obiang y con el exministro socialista Miguel Ángel Moratinos.

La sombra de Conde

La supuesta operación de venta fue una de las causas de la detención de Nicolás. Sin embargo, Gómez Iglesias manifestó a los agentes que su labor «era intermediar para conseguir un crédito de 20 millones de dólares del Banco Nacional de Guinea». Estas dos versiones opuestas llamaron la atención a los investigadores. De la operación inicial del 'pequeño Nicolás' se ha llegado ahora a la certeza «de que La Alamedilla se utilizó como aval para obtener financiación a través de créditos hipotecarios desde la constitución de la sociedad titular», el 5 abril de 1997.

Ese mismo día se compró la finca a Inversiones Rondonópolis SL, cuyos fundadores fueron Arturo Romaní (exvicepresidente de Banesto), Mario Conde (expresidente de Banesto) y Ramiro Núñez. Inversiones Rondonópolis compró en 1994 la finca a la financiera de Banesto y se la vendió en 1997 a Hacienda La Alamedilla. Los investigadores sospechan que en estas dos décadas ha habido una estrategia de protección de la finca para escapar del comiso de la Audiencia Nacional. Conde aún tiene responsabilidades civiles pendientes de pago (la última lista de morosos cifra su deuda en 9,3 millones).

Esta operativa, que pudiera enmarcarse en un presunto blanqueo de capitales, incluye la concesión a Hacienda La Alamedilla de un préstamo de Sa Nostra por 3,45 millones. Ello, pese a que la sociedad no tenía actividad. En aquella época, el vicepresidente de la caja era Antonio Borrás, cuyo nombre, curiosamente, aparece en dos manuscritos intervenidos al pequeño Nicolás.

La finca que la policía sospecha que se ha aprovechado como aval para obtener créditos bancarios, vinculada a Conde, aparece a la venta en portales inmobiliarios. Sin embargo, quizá no sea esa la intención real de sus propietarios, que buscarían salvar la disolución de la sociedad para seguir operando. El cigarral se extiende en una parcela de 444.253 metros cuadrados y tiene 2.208 construidos. Dispone de siete habitaciones y el precio es de 12 millones de euros.

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