Proponen juzgar a Villarejo, su mujer y un periodista por revelación de secretos

El excomisario José Manuel Villarejo./Archivo
El excomisario José Manuel Villarejo. / Archivo

El juzgado del 'pequeño Nicolás' procesa a los investigados por publicar una grabación ilegal entre policiales y agentes del CNI para tratar de anular la causa

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

El comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión preventiva desde hace más de un año por su implicación en la 'operación Tándem' de la Audiencia Nacional, podría sentarse en el banquillo antes de lo previsto. El juzgado de Instrucción número dos de Madrid, encargado de instruir el 'caso del pequeño Nicolás', ha propuesto juzgar a Villarejo, su mujer Gema Alcalá y el periodista Carlos Mier por un delito de revelación de secretos.

La magistrada Pilar Martínez Gamo ha concluido la instrucción de una pieza separada de esta causa, referida a la difusión de una grabación ilegal realizada a tres agentes de la unidad de Asuntos Internos, entre ellos el excomisario principal Marcelino Martín Blas, y dos miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), y ha resuelto procesar a los tres investigados por estos hechos.

La juez relata que el 20 de octubre de 2014, entre las 17:30 y las 18:45 de la tarde, tuvo lugar una reunión en el despacho del comisario jefe Martín Blas, dos inspectores y los citados agentes del CNI, «que no han sido identificados». El objeto de la reunión era informar a los servicios de espionaje en relación con las actividades del 'pequeño Nicolás' y su suplantación como colaborador del centro.

En dicha fecha, señala el auto, Carlos Mier prestaba sus servicios como periodista en el diario digital 'Información Sensible', propiedad de Gema Alcalá, a la sazón esposa de José Manuel Villarejo. Un medio en el que habían aparecido informaciones policiales de carácter reservado relativas a las investigaciones relacionadas con las actividades de Francisco Nicolás Gómez Iglesias.

Villarejo, quién en ese momento desarrollaba las funciones de adjunto a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) del cuerpo de Policía Nacional, presuntamente tuvo conocimiento previo de la existencia de dicha reunión, y encargó a Mier que llevara a cabo una grabación de la misma, «con la finalidad de utilizarla con fines espurios y que fuera difundida en la prensa». Esto es, de buscar la nulidad de la causa por las presuntas intervenciones irregulares del teléfono del 'pequeño Nicolás'.

Dispositivo de escucha

Así, horas antes de la reunión, el periodista realizó una llamada a la empresa Ansib Net Sol S.L., al número de teléfono de Gema Alcalá, y después llamó a Martín Blas a sabiendas de que estaba reunido con los agentes del CNI. La comunicación tiene una duración de 13 minutos y nueve segundos y a través de la cual se efectuó la grabación de la conversación que en ese momento se estaba manteniendo en las dependencias policiales. Aunque Martín Blas negó que recibiera una llamada en sede judicial.

Relata el auto que la grabación se capturó y transmitió por un canal telefónico desde el lugar de la reunión, donde pudiera haber un dispositivo de escucha instalado de forma previa. Este mecanismo sirvió para conocer la reunión desde otro móvil fuera de la sala, que pudiera haber sido usado por el periodista de 'Información Sensible'.

Finalizada la reunión, Mier hizo otra llamada con una duración de tres segundos a un número relacionados con Villarejo. Dos días después, el diario digital de su esposa publicó un artículo firmado en el que se refieren a los contactos entre CNI y funcionarios de Asuntos Internos de la Policía Judicial relativos a la investigación sobre las actividades de Francisco Nicolás Gómez Iglesias.

En días posteriores, diversos medios de prensa se hicieron eco de esta información, hasta que el contenido íntegro de la grabación se publicó en el diario 'Infolibre' el 19 de diciembre de 2014 a las 22:58 horas. «Dichos hechos se deducen en este momento procesal de la compleja y extensa labor policial; informes periciales, así como de las declaraciones de los investigados y las declaraciones de testigos practicadas», concluye el auto, contra el que cabe recurso de apelación ante la Audiencia de Madrid.

 

Fotos

Vídeos