El CIS pronostica un triunfo rotundo del PSOE si se repiten las elecciones

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. / Efe

El centro demoscópico advierte, no obstante, de que su barómetro de junio refleja más un recuerdo que un comportamiento futuro

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Si la amenaza de una repetición electoral por un eventual fracaso de la investidura se consuma, el PSOE, según el CIS, obtendría un triunfo inapelable. Sumaría el 39,5% de los votos, y aventajaría al segundo, Ciudadanos, en casi 25 puntos. Los liberales, no obstante, consumarían el 'sorpasso' que no lograron el 28 de abril, y con el 15,8% de las papeletas superarían al PP, que se quedaría en el 13,7%. Unidas Podemos pisaría los talones a los populares con casi el 13% y Vox se hundiría con el 5,1% de los votos.

Una fotografía que difiere de la obtenida en otras encuestas publicadas por algunos medios de comunicación y que también apuntan a un repunte, pero bastante más moderado, de los socialistas. Asimismo el PP mejora algo su posición en esos sondeos privados, que asimismo prevén una caída de los liberales, los morados y la extrema derecha. Circunstancia que el CIS confirma, salvo en el caso de Ciudadanos.

LAS CLAVES

Volatilidad.
Apenas el 2,4% cambiaría su voto de las generales si se convocan nuevas elecciones
Diferencia.
El PSOE aventajaría a la segunda fuerza en 25 puntos, un margen como el de Felipe González en 1982

El propio centro demoscópico se cura en salud sobre la fiabilidad de los resultados de su barómetro, realizado entre el 1 y el 11 de junio, y avisa que la cercanía de las elecciones locales, europeas y autonómicas en doce comunidades del 26 de mayo distorsiona en cierta medida los resultados. Los datos, afirma el CIS, «deben valorarse más bien como un reflejo del pasado que como una plausible medición de eventuales comportamientos futuros». El estudio no es, prosigue, «una medición de intenciones futuras» sino que «refleja las consecuencias del pasado (electoral) reciente». En resumen, admite que está contaminado por el clima postelectoral del 26 de mayo.

Una precisión que no está de más porque el barómetro otorga al PSOE nada menos que casi 25 puntos de ventaja sobre la segunda fuerza, que es Ciudadanos. Para encontrar un margen similar hay que remontarse a las generales de 1982, las de la mayoría absoluta de 202 diputados de Felipe González. Con un resultado algo superior al 39,5% de los votos, el PP de Mariano Rajoy obtuvo en las elecciones de 2011 una cómoda mayoría absoluta de 186 escaños. El sondeo del CIS también señala que el PP habría perdido tres puntos en intención de voto respecto a las elecciones de hace dos meses, lo que significa que habría perforado el suelo del peor resultado de su historia. Un escenario que es poco probable.

Ciudadanos, en cambio y siempre de acuerdo al barómetro de junio, no habría sufrido desgaste alguno en estos dos meses y tiene una intención de voto, 15,8%, el resultado de las generales. Hay que reseñar que el trabajo de campo del estudio se realizó antes de la crisis vivida por los liberales con dimisiones y rupturas por su política de alianzas postelectorales con el PP. Por el contrario, Unidas Podemos pierde casi dos puntos, y Vox se despeña con un retroceso de cinco puntos largos.

Cambio de partido

Unos movimientos que contrastan con la escasa volatilidad del voto que se aprecia en el barómetro. Solo el 2,4% de los 2.974 entrevistados afirma que cambiaría de partido si se repitieran las elecciones generales. De ellos, algo más de la tercera parte apoyaría al PSOE, uno de cada cinco al PP, y uno de cada diez a Ciudadanos. La principal razón de esa mutación es por reforzar al partido que puede gobernar.

El estudio del CIS recoge además que los socialistas tienen un alto grado de fidelidad entre su electorado, el 90%, y que si hubiera elecciones ahora captarían votos de Unidas Podemos, el 9%, y Ciudadanos, 4,6%, y en menor medida del PP, 1,2%. Los populares han taponado sus hemorragias y solo sufren un goteo del 6,2% hacia Vox. Los liberales también mantienen la lealtad de los suyos y apenas el 4,4% se fugaría a Vox y casi el 6% al PP. Unidas Podemos, en cambio, no logra frenar las huidas hacia el PSOE y el 9% de sus votantes se pasaría al bando socialista. Vox, a diferencia de lo que apuntan otros sondeos, no sufre una desbandada hacia el PP y únicamente el 2,6% lo haría.

Pedro Sánchez continuaría como el líder mejor valorado con una nota media de 4,8, pero perdería el aprobado que alcanzó en el sondeo de mayo, 5,1. Detrás del secretario general del PSOE se sitúa el liberal Albert Rivera, 3,8, mientras que Pablo Casado y Pablo Iglesias empatan con un 3,4. Queda descolgado el líder de Vox, Santiago Abascal, con un 2,6 de nota media.

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