El último servicio a la Corona

Don Juan Carlos entrega el Premio Ordenes Españolas al historiador Miguel Ángel Ladero. /Casa Real
Don Juan Carlos entrega el Premio Ordenes Españolas al historiador Miguel Ángel Ladero. / Casa Real

Desde su abdicación su presencia en actos de la Casa Real ha sido más bien escasa, el último el 17 de mayo, en la entrega del Premio Órdenes Españolas

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Este 2 de junio se cumplirán cinco años desde que don Juan Carlos manifestara su deseo de abdicar de la Corona. Aquella mañana la noticia corrió como la pólvora por todo el país. Nadie sospechaba nada, salvo a quienes se había involucrado en la operación, en una transición que se perseguía que fuera lo menos polémica posible para no abrir debates políticos. Pretendía el Rey saliente, o más bien el Rey entrante, aportar un aire fresco a una Monarquía en horas bajas por los tropiezos de don Juan Carlos, y no solo en el sentido figurado.

La caída en Botsuana en abril de 2012 arruinó su imagen. Es inusual que un rey tenga que pedir disculpas, y él se vio obligado. España atravesaba una dura crisis económica y el titular, sin paños calientes, fue que don Juan Carlos se había fracturado la cadera en una cacería de elefantes a la que acudió acompañada de una amiga íntima a la que pronto se puso nombre y cara: Corinna. Con el tiempo se sabrían bastante más episodios de esta relación y de asuntos tratados incluso en los tribunales por unas declaraciones de la princesa alemana a Villarejo en las que se presentaba como la testaferro de don Juan Carlos, al que acusaba de haber conseguido comisiones por el AVE de la Meca.

Don Felipe, ya en el trono, trató de poner un cordón sanitario. Una monarquía renovada en un tiempo nuevo. Así fue como Felipe VI rompió con toda herencia del pasado, y hasta cualquier lazo que le vinculara a la infanta Cristina y su marido, entonces en pleno proceso judicial por el 'caso Nóos', que terminó con Iñaki Urdangarin condenado y en la cárcel y con la infanta Cristina absuelta, pero despojada del título de Duquesa de Palma.

Actividad testimonial

En los últimos cinco años la actividad pública de don Juan Carlos ha sido más bien testimonial. En los primeros meses de reinado de Felipe y Letizia, solo ellos dos acapararon toda actividad en la agenda de la Casa Real. Fue algo programado, previsto, para que el pueblo comenzara a verles como Reyes. Poco a poco se fue integrando en la agenda a don Juan Carlos y doña Sofía. Se le asignó al rey emérito el papel de representar a la Corona en las tomas de posesión de los presidentes Iberoamericanos. Pero sus problemas de movilidad llevó a Zarzuela a retirarle esta obligación.

El útlimo servicio a la Corona de don Juan Carlos fue este pasado 17 de mayo, en El Escorial, con motivo de la entrega del Premio Órdenes Españolas que recayó en el historiador Miguel Ángel Ladero. En lo que va de año, su presencia en actos vinculados a la Familia Real han sido más bien testimonial. Acompañó a los reyes Felipe y Letizia y a la reina Sofía a la entrega, en enero, de los Premios Nacionales de Deportes, y a su hijo en las reuniones con la Fundación Cotec. Y hasta aquí. Aunque este año también se le ha visto en dos funerales, el último en el Congreso por Alfredo Pérez Rubalcaba hace algo más de dos semanas, y en varias corridas de toros. Desde el próximo 2 de junio su nombre, don Juan Carlos, desaparecerá de los actos de Casa Real. Cualquier sitio al que acuda será a título privado.

MÁS INFORMACIÓN