Valerio, «convencida» de poder lograr un «gran pacto» por las pensiones

Magdalena Valerio (d), con la cartera que ha recibido de su antecesora, Fátima Báñez (i.)./Efe
Magdalena Valerio (d), con la cartera que ha recibido de su antecesora, Fátima Báñez (i.). / Efe

La nueva ministra de Trabajo tiene puestas sus esperanzas en el diálogo social para conseguir la ansiada reforma de la Seguridad Social

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Con mucho «respeto» y «emoción» es como cruzó esta mañana Magdalena Valerio la puerta del ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, que es como ahora se denomina. Y lo hizo 27 años después de la primera vez que acudió a este lugar, aunque en unas circunstancias completamente diferentes: si en aquel momento acudió para leer su trabajo para la oposición de funcionaria del cuerpo de gestión de la Seguridad Social al que pertenece, ahora lo hizo convertida en la número 1 del departamento que tiene por delante dos de los retos más difíciles del Gobierno: reducir el número de parados, que todavía ascienden a más de 3,3 millones, y reformar un sistema de pensiones que acumula un déficit superior a 80.000 millones de euros, algo que está segura de lograr a través de un acuerdo en el seno del Pacto de Toledo.

No parecen asustarle estas tareas. Seguro que más complicado fue plantarle cara a ese cáncer de mama que sufrió y del que salió victoriosa. Y es que tiene muy claro que a partir de ahora se debe a «a las personas, a las que están trabajando pero también a las que están buscando empleo, a las que quieren tener una pensión digna, a las que se han tenido que irse fuera de España porque aquí no tenían trabajo, y también a los que han venido a este país a buscar mejores condiciones de vida», tal y como explicó la nueva ministra durante el acto de toma de posesión del nuevo cargo.

Sus primeras palabras fueron para su antecesora, Fátima Báñez, presente en el acto, a la que agradeció la «amabilidad», «camaradería» y «humanidad» que le ha mostrado durante el proceso de traspaso de poder. «Ahí se demuestra el sentido de Estado, porque por encima de los cargos está España», advirtió, al tiempo que dijo ser consciente de que de su departamento «dependen muchos millones de personas para poder vivir con dignidad su día a día».

«Tenemos entre manos algo muy muy importante», dijo con visible ilusión Valerio, que se mostró «convencida» de que en esta nueva etapa se va a dar un «gran impulso» al Pacto de Toledo -del que ella formó parte en la anterior legislatura- y se va a lograr «un gran pacto» en pensiones en este país. Aunque no habló en este caso de cómo sería, previamente sí ha defendido volver a ligar las pensiones al IPC y pagar parte de este gasto con impuestos «generales o especiales», como volvió a reiterar a primera hora de la mañana en una entrevista en la radio.

Para conseguir esta acuerdo, la política extremeña abogó por recuperar el diálogo social. En este sentido, manifestó que continuará trabajando con la misma metodología que ha utilizado hasta ahora en todas sus etapas (como concejal del Ayuntamiento de Guadalajara, como consejera regional, como diputada, como funcionaria...): el trabajo en equipo, que considera «esencial» porque -a su entender- «a nivel individual llegamos a donde llegamos».

«Estoy segura de que si todos unidos nos ponemos, lo vamos a lograr», afirmó Valerio delante de representantes de los sindicatos, de la patronal y otras organizaciones empresariales. «Si lo conseguimos, las personas nos lo van a agradecer», apuntó.

«Replantear» la reforma laboral

De lo que no habló en su discurso fue de la política de Empleo que va a llevar a cabo. Y ya hay voces que la acusan de no darle demasiada importancia, al hilo de que en este nuevo organigrama desaparece la secretaría de Estado de Empleo, para dar paso a la de Migraciones. Así lo hizo el portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Rafael Hernando, quien lamentó este hecho a golpe de dardo: «Entiendo que esto nunca ha sido su prioridad y que siempre que pasan por el Gobierno arrasan el empleo», ironizó.

Pero la línea que seguirá la nueva ministra en el ámbito laboral la detalló en una entrevista previa a la toma de posesión en Onda Cero. En ella Valerio sí que abogó por «hacer un replanteamiento total de la reforma laboral» que hizo el Gobierno del PP en 2012, algo que a nadie puede pillarle por sorpresa puesto que en estos siete años el PSOE ha sido uno de sus máximos opositores y su derogación está dentro del programa socialista. A este respecto, la nueva ministra la calificó de «muy dañina para muchos aspectos del mercado de trabajo» y apostó también por mejores sueldos e igualdad salarial entre hombres y mujeres, con un «pacto de rentas» que asegure una retribución «digna que permita una mejor vida tanto a los trabajadores y trabajadoras del país, como a los pensionistas».

«La gente quiere que busquemos soluciones a sus problemas, así que manos a la obra», concluyó.

 

Fotos

Vídeos