Valls se querella contra el cómico Toni Albá por sus tuits injuriosos

Manuel Valls y Toni Albà./
Manuel Valls y Toni Albà.

El demandado es el humorista del independentismo y el programa 'Polonia' le ha apartado por insultar a Inés Arrimadas

CRISTIAN REINOBarcelona

El candidato a la Alcaldía de Barcelona Manuel Valls ha decidido emprender acciones legales contra el actor Toni Albà, conocido por ser el imitador del rey Juan Carlos en el programa satírico 'Polonia' de TV-3. El exprimer ministro francés, que encabeza una plataforma en la que está integrado Ciudadanos, anunció una querella por un presunto delito de injurias graves por un tuit publicado el 24 de enero, en el que le llamó «malparido, gusano de alcantarilla, pedazo de cagarro y todos los adjetivos que se quiera ... exactamente igual que el IBEX que lo parió». Era una respuesta a Valls, quien en televisión dijo que los «castellanoparlantes lo pasan mal en Barcelona».

Albà, cómico estrella de TV-3, lleva años en el ojo del huracán por su animadversión a todo el que no es independentista. Esta semana la polémica ha estallado por calificar a Inés Arrimadas de prostituta. El revuelo que se creó le acarreó críticas desde todos los sectores y la dirección del 'Polonia' ha decidido apartarle del programa en un momento en que TV-3 es mirada con lupa, pues hay partidos como PP o Ciudadanos que reclaman su intervención.

El cómico insultó en Twitter a la líder de Ciudadanos en Cataluña a raíz de su viaje a Bruselas. «Buen viaje a Waterloo. Vigila no pases de largo y te vayas a Amsterdam... allí, estarías como en casa y además tendrías todos tus derechos laborales respetados». El cómico negó que la estuviera llamando prostituta, pero lo cierto es que ha cargado contra él todo el arco político catalán, desde la CUP hasta el PP. Albà denunció que es víctima de una caza de brujas.

Arremete a diestro y siniestro. Sobre todo contra el constitucionalismo. Miquel Iceta, Arrimadas, a la que en otra ocasión llamó «mala puta», o la juez Carmen Lamela han sido objeto de sus supuestas gracietas. Tiene detractores, pero también una legión de seguidores, y algunos, como el economista Xavier Sala i Martín, han pedido el boicot al programa 'Polonia'.